miércoles, 8 de septiembre de 2010

AL COMENZAR EL CURSO DECIMOS: ¡VEN ESPÍRITU SANTO!

En medio del ajetreo que trae consigo el comienzo de un nuevo año escolar, evocamos las palabras de Jesús Resucitado en los Hechos de los Apóstoles: “…recibirán la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” (Hch 1, 8). Frente a la tarea, que sobrepasa nuestras fuerzas, se nos promete la gracia del Espíritu Santo.

A Él confiemos este curso 2010-2011, e invoquemos su presencia renovada en nosotros:

"Ven, Espíritu Santo, ven y renueva la faz de la tierra



Ven Espíritu Santo, te consagramos nuestra misión como profesores de Religión, te entregamos cada clase, cada encuentro con los alumnos y alumnas, aviva en nosotros los dones y carismas que hemos recibido para la enseñanza, conviértenos en testigos de Jesús Resucitado.

Ven Espíritu Santo, ayúdanos a ser creativos e innovadores en nuestros métodos pedagógicos y en el uso de los recursos didácticos. Inspíranos cómo motivar a los alumnos al aprendizaje, mantener un clima de orden y convivencia, combinar la disciplina con la cercanía, y saber interpretar las necesidades de los alumnos, para que seamos canales del amor de Cristo.

Ven Espíritu Santo, danos tu fortaleza y sabiduría para saber actuar, movidos por ti, según las circunstancias de cada día. Sostennos en la debilidad. Renueva nuestra esperanza y nuestra fe. Ayúdanos a vivir y promover el valor de la solidaridad, la cooperación mutua, la justicia y la convivencia.

Ven Espíritu Santo, danos ciencia para que seamos capaces de proponer la Verdad cristiana a los jóvenes, y escuchar con atención sus inquietudes y sus dudas; que nuestras respuestas les ayuden a renovar el sentido de la fe, el valor de la dignidad humana, y favorezcan su encuentro con Jesús de Nazaret, camino, verdad y vida.

Ven Espíritu Santo, bendice nuestros centros educativos, a los equipos directivos, a los profesores y profesoras, haz que seamos embajadores de la alegría, promotores de la amistad y la convivencia, que sepamos defender nuestros derechos con prudencia y sabiduría, con fortaleza y buen juicio. Que reconozcamos lo bueno, lo noble, lo verdadero, lo hermoso, de cada compañero o compañera que comparte la tarea docente con nosotros.

Ven Espíritu Santo, danos siempre un corazón agradecido, haz que vivamos unidos a Jesucristo, El Maestro. Renueva nuestra oración y nuestro amor a la Palabra. Qué experimentemos la ayuda de María, Madre de la Iglesia y Estrella de la Evangelización.

Ven, Espíritu Santo, Ven y renueva la faz de la tierra.
Amén."

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