jueves, 1 de marzo de 2012

Libros que leo: El Gran Gatsby y la concepción de la mujer


He leído por fin la novela de Francis Scott Fitzgerald, El gran Gatsby, título con el que me había tropezado más de una vez en mis interminables correrías por ese submundo de librerías, libreros y vendedores trashumantes de libros,… en Madrid, en Caracas, en Tenerife,… ¡en tantas partes! 

Tengo que reconocer que al principio me desilusionó un poco, tras las primeras 50 páginas el personaje central de la historia no termina de aparecer en el horizonte, referencias escuetas, escenas que apuntan a su llegada, menciones imprecisas en la boca de personajes secundarios, y poco más.

Cuando por fin el señorito Gatsby nos hace el honor y se presenta ante nuestros ojos de lector, nos damos cuenta que se trata de una historia romántica, con tintes melodramáticos, y de crítica social.

Gatsby es un advenedizo que ha logrado, por medios que no son del todo claros, esa quimera que llaman el sueño americano, y que desde su impresionante mansión, y sus lujosas fiestas, sólo tiene una obsesión: recuperar a Daisy, el amor de su juventud, una veleidosa dama de la alta sociedad, casada con Tom, un millonario que mantiene una relación extramarital con la esposa del dueño de una pobretona estación de servicio, y cuya muerte precipita la resolución del conflicto.

Al concluir la novela descubrimos que Gatsby, el prototipo del hombre exitoso, es, en realidad, humanamente muy pobre, y carece de verdaderos amigos. Ni siquiera Daisy, la mujer que amó, y que no pudo tener, muestra algún tipo de preocupación por acompañar en su funeral a su antiguo amante. El escritor tiene para ella y su esposo, hacia el final del relato, un juicio bastante severo: “Tom y Daisy eran descuidados e indiferentes; aplastaban cosas y seres humanos, y luego se refugiaban en su dinero o en su amplia irreflexión,…” (Cap. IX)

La pretensión de Gatsby de recuperar ese amor perdido de la juventud se convierte en el desencadenante de su propia tragedia. Ha idealizado el pasado, como si las personas y las circunstancias que un día fueron se hubieran congelado en el tiempo, pero ello no es verdad, ni para él; ni, dado el caso, para nosotros.

Más allá de esta primera conclusión de la historia, que prácticamente salta a la vista, todo el contexto de la narración da mucho que pensar: el sin sentido de unas vidas dedicadas a vegetar en el derroche y la frivolidad, el doble discurso moral de las clases dominantes, las alusiones racistas, el odio de clases, e incluso cierta visión negativa de la comunidad judía.

Una lectura posible: el concepto de mujer que trasluce la novela, o cómo dicen algunos y algunas, la perspectiva de género. Desde este punto de vista el texto es sumamente rico. Como muestra dos ejemplos: la protagonista, en su vaciedad, refiriéndose a su hijita dice: “Bueno, dije, me alegro de que sea una niña…, espero que sea tonta; lo mejor en este mundo para una chica es ser bonita y tonta.” (Cap. I). Más adelante presenciamos una significativa escena de violencia, verbal y física, entre el millonario Tom y su amante, sin que nadie parezca extrañarse.

No sé si es que nos hemos sensibilizado con el tema, pero lo cierto es que cada vez más nos sorprende encontrar escenas de violencia y discriminación hacia la mujer en películas y obras literarias, algunas incluso consideradas clásicas, producidas no muchos años atrás. Un aspecto que tal vez en su momento pudo pasar casi desapercibido, pero que en las actuales circunstancias nos resulta francamente chocante. 

La semana pasada, al terminar de leer la novela, vi la película del mismo nombre, producida en 1974 y magistralmente interpretada por Robert Redford en el papel de Gatsby, y Mia Farrow, en el de Daisy. Es de los pocos casos que conozco que un film supera en muchos aspectos al libro que lo originó. Excelente guión, escenografía, banda sonora, etc. Muy recomendable.

Aquí les dejo un link por si quieren revisar el libro desde la pantalla del ordenador; aunque, como siempre, mi recomendación es que lo adquieran.


EL GRAN GATSBY : DESCARGAR

                                                                                                                            @MarceloMartín

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada