viernes, 30 de septiembre de 2011

El blog en la vía singular de la vida: LOS NUEVOS AMIGOS

He encontrado una "perla preciosa" en el blog de María Auxiliadora, una maestra de Religión venezolana: la descripción de su primer encuentro con los niños y niñas de Educación Infantil de su centro educativo.

Hace unos años, la profesora de ciencias de un instituto donde trabajé me comentaba, con cierto aire de perplejidad intelectual, que no entendía qué se lo podía enseñar a un niño de educación infantil sobre la Religión. Al leer el escrito de Auxiliadora, me acordé de estas palabras, ¡Ojalá en ese momento hubiera tenido entre las manos su testimonio, pues se lo hubiera leído sin lugar a duda!

Voy a citar el texto en su integridad. Bienvenidos a la primera clase de una maestra de Religión de Infantil:

Los Nuevos Amigos. Primer Día de Clases

A continuación les presento en forma resumida la clase que desarrollé esta semana con los niños del Preescolar. Según el programa que sigo y con la ayuda de  la Propuesta EREC (Educación Religiosa Escolar Católica) inicio mis clases  con el tema: Los Nuevos Amigos.

1.Comenzamos presentándome, dando mi nombre, les digo que yo soy una mamá que tengo dos hijos, que son grandes y estudian en la universidad. La mayoría de los niños me conocen pues será mi tercer año en este Preescolar. Les cuesta mucho a los mas pequeños pronunciar mi nombre, pero me llena de ternura el esfuerzo que hacen.


2. Iniciamos la oración, yo les digo:"posición de oración" y ellos junta sus manitas, sentados en sus sillas y dirigen la mirada donde están un crucifijo y una imagen de la Virgen María Auxiliadora. Dependiendo del nivel realizamos la oración. Puedes ver estas oraciones en la entrada de  La Sagrada Familia. Cuando los niños son nuevos en el colegio debo dedicarme un poco mas a ellos, la mayoría en Maternal y 1er nivel no saben santiguarse,  y es dificil para ellos coordinar los movimientos, de tal manera que lo importante es que sepan que vamos a dedicar unos minutos a hablar con Papá Dios.Lo hago despacio y las maestras también lo hacen.



3. Con una cartulina grande realizamos  un corazón y en el centro de ese corazón colocamos una imagen o dibujo de Jesús. Yo escojí la del buen pastor, para que los niños se familiaricen con la ternura de Jesús.Les pregunté a los niños quien era la persona de la imagen y me respondieron Jesús. Los mas chiquitines, 2,5 años solo observan, ellos no responden mucho, pero  participan activamente en la dinámica e incluso cuando cantamos se ponen a bailar.


4.Vamos llamando a cada niño por su nombre y colocan un corazón de foami o cartulina con su nombre, alrededor del corazón grande. Cuando el niño se dirige a colocar su corazón yo les digo en voz alta: Jesús quiere ser tu amigo, Él te quiere mucho, ¿Tu quieres ser su amigo? Cuando lo coloca todos aplaudimos. Y digo: ______________ es amigo de Jesús.

5. Luego que todos hallan pasado se les explica que entre todos los amigos hay uno que es amigo de todos por igual. Jesús nos dice: "Yo los llamo Amigos". Jn 15,15. Les digo que Jesús está muy contento pues tiene muchos amigos.

6. Conversamos sobre las actitudes de los buenos amigos(compartir, ayudar, jugar juntos sin pelear)

7. Les enseño la canción: Yo tengo un amigo que me ama. Cantamos.

8. Como todos los niños se han portado muy bien, les voy a colocar una calcomanía en cada corazón . Les digo a los niños. Retiramos el corazón con los nombres de los niños y se los damos a cada uno de ellos para que se lo lleven a casa diciendoles: Eres un gran amigo de Jesús, cuando llegues a casa se lo dices a papá y a mamá.


Hoy una mamá se me acercó y me dijo:" usted es la maestra de religión", yo les respondí que sí. Me dijo muy emocionada:" mi niña de 3 años ayer llegó con un corazón de cartulina en sus manitos y me dijo en su media lengua:" este es Padre, Hijo Santo, Jesús". ¡Que les parece! esta alumna realizó su tarea. Entendí perfectamente como los niños evangelizan a los padres.

Todo para Gloria de Dios. 
María Auxiliadora

jueves, 29 de septiembre de 2011

MEDIODÍA


El sol sacude su piel de naranja,
las aceras son cítricos de luz
y cruce de pisadas.

La bolsa de la compra sostiene a una señora.

Un joven se busca en las teclas de su móvil.

Varias mujeres entrevistan vidrieras o cuadros del renacimiento,
entre cambalaches y complementos se miran de perfil,

Hay un capítulo de besos en la novela de dos adolescentes,
dos marujas lo comentan, o quizás intercambian recetas de cocina.

Un hombre con barbas pide un Euro y reclama cigarrillos.

Los turistas, ojos de bebé, practican el submarinismo de tiendas,
un deporte de alto riesgo.

Unos ancianos revisan su número de lotería,
y esperan algo sentados en un banco.

Los niños tratan de huir de los adultos,
intentan salvar a la humanidad pisando las jardineras;

Un calvo con corbata es tomado por un maletín y no se puede soltar.

Los caminantes solitarios son filósofos existencialistas.

Las palomas atienden una terraza de pan,
parece que les va bien en el negocio.

Mientras el sol sacude su piel de naranja,
las aceras son cítricos de luz
y cruce de pisadas,

y la calle parece una sesión de psicoanálisis.


@MarceloMartín

TRUCOS PARA LA GESTIÓN DEL AULA EN LA ESO



Si eres profesor o profesora de secundaria, especialmente en el submundo de la ESO, seguro que comprenderás de qué va esto.

Suena el timbre, entras a una clase, pongamos por ejemplo a un 1º o a un 2º de la ESO, empiezas a sacar el material o a escribir en la pizarra, y, ¡zas!, no puedes seguir: interrupciones, faltas de respeto entre los chicos, faltas de respeto contigo, gritos, gente de pie, un grupito que no trajo el libro, otro que olvidó la libreta.

En medio del caos, hace acto de presencia el chistoso de turno, o el típico par de chicos que se plantan y se dedican a conversar,…

¡Dios mío!, ¿Qué hacer?

Solución nº 1: deprimirte cada vez que te acuerdes que tienes que dar clase a ese grupo. Lo bueno es que si te deprimes mucho, mucho, puede ser que hasta adelgaces, y pierda los kilitos que te sobran.

