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sábado, 22 de agosto de 2015

"On the road" de kerouac: la búsqueda de una generación,... ¿tiene sentido el camino?



Siendo un estudiante universitario leí la novela de Jack Kerouac, "En el camino", la historia de un joven de Nueva York que emprende un viaje a través de Estados Unidos, transportándose casi siempre a dedo, hasta alcanzar la ciudad de San Francisco ("Frisco" en el argot juvenil del momento), el epicentro del movimiento hippie de los sesenta. Entreverado con la historia, aparecen los amigos del protagonista, unos personajes underground, inadaptados, que lo acompañan en su travesía, y que comparten su búsqueda del sentido y del significado del camino.

Los temas se suceden en la novela con verdadero vértigo: el amor libre, las drogas, el jazz, el budismo, la experiencia mística, Nietzsche, Dios, la amistad, la libertad, el sentido y la experiencia de vivir. De fondo, la metáfora del camino, que en sí mismo ya es parte del destino de cada caminante.

"Ponerse en camino", traduce una actitud de ruptura frente a las verdades cómodas, el espejismo de nuestras seguridades y convencionalismos, nuestros viejos valores y creencias que, sinceramente, aburren, y ni nos mueven ni nos ilusionan.

Hay una frase mágica que se repite en varios lugares del relato, to be excited with the life, "estar entusiasmado con la vida", lo que significa estar "flipado" con la experiencia alucinante de estar vivo y de respirar. Para mí, sin duda, el mejor testimonio de Dios mismo, pues ¿qué mayor revelación de lo divino que sentirse vivo y palpitando?

Jack Kerouac fue el autor emblemático de la llamada generation beat, la cual no es sólo un modo de concebir la literatura, ligada al automatismo del lenguaje y a la escritura como búsqueda espiritual. Los escritores “beat” representaron, además, la experiencia de toda una generación que quiso rebelarse frente a las ataduras de una sociedad de consumo, estereotipada, que idiotiza a sus nuevas generaciones con sus mensajes/masajes que disfrazan sus injusticias e incoherencias.

Fue, básicamente, en los sesenta cuando los valores tradicionales, entre ellos también los religiosos, se resquebrajaron. El reclamo fue un modo de vida alternativo, en ruptura con lo establecido: el amor libre, la experiencia con las drogas, el rock, la libertad frente a todo autoritarismo, la vuelta a la naturaleza, la comuna, la búsqueda de lo espiritual en las religiones orientales.

En medio de este reclamo por volver a la libertad primera del hombre "natural", ¡qué anhelo tan acuciante por hallar un sentido, por encontrar una raíz espiritual que centre la vida!

El movimiento juvenil de los hippies fue devorado, y domesticado, por la voracidad del mercado capitalista, que convierte todo en mercancía y fetiche de intercambio. Pasan las décadas, muchos de nuestros jóvenes del siglo XXI, despolitizados, hipnotizados por la cultura instantánea del ordenador y el móvil, atrapados en un hedonismo narcisista, entre los libros de autoayuda y los reality shows, dan la impresión de estar bien "adaptados" bajo el régimen de sus mayores.

Cuando, por fin, bajan al planeta tierra, y dejan de soñar en convertirse en "famosos" o en estrellas de fútbol, su anhelo más humilde es llegar a conseguir un empleo que les permita vivir, o sobrevivir, decentemente. De rebeldía, la mayoría, nada de nada.

En mis estudios de teología, un "saber" sobre Dios en "diálogo" con los hombres, tuve como interlocutor a Jack Kerouac y su historia. De hecho, en mi trabajo final sobre el tema de la revelación, inserté un párrafo de la novela donde se habla de la certeza de Dios, por la contemplación del misterio mismo de la existencia, aunque su demostración racional nos resulte a algunos oscura o problemática.

Yo, que también vivo On the road, estoy encontrando el sentido de mi viaje existencial en el profeta Jesús de Nazaret, en quien he ido descubriendo al Hijo del Dios vivo, aquel que buscaban sin saberlo los colgados de la novela.

El Dios de Jesús, un Padre bueno que ama la vida y que nos convoca a “desinstalarnos”, a ponernos en camino hacia el San Francisco del cielo, viviendo, a trancas y barrancas, el santo Evangelio e intentando practicar, en lo prosaico de cada día, el mandamiento nuevo del amor fraterno.

Y es que, por distintas sendas, todos caminamos a San Francisco, con flores en nuestra cabeza.

@elblogdemarcelo


viernes, 10 de julio de 2015

Fiesta de San Benito, abad: Bajo la guía del Evangelio



Mañana, 11 de julio, es la fiesta de san Benito, abad: patrono de Europa y padre de los monjes de occidente.

Más allá del lenguaje retórico que suele adornar cierta exposición de la vida de san Benito, me gusta contemplarle cercano, peregrino en la fe como yo, hermano en el seguimiento a la persona de Jesucristo.

