domingo, 20 de julio de 2014

Retornar al paraíso


Siento hambre de silencios que se prolonguen más allá del horizonte. Estoy cansado de la eterna repetición de lo efímero, de la banalidad que distrae, que me aparta de mí, que me sustrae de lo único necesario.

Sentarme solitario en una banca, en medio de la ciudad, y esperar que amanezca.

Palpar en el bolsillo el vacío que deja mi ausencia, mis carencias innúmeras, mi pobreza ontológica, radical.

Vivo deshabitado.

Necesito desnudarme de mis otros yo que me suplantan. Recuperar a Adán, en el profundo centro de su extravío.

Adán que se vuelca, y se revuelca, sobre las criaturas, tan pérdidas y ciegas como él, cisternas agrietadas que no retienen el agua.

Redescubrir la Palabra que me nombra, la luz que hace ver la luz, el ser real,… la verdad ciertísima, indecible. Mi dignidad.

Todo proyecto de vida en Dios es un continuo retornar al paraíso.

Entre tanto, roto por la nostalgia, me toca convivir con el trigo y la cizaña que crecen en mi alma.

Y en mi lucha, mendigo el alivio de unas migajas de silencio.

@elblogdemarcelo

Maktub: ¿crees en el destino?,... una propuesta desde la Clase de Religión


Tengo que reconocer que la película Maktub (En Hispanoamérica: "Cambio de Planes") me ha sorprendido. El "casual" encuentro de un adolescente enfermo de cáncer con un hombre de mediana edad que intenta resolver su crisis existencial hace estallar la pregunta que a veces nos asalta: ¿Las cosas que vivimos son fruto de la casualidad o responden a una "intencionalidad" oculta, a un plan misterioso que pudiéramos llamar destino?

Para un no creyente, si es coherente con su no-fe, lo que sucede es un mero fruto del azar y la necesidad, ...desde la estructura molecular de la materia,... hasta los pequeños acontecimientos que jalonan la vida de cada día.

Y sin embargo.

Todos a una, creyentes o no, inevitablemente, damos una interpretación a la existencia, buscamos el sentido de la historia que nos toca vivir. 

Vivir es interpretar.

Por supuesto, desde una mirada de fe, en la historia y por la historia, tanto personal como colectiva, se manifiesta Dios, Él sale a nuestro encuentro en los hechos y personajes que pueblan nuestro diario vivir. Para un cristiano, propiamente hablando, no existen casualidades, todo forma parte de un plan de amor y salvación que Dios tiene con nosotros, incluso los problemas y las dificultades que se presentan en el camino.

Esta presencia de Dios en nuestra historia, que se identifica con lo que llamamos providencia, es siempre respetuosa de nuestra libertad. Se trata de una invitación, camuflada en los entresijos del diario vivir, a colaborar con el querer de Dios. Él espera nuestra respuesta libre, que actuemos guiados por la Palabra de Dios, que nos movamos en la dirección que su bondad nos va marcando.

Hay una noción de destino que es claramente pagana, opuesta al Dios providente que se nos revela en la Biblia. Se trata de un determinismo ciego que niega la libertad de las personas, que las inmoviliza en la fatalidad, como si fueran títeres sometidos a fuerzas ocultas ante las cuales sola cabe la rendición.

Nada más contrario a la fe cristiana que la resignación frente a lo que sucede. Lo propio del cristiano es luchar con todas sus fuerzas, revestido de la armadura espiritual, con su oración y con su trabajo, para cambiar las situaciones en clave de Evangelio y Reino de Dios, en clave de misericordia y fraternidad.

La palabra Maktub significa en árabe "lo que estaba escrito", con este título el director nos muestra su particular visión de los acontecimientos que se suceden en el guión, y de los cambios que se van produciendo en los personajes a lo largo de la trama.

La película, por cierto, se inspira en la vida de un joven canario, rapero y de mucho carácter, enfermo de cáncer, que el director conoció en un hospital de Madrid, y que falleció al poco tiempo de regresar a las islas.

Muchas más cosas pudiera decir sobre la película, destaco solamente la riqueza de los diálogos y la magnifica actuación del joven canario Andoni Hernández, quien con el acento típico de nuestro castellano insular, atrapa al espectador con su gracia y su actitud llena de vitalidad.

Me permito recomendar la película para 2º, 3º y 4º ESO, y también para el bachillerato. Es ideal para trabajar algunos temas como: el sentido de la vida, la importancia de la amistad y de la familia, la solidaridad, el sentido cristiano de la muerte y la enfermedad, etc.