Solución nº 2: puedes quejarte, empieza por los padres, sigue luego con el tutor, el centro, la sociedad, las leyes educativas, los medios de comunicación social, la crisis de valores, el sistema capitalista, el Internet, etc.…Lo bueno es que no estarás sólo, siempre encontrarás gente que te acompañe en tu cruzada quejica.

Solución nº 3: puedes también cambiar de trabajo, lo malo es que dada la tasa de paro, por lo menos aquí en España, no tienes muchas opciones, salvo que te dediques a hacer tartas por encargo, o a la elaboración de bisutería, y creo que ni eso.

Solución nº 4: haz un curso de hipnotismo, o encuentra una varita mágica, o un mando supersónico que paralice a los chicos mientras montas tu clase. Ya sé que es una fantasía muy socorrida, pero que no se diga que no le ponemos imaginación al asunto.

Si no quieres deprimirte, ni te vas a apuntar al club de las quejas, si sigues pensando que la educación es tu vocación, y, además, la idea de la varita mágica no te convence, me gustaría compartir contigo algunos trucos que conozco para la gestión del aula.

No te garantizo un 100 % de efectividad, pero los he probado en mi propio trabajo de profe, y parecen funcionar en muchos casos. La cuestión está en no rendirse. Algunas de estas cosas las aprendí observando a otros compañeros que se destacaban, precisamente, por su buena gestión del aula



A continuación, los trucos que quiero compartir:

* Cuando se forme un alboroto en el aula evita a toda costa mandar a callar con gritos. Alzar la voz puede tener, a corto plazo, un efecto inmediato, pero desgasta tu autoridad, y con el tiempo se hace inefectivo. Tendrías que gritar y gritar cada vez más, lo cual sinceramente no te lo aconsejo. Es preferible, en cambio, que bajes el tono de voz, y que los mires con cara de enfado, en la mayoría de los casos los alumnos se irán callando paulatinamente. Persiste en una actitud severa, pero tranquila, hasta que el silencio sea absoluto.

* Establece en las primeras sesiones unas normas sencillas y claras de funcionamiento, intenta por todos los medios que los alumnos y alumnas participen en la elaboración de las mismas. Que algunos voluntarios las escriban en una cartulina, y las coloquen en un lugar visible en el tablón del aula.

* No anuncies nunca sanciones desproporcionadas que luego no puedas cumplir. Perderás credibilidad. Es mejor una pequeña sanción puntual, e inmediata, y que realmente lleves a cabo.

* Salvo que la situación sea muy notoria, no reprendas nunca en público a un adolescente, es siempre preferible conversar a solas con él fuera del aula. Durante la conversación establece pequeños acuerdos. Evita los juicios de valor sobre la persona del alumno del tipo: “Eres un irresponsable”; enjuicia más bien su conducta: “Te has comportado de una manera irresponsable”. Parece una sutileza, pero los efectos son distintos.

* Controla siempre el lugar donde se sientan los alumnos en tu clase, no lo dejes nunca a la libre decisión de los chicos.

* Establece tú mismo las medidas correctivas que estimes necesarias: citar a los padres, escribir una nota en la agenda, etc. Algunos profesores esperan que lo haga el tutor del curso o la jefatura de estudios, sin embargo es mucho más efectivo si tú mismo resuelves las incidencias. Reserva el recurrir al tutor para los casos que no puedas resolver.

* Utiliza el poder de la mirada: mira seriamente a los chicos cuando tengan alguna conducta inadecuada. Simplemente míralos con fijeza. Te sorprenderás de los resultados.

* Evita siempre cualquier actitud de coleguismo con el alumnado, lo cual no significa que no puedas ser cercano con ellos, pero siempre desde tu rol de profesor. Si jugamos a ser sus amigos, les creamos falsas expectativas, y nos exponemos a situaciones incomodas.

* No toleres nunca faltas públicas de respeto entre los alumnos, y hacia ti como docente. Paremos la clase, y corrijamos decididamente la conducta inadecuada.

* No hagamos siempre lo mismo, variemos la dinámica de la clase, los recursos, la metodología. Utiliza refuerzos positivos de todo tipo, a veces basta con un pequeño elogio dicho en el momento oportuno.

* Si mandamos alguna tarea, dediquemos un tiempo a corregir lo que han hecho, y dejemos constancia del trabajo de los alumnos en nuestro cuadernillo de control.

* Al concluir la clase caminemos entre las mesas y pongamos un “bien” en la libreta de aquellos que han seguido con atención la clase. He descubierto que este simple gesto tiene un efecto motivador.

* Evitemos a toda costa expresiones negativas del tipo: “son el peor curso del instituto”, “nunca hacen nada”, etc. He descubierto que no funcionan, y además les refuerza en su convencimiento de que son un curso difícil. Es preferible decir lo mismo en clave positiva: “Necesitamos avanzar en,…” “Hemos logrado esto hoy, mañana nos proponemos alcanzar aquello y lo de más allá,..” Es cuestión de lenguaje, pero el resultado es diferente.

* Si el curso se ha comportado en forma adecuada, dejemos constancia en el libro del aula para que lo vean el resto de los profesores, el tutor, y, especialmente, los mismos alumnos.

* Si ponemos un parte de disciplina, es más efectivo leerlo con el alumno e intentar llegar a algún acuerdo. Si lo entregamos al tutor directamente, la mayoría de las veces la incidencia no quedará totalmente resuelta.

* Una solución de emergencia: si en un determinado momento no paran de hablar, ¡Haz un dictado! Sí, ya sé que no es lo más recomendado por los métodos pedagógicos de hoy día, pero lograrás que hagan silencio y que se concentren.

Bueno, esto son apenas algunos de los trucos que conozco. En realidad hay muchos más, ya saben aquello que dicen de que cada maestrillo tiene su librillo,…por hoy lo dejo hasta aquí, porque, además, el tema es infinito.

Si algún compañero o compañera quiere aportar más ideas que ayuden a la buena gestión de la clase en la ESO, ¡bienvenidas sean!,…

Marcelo

martes, 27 de septiembre de 2011

EL CUENTO DE LA COSTURERA: Las competencias básicas


Había una vez, en un no muy lejano reino que yo bien conozco, una escuela donde aprender y enseñar significaba repetir como loritos lo que otros dijeron y pensaron. Todo el santo día se escuchaba por las aulas la misma cantinela: "cállense, siéntense, copien, copien, copien, repitan, repitan, repitan". Los niños se aburrían sobremanera, y se la pasaban mirando el reloj, esperando el timbre de salida para salir corriendo de aquel fastidio.

Parecía que todo lo interesante de la vida ocurría fuera de los muros de la escuela.

Un día la maestra de uno de los cursos se enfermó, y no hallando por todos aquellos contornos otra persona que la sustituyera, trajeron a la costurera del pueblo. La buena mujer al principio no quería aceptar la oferta alegando que no estaba preparada para la tarea docente, por lo que sólo podía enseñarles lo que ella sabía hacer: ¡coser!

El director, que no quería dejar a los niños sin clase, la convenció por fin, sugiriéndole de que intentara, por lo menos, tenerlos entretenidos hasta que se incorporara la maestra titular.

El primer día de clase, la costurera propuso a los niños: "chicos, hasta que vuelva su maestra vamos a hacer un vestido". Los organizó en grupos de dos, y pasito a pasito, durante 8 semanas, fue convirtiendo la clase en un taller de costura: primero hicieron el dibujo del vestido que querían crear, para lo cual buscaron ideas en revistas y en Internet; luego eligieron las telas y los colores; después aprendieron a cortar las mangas, el cuello, el talle, la solapa; y, finalmente, aguja en mano, se dedicaron a coser.

Al cabo del tiempo, de las manos de aquellos niños fueron apareciendo los vestidos,... ¡Se sentían tan orgullosos! Decidieron entonces hacer una jornada especial, e invitar a los otros cursos para que conocieran los resultados de su trabajo.

Lo curioso del caso es que durante el tiempo en que estuvieron con la costurera, las horas en clase pasaban superveloces, y los chicos y chicas se veían felices, trabajando juntos y en sana convivencia bajo la guía de la mujer.

Cuando la maestra del curso se reincorporó, y supo lo que estuvieron haciendo los chicos en su ausencia, se alarmó pensando que habían perdido el tiempo, y que el año escolar estaba avanzado, por lo que no se podían dar todas las unidades del programa: "Vaya error, pensó, ¡bonita forma de perder el tiempo en clase!"

Coincidió por esos días que llegó a la escuela un buen caballero de la administración que empezó a hablar de una cosa extraña llamada competencias básicas. Evaluaron los cursos, y en especial, al grupo de la costurera, y se dieron cuenta de lo mucho que habían aprendido los alumnos con la modista:

Competencia matemática: medir las telas, los números enteros y los números décimales, calcular el precio de los implementos de costura, etc.

Competencia artística: el diseño del vestido, los colores, el dibujo previo, etc.

Competencia de interacción con el medio: los vestidos acordes con la estación, las edades, la condición social, las telas según su origen por países o regiones, etc.

Competencia social: el trabajo en grupo, los valores del compromiso, la constancia, etc. El uso social del vestido según las modas y costumbres.

Competencia de aprender a aprender: seguir instrucciones, dibujar un bosquejo, cortar, coser, seguir un modelo, investigar y preguntar, corregir, etc.

Competencia lingüística: nuevo vocabulario relativo a la costura y al mundo del vestido: cuello, manga, dobladillo, talle, traje de primavera-verano, otoño-invierno, moda, etc.

Competencia de autonomía e iniciativa personal: a través de la costura de su propio diseño aprendieron a ser autónomos con sus ideas, a tener iniciativa, a crecer en autoestima y seguridad personal.

Competencia digital y tratamiento de la información: consultar información en el ordenador para inspirarse en el diseño de su traje, localizar las páginas con información útil, etc.

El administrador, que era un señor con gafas y gesto bonachón, felicitó a la buena costurera por su labor con los niños, a lo que ella respondió: "sólo me limité a enseñarles lo que mejor sé hacer: ¡vestidos!"

Por orden del director, la costurera se quedó en la escuela por un tiempo, y dio un taller a los maestros sobre sus nuevos métodos de enseñanza, donde además se sirvieron unos pastelitos que pusieron a todo el mundo de buen humor.

Y colorín colorado, esta historia no ha acabado, esta historia no ha hecho más que empezar.


                                                                                                                                     @MarceloMartín

lunes, 26 de septiembre de 2011

LA VUELTA


Todo salpicado de barro,
del camino sólo queda un húmedo lodazal,
palúdico criadero desbordante de aullidos.
La asquerosa sensación repele tu andar inestable.

Al fondo, el lúgubre recuerdo de otros senderos.

La mímica de incoherentes noches, esperpénticas, te acusa inexorable,
se atora la fe asfixiada, casi moribunda,
apenas un pabilo de indecisa luz azulada,
y nada más.

Pero hoy,
bajo la pantomima de las horas públicas,
reemprendes obstinado el camino.
Nubecillas de pan y luna,
albas apagadas,
te arrastran con sus dedos.

El aguijón tira de tus genes,
caracolea por la boca de tu estómago,
te impele a la muerte en la vanidad de los relojes.
Se arremolina el acucio del deseo
en el Edén de los colgantes jardines.

Una plástica memoria, los sórdidos chiqueros,
los antros que mienten prolongar placeres cortos,
esfumación de imágenes que atenazan
lo bello, lo bueno, lo real de la hora verdadera.

Por eso huyes, huyes de la ciudad maldita,
tantas veces de ella maldiciente y maldecido,
cansado de su triste amor,
sacudes de ti el letargo
y con tu ir calado de mugre,
te sustraes de las alegrías fáciles.

Te abruma la calima,
el prostituido abismo de tu yo sin mérito,
el peso de la joya dada y destrozada por los cerdos.

Quieres volver.

@MarceloMartín

domingo, 25 de septiembre de 2011

HEY, ¡QUÉ HACES NUEVAS TODAS LAS COSAS!




Un canto alegre para celebrar el día del Señor, con la firme esperanza de saber que sí, que en Cristo Jesús toda la realidad se ha renovado, que con su pascua bendita ha comenzado la nueva creación:

Hombres y mujeres nuevos, renacidos en las aguas del bautismo.

Hombres y mujeres nuevos, alimentados con el Pan de la Vida.

Hombres y mujeres nuevos, ungidos por la fuerza del Espíritu Santo.

Hombres y mujeres nuevos, llamados a construir la nueva civilización del amor, en el trabajo diario, en el servicio de caridad y justicia a los hermanos y hermanas.

Hombres y mujeres nuevos, formando el nuevo pueblo de Dios, la familia de Dios, el Cuerpo Místico de Cristo, la viña elegida, un pueblo sacerdotal y profético para proclamar las maravillas del Señor.

Hombres y mujeres nuevos, sanados por el perdón de Jesús, liberados por el poder de la Cruz, que ha vencido a la muerte, y nos ha dado nueva vida.