Benito es un hombre abierto a la acción del Espíritu Santo, que ha experimentado la misericordia divina en su propia vida, y la testimonia en su circunstancia histórica, por cierto bastante difícil, con su oración y su trabajo, el famoso ora et labora que ha servido de divisa a sus hijos, los monjes benedictinos, a lo largo de los siglos.

Algunos rasgos del camino benedictino, tienen esa unción tradicional que nos viene de los padres de la Iglesia: el amor a Cristo como centro de la vida, la primacía de la lectio divina, la vida de comunidad, la humildad, el trabajo, la oración litúrgica, la hospitalidad y, sobre todo, la caridad fraterna, ese sello que hace del monasterio una schola caritatis, una escuela de caridad en medio del pueblo de Dios.

De la Regla de san Benito se ha dicho que es una bella síntesis del Evangelio y que, gracias a su hondo realismo, moderación y sabiduría, ha configurado espiritualmente a los pueblos de Europa.


@elblogdemarcelo

miércoles, 27 de noviembre de 2013

La nueva encíclica del Papa Francisco en un enlace: La alegría del Evangelio



"El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada" (E.G. I,2)

Inmerso en el trajín de la semana, apenas he podido leer con detenimiento el nuevo documento del Santo Padre Francisco: Evangelii Gaudium: La alegría del Evangelio. 

Más allá de la letra, el Espíritu Santo, a través del Papa, sacude el mundo con su mensaje profético: Venga, experimentemos hoy, de nuevo, la alegría de Jesucristo en nosotros.

Leamos y meditemos este documento eclesial. Es un texto para "desintalarse". En este enlace se puede descargar:

EVANGELII GAUDIUM: DESCARGAR

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Resucitan los muertos? Los saduceos de hoy


"Acercándose algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrección" 
(Lc. 20, 27)

Me ha sucedido en clase en repetidas ocasiones. Al abordar del tema de la resurrección de los muertos, una verdad de fe contenida en el credo cristiano, algún alumno o alumna levanta su joven mano para expresar a bocajarro:

- Pues yo creo en la reencarnación. 

En ese momento otros se suman a lo dicho, aludiendo a algún programa de televisión que vieron, o a una anécdota que escucharon quién sabe donde. La mayoría de ellos ni siquiera se percatan de lo contradictorio que resulta para un cristiano creer en la reencarnación.


martes, 15 de octubre de 2013

¿Puede la oración transformar a una persona? El testimonio de Teresa de Jesús en el libro de La Vida

Miguel Elías Sánchez
Hoy celebramos la fiesta de Teresa de Jesús (1515-1582), una de las santas que más he leído, y re-leído, a lo largo de mi vida. Creo que tenía unos 16 o 17 años cuando entré en contacto con sus libros. 

Al principio me costó acostumbrarme a los giros propios de su castellano antiguo. Con el tiempo superé esa dificultad, y descubrí que leer a Teresa es como tener una conversación con una mujer de Dios del siglo XVI. Su estilo es siempre cercano y coloquial, pues ella escribe como habla, ni más ni menos.

De las muchas cosas que pudiéramos comentar del magisterio teresiano, quiero resaltar su testimonio del poder de la oración para cambiar las vidas de las personas.

Su experiencia, lo reconozco, me ha ayudado en mi propio camino de amistad con el Señor.

En el libro de La Vida, el primero que escribió y que constituye su autobiografía espiritual, ella nos narra como fueron sus comienzos por los caminos de la plegaria, las dificultades vividas, las tentaciones que sufrió de abandonar el trato personal con Jesucristo, la experiencia de la oración contemplativa, la oración de recogimiento, el desposorio, el matrimonio espiritual,...

Perseverar con "determinada determinación" en la oración personal fue el secreto de la santidad de Teresa de Jesús.

Aunque nos hayamos enfriado, aunque hayamos vuelto a caer en nuestros viejos pecados de siempre, no abandonemos el camino de la oración. Con humildad, volvamos al Señor, una y mil veces.

Orar es dejarse cambiar por Jesús. Esa ha sido la experiencia de Teresa.

Miguel Elías Sánchez
Dios no es un concepto ni una teoría, es una persona que quiere tener una relación especial con nosotros. Una relación que nos cambia.

En realidad, ¡Dios quiere ser experimentado! Esa es la gracia de la contemplación, encontrarnos cara a cara con el AMOR que nos ha creado y redimido.

El AMOR que nos cura y nos transforma. 

¡Bendito sea Dios porque su misericordia en nuestras vidas tiene la victoria!

En medio de esta cultura secularista en la que vivimos inmersos, si queremos ser hombres y mujeres de Dios, hemos de vivir intensos momentos de encuentro personal con Jesús en la plegaria.

Porque en la oración se fraguan los profetas del Dios vivo. 

Comparto con ustedes un enlace del Libro de la Vida a que he hecho antes mención, un precioso testimonio del poder de la misericordia de Dios en la vida de una mujer: Teresa de Jesús

LIBRO DE LA VIDA: DESCARGAR



miércoles, 6 de marzo de 2013

Vivir la cuaresma: ¡Experimentar la misericordia de Dios!