Finalmente comparto con ustedes unas fichas que he preparado, y otro materiales pedagógicos, para trabajar en clase los contenidos de la película. 

MAKTUB (Material pedagógico): DESCARGAR

@elblogdemarcelo


jueves, 17 de julio de 2014

La Virgen del Carmen, la Virgen de la contemplación



Continuamos con nuestra reflexión sobre la Virgen del Carmen

Si en el pasado la promesa de librarse del purgatorio, o de acortar nuestra estancia en él, pudo ser la motivación principal para llevar el Santo Escapulario, los tiempos han cambiado, hoy día se enfatiza más la experiencia de llevar la librea mariana como un signo de consagración a María, y de participación espiritual en el rico carisma del Carmelo. 

Siguiendo la tradición carmelitana, la Virgen del Carmen es, sobre todo, la Virgen de la contemplación, aquella que ha vivido totalmente unida al Verbo Encarnado, y que nos introduce en la interior bodega de la amistad con el esposo Jesucristo.

De la mano de María, bajo su fraternal patrocinio, vamos avanzando en los diversos grados de oración; con ella atravesamos las noches oscuras que nos van disponiendo a la unión de amor con el Esposo. 

Pues para este alto fin de amor fuimos creados tú y yo: la unión con Dios.

Sí, hay que creerlo, estamos llamados a la oración contemplativa, a la intimidad del amor con el Señor, al matrimonio espiritual. El Carmelo lo ha vivido intensamente y se ha inspirado en el profeta Elías y, sobre todo, fija sus ojos en María, la mujer que fue cubierta bajo la sombra del Espíritu Santo, la que, sin romper los sellos de su virginidad, dio a luz al Mesías, el Hijo de Dios bendito.

Virgen Singular, Virgen-Madre, Virgen fecunda

La devoción a la Virgen del Carmen, un guiño del Espíritu Santo para que se nos abra el apetito de las cosas del cielo, donde está Cristo, sentado a la derecha del Padre. 

Qué sintamos, aún en medio de la ciudad y la prisa, hambre de silencio, hambre de soledad, hambre de Dios. 

Ayúdanos tú María, Blanca Flor del Carmelo. Amén.


Virgen del Carmen: La promesa de salir antes del purgatorio


Ayer fue la fiesta de la Virgen del Carmen. Recuerdo que cuando estuve en Alemania, específicamente en la católica Baviera, me extrañó no encontrar esta imagen de María en las iglesias que visité. En cambio tanto en España como en Iberoamérica, la presencia de la Madre del Carmelo es bastante frecuente, en muchos casos, sobre todo en las iglesias más antiguas, ocupando un sitial de honor, en un altar lateral a la nave principal del templo.

Me parece que no exagero al afirmar que la devoción a la Virgen del Carmen es un distintivo de nuestro catolicismo hispanoamericano. De hecho el nombre de Carmen es uno de los más populares entre las mujeres hispanas de las dos orillas.

La advocación del Carmelo está indisolublemente unida al Escapulario del Carmen, un sacramental que recuerda el habito de los carmelitas. Según la promesa, cuyos orígenes se remontan al medioevo, los que visten dignamente la librea mariana y cumplen ciertas condiciones: morir en estado de gracia, orar por las intenciones del Santo Padre y cumplir con sus deberes de estado, son librados del fuego del purgatorio al sábado siguiente a su muerte. Es lo que se conoce como el privilegio sabatino.

Hoy día se habla muy poco del purgatorio, que según la escatología católica es el estado de aquellas personas que habiendo muerto en amistad con el Señor necesitan purificarse del reato de culpa, es decir de las consecuencias o huellas que el hábito del pecado ha dejado en ellas. La culpa es perdonada en el sacramento de la reconciliación, porque Dios cuando perdona, perdona de verdad y totalmente, pero puede quedar en el corazón un lastre de egoísmo que necesita ser purificado en el fuego del amor, es decir, el purgatorio.

Es tremenda la santidad del Dios vivo, un fuego devorador.

La oración que hace la Iglesia por los difuntos es, precisamente, para ayudarles en ese transito temporal del purgatorio y que nuestros hermanos logren participar plenamente de la dicha inmensa del cielo.

Lo tengo claro: orar por nuestros hermanos difuntos es un acto precioso de caridad, y una participación de las riquezas de misericordia y gracia que brotan de la obra salvadora de Jesús, por cuya sangre hemos sido redimidos.