Hombres y mujeres nuevos,  hijos e hijas muy amados en Él, en Jesucristo, el unigénito, el Hijo amado del Padre.

Hombres y mujeres nuevos que testifican: ¡Hey, Cristo ha Resucitado!

¡¡ Feliz domingo a tod@s!!

sábado, 24 de septiembre de 2011

RADIO GAGA: Una canción de Queen

video

Un vídeo de la canción Radio Gaga del grupo Queen, con imágenes de Metropolis (1927) del director Fritz Lang, un clásico cinematográfico de las primeras décadas del siglo XX, cuyo tema, la alienación de las masas bajo la lógica productivista de las sociedades industriales, sigue vigente.

Y en medio de estas sugestivas escenas, la canción del Queen, evocando el papel de la radio antes de la aparición de la TV, fuente de información, entretenimiento, fantasía,... que alimenta la imaginación a través del sonido: la palabra, la música, el canto,...

Para muchas generaciones del siglo XX, en tiempos de escasez e incertidumbre, la radio constituyó un verdadero alivio.
 
Hoy día, en cambio, vivimos bajo el dominio de lo visual, algunos autores hablan del Homo videns (Giovanni Sartori, Taurus, 2008), como el modelo antropológico de la sociedad post-industrial.

Hechizados por la magia de lo que entra por los ojos, hemos relegado la radio casi a un mero bla bla bla que suena al fondo del ambiente, un dispositivo menor en el büffet de medios que estragan nuestro vivir diario en estos principios del siglo XXI.

Lo lamentable es que, atrapados en esta tela de araña, nos es muy difícil sustraernos de este incesante bla bla bla que nos rodea visualmente por todas partes, y que nos mantiene anestesiados, y, con frecuencia, alejados de nuestro centro interior, en una permanente búsqueda de novedades.

Frente a esto, conviene de vez en cuando desconectar.

Fomentemos espacios de sobriedad, un oasis de silencio donde las palabras y las imágenes recobran su sentido y significado, y tienen esa virtud de curarnos por dentro, y de ayudarnos efectivamente a crecer como personas, estableciendo un clima de comunión de experiencias con los otros, tendiendo puentes entre todos los que formamos la curiosa comunidad de los seres humanos.

Ni la imagen más sofisticada HD, puede relevarnos de la tarea humana de pensar y conocer.

NUEVO DICCIONARIO DE RELIGIONES, DENOMINACIONES Y SECTAS

 
¿Cuántas religiones hay en el mundo?, ¿En qué se diferencian los evangélicos de los católicos?, ¿qué son los testigos de Jehová?, ¿y los pentecostales, mormones, adventistas,...? Preguntas, preguntas, que surgen a veces no sólo en el aula de clase, sino también en plena calle, cuando alguien nos ofrece un folleto sobre su pequeña iglesia, o leemos en la prensa alguna noticia sobre el tema. 

No siempre es fácil orientarse en el entramado de religiones y cultos, presentes en el mundo de hoy.


martes, 20 de septiembre de 2011

EL NABÍ


Entre riscos, sacude manos de polvo y bebe el azufre de verbos colgados en la túnica alba. Aparece en su rostro un niño inocente. En la ebriedad de los amaneceres y las flores vivas, vuelve siempre de sí y alza su frente, bañada de rocío, preparando pregones con la intensa mirada del profeta y el desvarío del orate. Todo lo hurga, dilatando su pupila, inquiriendo el sorbo de luz en la balanza renegada de las sombras. Salta los charcos, se planta en el ágora a la hora del cotilleo y la estocada, no cesa de agitar su pañuelo de vidente. Absuelve el fasto de las cumbres silbando homéricas canciones, mientras despeina pájaros con alas de cera.

Camina bajo el acoso de una historia urgida: 

- ¡ Muerte a los dioses !, ...sólo Uno : “Todo Él ve ; todo Él piensa ; todo Él oye”.

El carromato de las imágenes, arena de piedra y agua, columnas jónicas sin basa ni capitel, todo mira desmoronado su rapsodia inclemente. La conmoción se expande más allá de los tahúres, bueyes y leones, adoradores prendidos de una efigie de dedos, temen sus adulterios, el engendro de las mendaces horas, el estupro de la opinión obsesiva. La grada marmórea se tiñe de la mascarada del sable, ausentes y ahuecados, circulan de nuevo bajo la bóveda del disfraz. Gendarmes de cejas bigotudas hacen una pira con la poética proclama. Él se descuelga de la muralla, un clavo hiere su rodilla rugosa, flores rojas colorean su traje bajo el púrpura de un atardecer.

Los callos de sus pies sobre el río de dorados espejos. Vuelve a la caverna de lamparas de fuego. Unos niños de ojos puros reparan sus fuerzas.

Él permanece en vigilia.


                                                                                                                                @MarceloMartín 

LA CLASE DE RELIGIÓN CATÓLICA: Mons. Carlos Escribano, obispo de Teruel y Albarracín


Viernes, 16 de septiembre de 2011.

Estos días los medios de comunicación traen a sus portadas un hecho que se repite todos los años: los pequeños y los jóvenes de nuestras familias vuelven al colegio. El nuevo curso escolar está comenzando. El horario escolar retoma su pulso y las ciudades y los pueblos se van amoldando al horario de los colegios.

En este arranque de curso me gustaría dedicar este sencillo escrito semanal a la clase de religión católica. El estudio de la religión en la escuela es un instrumento precioso para que los niños y los jóvenes crezcan en el conocimiento de todo lo que significa su fe, a la par que van desarrollando sus saberes en otros campos. La clase de Religión, como servicio supremo a la educación integral del alumno, ayuda al despertar de los interrogantes sobre el sentido último y definitivo de la vida. Les ayuda a comprender que creer en Dios ilumina las preguntas más profundas que ellos mismos llevan en el alma y que Jesucristo es la revelación plena del misterio de Dios y del camino del ser humano. Tarde o temprano, el ser humano necesita respuestas a algunas preguntas. Por ejemplo: ¿por qué o para qué vivo? ¿qué sentido tiene la vida y qué sentido tiene la muerte? ¿por qué merece la pena luchar y vivir si es que merece eso la pena? 

Además, con la clase de religión los niños y jóvenes entenderán la cultura en la que viven, cuyos valores y expresiones artísticas y de todo orden hunden sus raíces en la fe cristiana. Aprenderán a valorar lo bueno que hay en otras religiones y a respetar la dignidad sagrada de todos los hombres, creyentes o no. Adquirirán una visión armónica del mundo y de la vida humana que les capacitará para ser personas más felices y ciudadanos más libres y responsables, constructores de verdadera convivencia y de una sociedad en paz. 

Por la importancia de esta asignatura, los profesores, las familias y los mimos alumnos merecen nuestro agradecimiento, ánimo y felicitación. 

Agradecer en primer lugar el trabajo que realizan, año tras año, los profesores y profesoras de religión en los distintos colegios e institutos diseminados por nuestra geografía, tanto públicos como concertados. En ocasiones este se desarrolla con alguna contrariedad. Aún así, los profesores demuestran que, en la mayoría de los casos, su dedicación a la asignatura tiene una dimensión vocacional. Me consta que son muchas las horas de dedicación profesional y el alto compromiso que mantienen con su trabajo. 

Animar en segundo lugar a las familias de los alumnos a que sigan de cerca a sus hijos y les acompañen también en los contenidos de esta asignatura. La tarea de la educación en la fe se realiza por diversos cauces, entre los que destacan la educación en la fe en la familia, la catequesis parroquial y la clase de religión en el colegio; todos ellos tienen objetivos y medios diferentes, por lo que todos son necesarios. Además, al elegir la enseñanza religiosa católica para sus hijos, los padres actualizan el compromiso que adquirieron en el bautizo de los pequeños de educarlos en la fe cristiana. 

Por último felicitar a los chicos y chicas que han elegido esta opción, en especial a los que lo hacen en secundaria y bachillerato, a pesar de que en ocasiones dicha elección no resulta fácil. Seguro que son muchas las cosas que aprenden a la vez que dan un sencillo testimonio de su fe que todos agradecemos.

Mucho ánimo a todos en este nuevo curso que está comenzando.


+ Carlos Escribano Subías, Obispo de Teruel y Albarracín

Fuente original: REVISTA ECCLESIA DIGITAL

"JAVERIN": Educación Religosa para primaria


(San Pablo).- El Proyecto JAVERIM responde al currículo del área de Religión Católica de la Conferencia Episcopal Española para la Educación Primaria. Ya a la venta los materiales correspondientes al Primer ciclo: Religión Católica 1º y 2º.

El Proyecto JAVERIM presenta correctamente articuladas las competencias básicas y los elementos del Proyecto Curricular en un planteamiento integrador. Potencia los aprendizajes y orienta la aplicación de los saberes adquiridos.
El Proyecto JAVERIM cubre todos los objetivos de modo procesual durante los dos cursos del Primer ciclo de Educación Primaria y atiende, con una ajustada secuenciación temporal, y de modo progresivo e integrador, al conjunto de contenidos, adecuándose a las características del alumnado según su momento evolutivo.
El Proyecto JAVERIM contribuye con actividades de refuerzo y ampliación a la atención a la diversidad y fomenta el aprendizaje continuo y su aplicación práctica en el día a día.
El Proyecto JAVERIM implica a los padres en el proceso formativo con propuestas específicas recogidas en la Guía del profesor que profundizan en la educación en valores e incorpora el uso de las nuevas tecnologías (TIC) como herramientas de aprendizaje y refuerzo de conceptos.
El libro del alumno va acompañado en el Primer curso del libro "Los valores de Jesús" y en el Segundo curso del libro "Oraciones".
Para saber más, pincha aquí

Noticia aparecida en Religión Digital:

"Javerim", educación religiosa para primaria :: Libros :: Religión Digital

LA PALMA



Con alas de mariposa
vuela la palma,
la brisa la peina con gel solar,
y polvo de volcán.

Sus verdes de ciendedos,
son guiños de luz
y clorofila.

Abanico oriental,
saludo de molino,
la isla gira
y solfean las teclas
de las hojas:

Do Mi Sol Si
Re Fa La

La palma
es música.

                                                                                                                      @MarceloMartín

SEPTIEMBRE EN LA MAÑANA: Bellezas y cercanías del otoño


Contemplando este montaje de paisajes septembrinos, con la melodía de Morning has broken, la canción de raíz cristiana que inmortalizó Cat Stevens, he pensado en la necesidad de volver a las fuentes mismas de la verdadera belleza: Dios.

Volver a Dios es reencontrar la belleza incomparable de la naturaleza en todo su esplendor.

No sé si a otros les pasa, pero me confieso perceptivamente saturado de lo "feo":

* la vulgaridad repetitiva de la cultura de masas;

* el gusto por el lado oscuro y "gótico" de la vida;

* la violencia verbal;

* el atosigamiento de los sentidos;

* los instintos primarios exacerbados, sobreestimulados, fustigados,...

* la búsqueda de sensaciones cada vez más fuertes y estimulantes, que llamen la atención del usuario: caídas aparatosas, choques de coche, golpes a traición,...jijii, jajaja,...

Lo dicho: ¡estoy harto!

Necesitamos reeducar a los chicos para que descubran la belleza que les aguarda en los paisajes del mundo, y recuperen el sentido de la armonía, del color, de la pureza, del sonido, en una palabra, del bien.

La belleza siempre ha tenido para el espíritu humano un valor catártico y medicinal.

¡Oh hermosura que excedeís toda hermosura!, cantaba el poeta. Por la belleza de las obras creadas, tenemos noticia de la belleza misma del creador de todas ellas:  "...pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor." (Sab. 13, 5)

Tomás de Aquino nos decía aquello de que el ser es, esencialmente, bueno, bello y único.

¿Qué es lo bello? No sé si acierte a definirlo, pero yo lo identifico con aquello que nos eleva como seres humanos, que nos ayuda a vivir en comunión con la naturaleza y con los demás, que nos revela y muestra la singular dignidad de ser persona humana, 

Lo bello se identifica con la vida, el bien moral por antonomasia.

Los valores estéticos están en el corazón mismo de la tradición cultural cristiana: las artes plásticas, la poesía, la arquitectura, la música,...

Disfrutando de este vídeo con los alumnos y alumnas en la clase de Religión se promueven las competencias de interacción con el medio físico y la competencia artística.

domingo, 18 de septiembre de 2011

LA ORACION, LA PEDAGOGÍA DE UN MÉTODO: Una experiencia personal.




Alguien me preguntó en estos días sobre la conveniencia de usar un "método" para iniciarse en el camino de la oración personal. Le comenté que la tendencia actual era más bien prescindir de un esquema prefijado, y dejarse conducir, libremente, por el Espíritu Santo en el diálogo con el Señor.

