sábado, 6 de agosto de 2011

JERUSALÉN, SIGLO XXI


Me sueño caminando un atardecer
por las calles empedradas de la ciudad vieja,
me sueño en silencio,
desandando las pisadas de los hombres ungidos,
confundido entre los paisanos,
entreviendo las viejas casas de paredes mohosas,
y ventanas con ojos de mujer.

Jerusalén, tu modernidad no me engaña,
yo circulo por las venas sangrantes de tus aceras,
y me tropiezo con un puñado de hombres buenos
que trabajan, esperan, rezan,...

¿Quién puede abarcar el misterio de sus rostros
cargados de historia ?

Ante la reserva de sus miradas, me quedo sin palabras.

Jerusalén, ciudad de paz,
que la promesa de tu nombre se realice algún día,
que todos los hijos de Abrahán
nos abracemos en tu regazo,
que te volvamos a construir cada vez que haga falta.


@MarceloMartín




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