Todo nos ha venido por Cristo Jesús, plenitud del que lo llena todo en todos. Por Él y en Él estamos en comunión de amor los unos con los otros, en la unidad del único Cuerpo de Cristo.

Por eso decimos en el credo: Creo en la comunión de los santos.

La enseñanza sobre el purgatorio está basada en la Biblia, leída e interpretada a la luz del magisterio y la tradición eclesial. Otros hacen sus propias interpretaciones de las verdades de la Biblia. Los respetamos. En todo caso, si alguno está interesado en abordar este tema en clave apologética puede consultar, por ejemplo, este enlace: Doctrina del purgatorio

Desde nuestra mentalidad contemporánea podemos preguntarnos si toda esta historia del privilegio sabatino tiene sentido. Más allá de que aceptemos o no las promesas que nos ha transmitido la tradición medieval, y que no estamos obligados a creer por tratarse de revelaciones privadas, pienso que si vivimos seriamente nuestra consagración a Jesús por María, de la cual el Santo Escapulario es un signo, si intentamos ser fieles al Evangelio y seguir la voluntad de Dios en nuestra vida ¿no cabe esperar que experimentemos el auxilio de Nuestra Señora en el difícil transito de la muerte e incluso en el purgatorio?

A mi no me cabe duda, ¡la Madre de Dios es tan buena!, así se lo pedimos repetidamente a lo largo de nuestra vida cada vez que rezamos el Avemaría: que nos auxilie ahora y en "la hora de nuestra muerte" Amén.

Generaciones de generaciones de cristianos así lo han creído. Que ella, la Virgen del Carmen, nos ayude a estar bien preparados, con suficiente aceite en la alcuza de nuestras lamparas, para cuando el Esposo venga a nuestro encuentro.

@elblogdemarcelo

lunes, 7 de julio de 2014

Un comercial tailandés: ¿Qué significa el "Reino de Dios"?


Lo sé por experiencia, no siempre resulta fácil explicar a un adolescente de 12-13 años lo que significa el Reino de Dios, una noción que está en el corazón de la buena noticia de Jesucristo, y que forma parte de los contenidos de la Clase de Religión.

He encontrado en la red un comercial tailandés que amén de conmover el corazón, puede ser un interesante recurso a la hora de explicar este tema. En el vídeo se nos muestra el caminar de un joven que va sembrando a su paso pequeños actos de amor y que recibe, en recompensa, la gratificante experiencia que su bondad reporta, y que es lo más parecido a lo que los humanos llamamos felicidad.

Se trata de la sabiduría escondida de los pobres y sencillos: hacer el bien a los demás porque la bondad, en sí misma, es un tesoro que no tiene precio, una perla de singular valor. 

Pienso que lo que acontece en el vídeo se parece bastante a lo que Jesús llama el Reino de Dios.

Soy consciente que estoy haciendo una lectura cristiana de un vídeo que no es propiamente religioso. Pero es que el cristianismo no es un asunto que sucede en los templos, como algunos pretenden, sino que es una experiencia que informa la vida cotidiana de las personas,... en el trabajo, en el estudio, por las calles de la ciudad,... 

La razón del amor cristiano no radica, por supuesto, en las emociones positivas que nos reportan las buenas acciones. Hay una lógica mucho más profunda que tiene su fundamento en el ser mismo del Dios que se nos revela en Jesús: "Hermanos, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios, porque Dios es amor" (1 Juan 4, 8)

Existe una lógica mundana que se contrapone a todo esto: la que hace de las riquezas, el placer y la fama el objetivo de la existencia. Son los que organizan banquetes e invitan a la gente que puede devolverles el favor. Los medios de comunicación social están a su servicio. Es el anti-reino, y constituye el eje gravitacional de nuestras sociedades globalizadas y consumistas.

A veces me he tropezado con jóvenes victimas de este modelo de felicidad: son pequeñas personitas profundamente insatisfechas, nunca tienen todo lo que desean. Su egoísmo visceral les impide captar las necesidades que existen a su alrededor. Son emocionalmente ineducados. 

Pero no carguemos las tintas con ellos, los responsables somos nosotros, ellos siguen nuestro ejemplo, esta es la sociedad que les estamos dejando en herencia. Además, ¿cuántas veces nos hemos sentado con nuestros hijos, o con nuestros alumnos, a hablar sobre los temas que realmente importan, como, por ejemplo, la búsqueda de la felicidad?

@elblogdemarcelo