Sin embargo, reflexionando sobre mi propia historia como orante, me doy cuenta que el seguir unos pasos me ayudó en su momento a estrenarme en la vida de oración. Aunque se trata de algo muy personal, me voy a atrever a compartir con ustedes mi experiencia.


Como le sucede a muchos jóvenes católicos, hasta que entré al grupo de oración, a los 16 años, mi oración consistía, fundamentalmente, en repetir las oraciones vocales que aprendí en casa y en la catequesis: el padrenuestro, el avemaría, el gloria,... Al empezar a asistir a la asamblea de la Renovación, fui conociendo otros modos más espontáneos para orar: oración de alabanza, de acción de gracias, peticiones...En la comunidad me enseñaron, además, unos pasos para hacer mi oración personal. Recuerdo que los anoté en un papel y los metí en mi pequeña Biblia Latinoamericana, para tener el esquema siempre a mano.

Los pasos eran, más o menos, los siguientes:


1. Entregar la oración a la Virgen María, rezando, por ejemplo, una decena, es decir, diez avemarías. Pedirle a Nuestra Señora que nos tome de la mano, y nos lleve hasta el Señor Jesús.


2. Pedir al Señor que nos proteja con su sangre preciosa y victoriosa, y a María, nuestra buena madre, que nos cobije bajo su manto, y nos guarde de todo peligro.


3. Hacer un breve examen de conciencia y pedir perdón al Señor Jesús por los pecados cometidos. Reconocernos pecadores delante de Dios, y solicitar su amor misericordioso.


4. Entregar nuestras cargas y preocupaciones a Jesús, poner a sus pies nuestros problemas y necesidades. Hacer un acto de confianza en Cristo.


5. Invocar al Espíritu Santo. Libremente o rezando la "Secuencia del Espíritu Santo".


6. Alabar a Dios espontáneamente por su grandeza, por las maravillas de la historia de la salvación, por sus beneficios, por su bondad y misericordia. Darle gracias.


7. Quedarse un ratito en silencio, en actitud de adoración y escucha delante de Dios. Recordar que la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos inhabita por dentro. Rendirse a los pies del Maestro, abandonando nuestras vidas en sus manos, para que se cumpla su voluntad en nosotros.


8. Presentar nuestras peticiones al Señor: por nuestros familiares, por la Iglesia, por el mundo entero.


9. Dar las gracias al Señor por las bendiciones que nos ha regalado en la oración. Rezar el Padrenuestro.

Cuando miro mi vida, con sus luces y sus sombras, me doy cuenta de lo importante que fue para mí el seguir la pedagogía de estos sencillos pasos, de cuya mano me fui introduciendo por los caminos de la plegaria cristiana, descubriendo el tesoro de la oración escondido en el campo de mi propio corazón.

Por supuesto, hoy día mi oración no sigue estrictamente este esquema, otras experiencias han enriquecido mi vivencia como orante: la oración teresiana, la lectio divina, la llamada "oración de Jesús", y, especialmente, la Liturgia de las Horas.

Sin embargo, el haber sido más o menos fiel durante mis años juveniles a los pasos de la oración personal que aprendí en el grupo, sembró en mi el hábito de apartar cada día un pequeño rato para estar con el Señor, y ello, no tengo reparo en confesarlo, me ha hecho inmensamente feliz.

La oración ha llenado de gozo mis días, ha sido fuente de fortaleza y esperanza en medio de los problemas y agobios de la vida, ha iluminado mi camino, ha sido la medicina para mis heridas interiores. Orando he aprendido a reconocer mis límites y mi pobreza delante de Dios y de los hermanos, y, paralelamente, ha sido la puerta por donde he experimentado su gran misericordia, su ardiente deseo de ser nuestro amigo, de acompañarnos y guiarnos, de comunicarnos la gracia de su Santo Espíritu.

Orando, a veces hasta sin ganas, y en medio de la noche de la fe, como la viejita pobre del Evangelio, (Lc. 18, 1-8), he aprendido que nada hay imposible para Dios, que sus palabras son siempre verdad, que Cristo nunca defrauda la confianza que depositamos en él.

No hay situación tan desesperada, a nivel económico, familiar, personal, que no pueda ser cambiada por la oración perseverante del creyente, la oración que es sostenida por esa fe que mueve montañas, y que convierte el pedernal en manantiales de agua.

Por supuesto, la oración no me ha librado de los problemas de la vida, no ha sido una "evasión" de la realidad, ni un mero estado de "relajación" psicológica, ni una simple experiencia emocional  gratificante. Pero a través de ella he experimentado que ya sea que brille el sol, o que caiga un aguacero, Jesucristo está conmigo, para que esa cruz que me toca cargar no me aplaste, para que yo la lleve dignamente, dejándome ayudar por él.

Con Juan de la Cruz he aprendido que el orar no se fundamenta en las emociones. Mal asunto si tenemos que depender de las "ganas" para mantener la amistad con el Señor. La oración es, sobre todo, ejercicio de vida teologal, de fe, esperanza y caridad.

Además, a través de la oración los seguidores de Jesús vamos descubriendo nuestra identidad más profunda y definitiva: ser hijos e hijas de Dios, creados para él, llamados a vivir en una comunión ininterrumpida de amor con el Padre, por el Hijo, en el Espíritu Santo.

Sí, hemos sido destinados a esta fiesta infinita del amor, a la unión con nuestro Dios, por eso, como decía, la beata carmelita Isabel de la Trinidad, el cielo comienza aquí en la tierra, y nuestra vida en este mundo es preparación para esa unión, ese "matrimonio", como dicen los místicos, entre Dios y nosotros.

Cuando en el silencio el Señor nos hace pregustar su divina presencia, nos está dando una primicia de nuestro destino final: ver a Dios, contemplarlo, saciarnos de gozo en su compañía ¡Qué gran dignidad la del ser humano llamado a la comunión de amor con su creador!

Como profesor de Religión siempre me he sentido inquieto por esta cuestión: ¿cómo puedo transmitir a los jóvenes de esta generación del siglo XXI, la experiencia de oración que yo recibí de otros hermanos a comienzos de los ochenta? Ese es el punto.

Considero que iniciar a otros en el camino de la oración, especialmente a los jóvenes, es un verdadero reto pastoral de la Iglesia de nuestros días.

Buscando respuestas a esta necesidad, encontré este sencillo librito, que aquí les ofrezco, de José Ramón Ubieta, Iniciación de los jóvenes a la oración, que aunque ya tiene sus años, es de 1985, contiene ideas y reflexiones pastorales muy interesantes para iniciar a los jóvenes por los caminos de la plegaria cristiana.

