miércoles, 5 de agosto de 2015

"Nana para Emilio": una poesía de Eugenio Montejo



Duerme, hijo mío, que la tierra está sola
y se fueron volando los astros. 
Ya el sol guardó su última vela,
se durmieron las llamas;
se durmieron las horas del reloj, no hay tiempo,
no está despierto nadie.
Los hombres dejaron sus cuerpos y partieron;
desde esta calle no se ven,
ya van muy adelante.
El gallo que oyes cantar está muy lejos,
el sueño es su único plumaje.
Duerme, hijo mío, en mi carne, en mis ojos,
como dormiste antes que yo naciera,
como dormimos durante tanto tiempo
dentro de nuestros padres.
Mañana vuelve el día
junto a las voces que nos borró la ausencia
y saldrán del espejo rostros, casas, colinas,
y el humo tan humano del café
que viene a despertarnos con hondas vaharadas
- aquí o en otra parte.

"Adios al siglo XX"
Eugenio Montejo (1938-2008)
Poeta venezolano


Reseña biográfica: Eugenio Montejo

No hay comentarios:

Publicar un comentario