Pidamos al Espíritu Santo que renueve en todos nosotros y nosotras la gracia y el deseo de orar. Amén.



INICIACIÓN DE LOS JÓVENES A LA ORACIÓN : DESCARGAR



LA POESÍA DE YELKO

Desde el año pasado estoy en deuda con Yelko, un chico de mi instituto.

 Yelko, que cursa este año 3º ESO, escribe poesía, con la fuerza y el torrente de su energía juvenil, sus palabras, a medio camino entre el rap y la proclama social, parecen develar el estallido propio de quien contiene, dentro de si, la sacudida de una urgencia.

Aquí los estrictos cánones académicos sobran. A veces pienso que la Escuela, en cierta medida, en su pretensión de homogeneizarnos, no propicia la aparición feliz de esa marca original que llevamos dentro todos los seres humanos.

Cuando irrumpe la verdadera vocación creativa, los maestros parecemos empeñados en desalentarla. Pareciera que aprender se limitara a copiar los modelos que otros nos dan, a repetir palabras dichas por otras personas. Repetir, copiar, volver a repetir, reproducir exactamente lo que está escrito en el libro, en el cuaderno,...¡Y luego nos asombramos que los chicos se nos aburran en clase!

Aprender también es crear, ese ejercicio de ingenio e intuición que hace emerger nuestros talentos, aptitudes, capacidades, y que, en definitiva, nos ayudan a conocernos y a crecer como seres humanos, a brindar a otros el beneficio o el don de la creación.

Leyendo las palabras poéticas y raperas de Yelko, su irreverencia, su sensibilidad social, las imágenes con que evoca su rico mundo interior: el amor, el sentido de la justicia, la exigencia por lo auténtico, en medio de una cascada de palabras que se desbordan en torrente franco, encuentro una pregunta última por el significado de la vida, y un fuerte reclamo frente a las incoherencias y falsedades de este mundo que le estamos entregando los adultos.

Yelko, desde ya lo digo, tú eres poeta. Es verdad que te falta pulir la ortografía, centrarte en las imágenes, cultivar el talento, tanto en el aspecto formal como directamente creativo, pero lo esencial ya lo tienes.

Yelko, en ti reivindico la libertad de la palabra poética, que vuele alto, que crezca y se multiplique.

Yelko, sigue escribiendo, esa voz que nos habla en ti, te es dada para nosotros. La vocación a la poesía, y en general a las letras, tiene algo del carisma profético, es una especie de seducción interior que posee por dentro al que escribe, y que va creciendo en gracia, merced al compromiso del artista, a su disciplina, a su trabajo y esfuerzo. Hace falta leer mucho y escribir mucho.

Yelko, gracias por este gesto de compartir tu profecía conmigo, el profe de Religión, y a través de mi con todos los lectores y lectoras de este blog.

Voy a transcribir aquí uno de los poemas de mi joven alumno:

Death,...Kiss,...You,...Live

Hubo tantos momentos,
que ninguno de mis sentimientos explica,
buscando un alivio para mi corazón,
intentando expresar lo que siento,
yo te rechazé y tú me abrazaste,
expresaste cosas únicas,
este rapero va a contarte unas cosas.

Un sentimiento se expresa,
quién lo lleva ahí dentro,
mil personas y tú única,
siempre sincera,
yendo hacia tu meta recta,
sin tumbarte, 
y te digo:
¡Vive! ¡Sé Feliz!
No cambies,
yo estoy y mañana me marcho,...

Descorcho esta botella y te invito,
tres años han pasado,
y ya tienes tu amado,
y te digo:
¡Vive! ¡Sé Feliz!

Muchos me consideran como enemigo,
por ser rapero,
me han llamado hasta ratero,
y les digo que están fatal,
el rap es mi vida,
y la poesía mi camino,
y te digo: sigo y me lanzo,...

Yelko Fernández

IT´S TOO LATE: Carole King

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La noche se yergue, me amenazan las horas implacables, no cesan de girar, tic-tac, tic-tac,... mientras escucho este canto que tanto me dice: Its too late, de Carole King.

Soy un noctambulo incorregible, yo asalto cada vez que puedo el secreto de la madrugada, cuando cesa el decorado, la performance de mi trajinar diario, y cae por fin el telón, y uno de los personajes que me habita, con denodada bohemía, conjura la tentación de pensar que, en efecto, es demasiado tarde.

Rostros alargados de Modigliani, que esperaban en una esquina junto a una cabina telefónica, me asaltan de improviso. Son apenas una imagen huidiza, en el eco de la canción,... "yes, darling".

Reclaman tiempos y presencias que yo creía resueltos en el sudoku de la vida.

¿Más allá?, el silencio azul marino de la Bella Durmiente, cruzando el umbral de la medianoche.

Pero es, inevitablemente, demasiado tarde ya, y yo sigo navegando solo en mi isla-barco.

                                                                                                         @MarceloMartín

LIBROS QUE LEO: "SOSTIENE PEREIRA" de Antonio Tabucchi

Anoche terminé de leer la novela del escritor italiano Antonio Tabucchi: Sostiene Pereira. Mi interés por esta obra nació a raíz de una película, protagonizada por Marcello Mastronianni, que vi por la tele una tarde de maquinal zapping, y que pillé ya empezada. Me pareció interesante la trama, pero como no la había visto desde el principio, me quedaron varios cabos sueltos, y el gusanillo por averiguar qué era por fin lo que sostenía el tal Pereira.

Cosas de la vida. En uno de mis escasos viajes a Madrid, husmeando entre los estantes de una conocida librería de la Gran Vía, me encontré cara a cara con la novela de Tabucchi, portando en la caratula una fotografía del Pereira de la película. Adquirí el libro, pues pienso, ya sé que suena un poco extraño, que hay libros que sencillamente me buscan como lector, y susurran mi nombre desde la balda de la tienda. De vuelta a Tenerife, pasaron cinco años, y la novelita entró a formar parte de la gloriosa lista de reserva de los libros que compro, y que esperan pacientemente a que los cielos se abran y pueda disponer no digo de un día, de días enteros entregados al vicio de leer ya ni me acuerdo, sino de al menos un pequeño rato de solaz para regalarme con el placer de devorar sus páginas.


viernes, 16 de septiembre de 2011

WE ARE THE CATHOLIC CHURCH: Somos la Iglesia Católica

 

We are the Catholic Church, un vídeo afirmativo sobre la Iglesia Católica, con subtítulos en español.

Insisto en la palabra afirmativo, que no quiere decir triunfalista ni apologético a ultranza, sino, sencillamente, una confesión explícita de fe en la Iglesia, de reconocimiento y adhesión a sus valores más emblemáticos.

Aunque humanamente estoy abierto a todo lo hermoso, lo verdadero, lo noble, lo justo, que hay en otras tradiciones religiosas y culturales de la humanidad, me declaro sin cortapisas cristiano católico.

Asumo la realidad histórica de esta mi querida Iglesia, con todas sus contradicciones, sus pecados y miserias, sus debilidades e incoherencias.

Creo en la fe que nos han legado los apóstoles y que ella, la madre Iglesia, anuncia, vive, conserva y transmite desde hace más de 2.000 años. 

La fe que celebramos en la liturgia, la fe que confiesa y vive el sencillo cristiano de a pie, la fe que rubricaron los mártires con su sangre, la fe de Pedro, Santiago y Juan, la de Teresa de Jesús y Agustín de Hipona, la de Monseñor Romero y la del indiecito mexicano Juan Diego. La fe de la Iglesia.

En esta santa y amada Iglesia he conocido a Jesucristo, mi único Señor y Salvador, y he encontrado salvación y vida nueva. Ella me ha anunciado la Palabra de Dios, el plan de amor y salvación que Dios tiene para conmigo y con toda la humanidad, y que se ha realizado en el misterio santo de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios.

En esta Iglesia he recibido la unción del Espíritu Santo, el don prometido por el Maestro para todos los que creyéramos en su nombre. 

A través de los sacramentos, signos sensibles del amor de Dios, se me ha comunicado la gracia: el bautismo, la Eucaristía, la confirmación, el perdón de los pecados,...

En esta Iglesia he aprendido y vivido desde muy jovencito valores como la solidaridad, el trabajo por la justicia social, el perdón, la tolerancia, el amor por los débiles, la opción preferencial por los más pobres.

En esta Iglesia me he sentido aceptado con todos mis defectos, que no son pocos, y en ella he descubierto los dones de gracia que Dios me ha confiado por su misericordia, y que ella me pide que ponga al servicio de los demás a través del trabajo de cada día.

En esta Iglesia he aprendido la inmensa dignidad que significa ser persona humana, y el valor sagrado de la vida.

En esta Iglesia tan querida me he sentido verdaderamente libre, nunca nadie me ha coaccionado a hacer nada que fuese contrario a mi conciencia. Ella me ha respetado.

En esta Iglesia he crecido como ser humano, he soportado con su ayuda los momentos chungos del  camino, ella ha sido sostén, consuelo y esperanza en el viaje de la vida.

Es curioso, pero ahora que he rebasado la barrera de los cuarenta, vivo el ser Iglesia más que nunca. Me siento hermano de todos: tradicionalistas, liberales, conservadores, progres. Siempre con la mirada puesta en la fe común, aquella que nos mantiene unidos en el único Cuerpo Místico de Cristo, el nuevo pueblo de Dios.

He conocido movimientos como los carismáticos, la teología de la liberación, la legión de María, la espiritualidad carmelitana, monástica, laical,...Quizás por eso me siento un católico "ecuménico", abierto a la diversidad de dones y carismas, de experiencias de seguimiento al Señor, de ministerios y servicios, que adornan a la esposa de Cristo.

Claro, seré sincero, me gustaría una Iglesia más pobre y más comprometida con la causa de los pobres, con un magisterio episcopal de talante más profético, cercana a las comunidades, y alejada de los símbolos de poder mundano que empañan la verdad santa del Evangelio.

Una Iglesia dialogal con el mundo y su cultura, sin privilegios de ninguna especie.

Como católico, yo también me he sentido herido por los tremendos escándalos que han protagonizado algunos ministros del Señor, en diversas partes del mundo. Créanme, me duelen enormemente, y soy el primero en exigir la justa reparación, siempre que sea posible, del mal cometido, y la transparencia en todo. En este drama, no puedo menos que sentirme absolutamente solidario de las víctimas inocentes.

Pero ni siquiera estos graves escándalos, que sacuden mi conciencia como creyente, afectan el núcleo de mi fe en la Iglesia de Cristo. Quizás porque esta fe mía no está fundada en motivos humanos: no estoy en la Iglesia católica porque sea la más perfecta, la más comprometida, o la más antigua. Con los años he constatado, a veces con dolor, su lado francamente ambiguo, pues en ella está presente el mismo pecado, la misma miseria que sacuden a la humanidad entera,...

Mi fe en la Iglesia se fundamenta en la persona santa de Jesucristo, el Señor, en mi convencimiento interior de que allí donde los seres humanos fallamos tantas veces, la fidelidad del Resucitado es absolutamente firme.

Sí, repito, creo con todo mi corazón en la Iglesia, una, santa, católica y apostólica, y aunque sé que muchas cosas pueden, y deben, cambiar, el fundamento de la fe común permanece incólume: Jesucristo, Señor Nuestro, vivo y presente en su santa Iglesia hasta el final de los tiempos.

En el fondo, mi adhesión de amor y fe en la Iglesia es inseparable de mi vocación cristiana: seguir a Jesús y vivir su salvación, tomando como guía el santo Evangelio, implica necesariamente estar en su Iglesia. Así de sencillo.

He escrito este post con el corazón, aún a sabiendas que me voy a llevar leñazos por varias partes: los progres pensaran que he sido demasiado conservador. Lo siento, pero me estoy empezando a cansar de ciertas posturas hipercríticas, especialmente hacia el episcopado, y de un exacerbado discurso que siempre encuentra defectos en la fe y la praxis cristiana, no sólo por parte de algunos sectores de la sociedad, sino incluso dentro de la misma Iglesia ¡Vale ya!

Otros, en cambio, pensaran que he tocado temas candentes y no les habrá gustado el tono confesional y franco. Me perdonan, pero no creo que ayude mucho en estos tiempos una actitud de fe a la defensiva, que no asuma la realidad de la Iglesia tal y como ella es en sí misma. Reconocer el pecado de la Iglesia, no afecta, como he dicho, nuestra adhesión plena a la fe común, la de los apóstoles, la de Pedro, Juan Pablo II y Benedicto XVI.

En medio de este mar de leva que se levanta aquí y allá contra la Iglesia católica, dejo sembradas aquí mis sencillas palabras de creyente, que encomiendo al cuidado amoroso de la Virgen María, Madre de Cristo y Madre de la Iglesia, pueblo de Dios. Amén.