Recuerdo cuando era un jovencito que se iniciaba en los caminos de Dios, la profunda impresión que me causó la lectura de una de las primeras encíclicas de Juan Pablo II: Dios rico en misericordia  (Dives in misericordia). Allí el Papa polaco va desvelando, a través de un largo recorrido por las Escrituras,  con especial énfasis en la parábola del Hijo Pródigo, el rostro que Jesús, en su misterio, nos ha mostrado del Dios vivo: El Padre misericordioso.


sábado, 1 de diciembre de 2012

ADVIENTO 2012 ...¡Descubrir la misericordia de Dios!


Tengo que reconocer que el Adviento es de los tiempos del año litúrgico que más me mueven por dentro. Es como si en medio de mis acelerados días, tuviera un presentimiento bonito, una intuición fuerte, de la  inapreciable bondad y misericordia de Dios.

Sí, sí, me digo, hay que tener esperanza, hay que abrir las puertas a la alegría, ...¡el Señor viene!,...(y no es cuento).

Y aunque la vida se me vuelve un remolino de cosas, creo que a casi todos nos pasa por estas fechas, y con frecuencia me despisto de lo que verdaderamente importa, sigo teniendo la misma expectativa.

Después de haber vivido el "rato" que he vivido, no tengo reparo en confesar: tener esperanza no es nada fácil.

Tantos fracasos en el haber de nuestras cuentas, tanto sufrimiento en nuestro cerca y en nuestro lejos: violencia, enfermedad, soledad, desempleo, crisis económica,...

Humanamente hablando tener esperanza es una verdadera locura.

Pero la esperanza que yo hablo no se funda en fuerzas ni en razones humanas sino en Dios, en su gracia, en su poder, y sobre todo en su gran misericordia para con nosotros.

Porque Dios es misericordia. Ese es el secreto del Adviento.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Los 10 libros más leídos del cristianismo de todos los tiempos


¿Cuáles son los 10 libros del cristianismo más leídos de todos los tiempos? La respuesta no es sencilla, porque aunque las fuentes de donde brota la experiencia es siempre la misma: el Nuevo Testamento, particularmente los Santos Evangelios, las sensibilidades, el lenguaje y los modelos de vida varían según el contexto de cada época.

Sin embargo, hay una serie de libros que generación tras generación los cristianos volvemos a leer, quizás porque en ellos se transmite lo perenne de la existencia cristiana, o porque su testimonio resiste el paso del tiempo, y sigue fascinando el corazón de los seguidores de Jesús.

Muchos de estos libros están presentes en las bibliotecas de nuestras casas, algunos, como en mi caso, los hemos heredado de nuestros mayores, otros son de nueva adquisición. Sea como sea, están ahí, llamándonos e invitándonos a abrir sus páginas.

De entre los libros clásicos del cristianismo he seleccionado estos 10, verdaderos bestsellers de la espiritualidad cristiana de todos los tiempos:


lunes, 26 de noviembre de 2012

¡Fiesta de La Milagrosa!: La Virgen de la Medalla




El 27 de noviembre de 1830 la Virgen Santísima se apareció a Santa Catalina Labouré, humilde religiosa vicentina, y se le apareció de esta manera: La Virgen venía vestida de blanco. Junto a Ella había un globo luciente sobre el cual estaba la cruz. Nuestra Señora abrió sus manos y de sus dedos fulgentes salieron rayos luminosos que descendieron hacia la tierra. 

María Santísima dijo entonces a Sor Catalina:

"Este globo que has visto es el mundo entero donde viven mis hijos. Estos rayos luminosos son las gracias y bendiciones que yo expando sobre todos aquellos que me invocan como Madre. Me siento tan contenta al poder ayudar a los hijos que me imploran protección. ¡Pero hay tantos que no me invocan jamás! Y muchos de estos rayos preciosos quedan perdidos, porque pocas veces me rezan".


sábado, 24 de noviembre de 2012

La fe de san José: Recibir en casa a Jesús, el Hijo de Dios



Hoy, sábado, vísperas de la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, diversas circunstancias me mueven a hacer memoria de la FE de José de Nazaret:

La grandeza de San José no radica en sus prerrogativas sino, sobre todo, en su experiencia de FE. Él, digno heredero de Abraham, ha CREÍDO que la criatura que va a nacer de su joven esposa, la Virgen María, ha sido engendrada por el Espíritu Santo.

Este joven israelita CREE, además, que el niño de María, a quién se le pide que ponga por nombre Jesús, es el Mesías prometido por los profetas, el descendiente de David, su padre, cuyo reino, dicen las Escrituras, durará eternamente.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Cómo dar catequesis a los niños?: Retos actuales




Además de ser profesor de Religión, formo parte del grupo de catequistas de mi parroquia de San Isidro, en el sur de Tenerife. En concreto, atiendo a un pequeño grupo de adolescentes que se preparan para recibir el sacramento de la confirmación.

Sería interesante que reflexionáramos un poco sobre la realidad actual de este ministerio parroquial:  la catequesis

En las comunidades cristianas, algunos hombres y mujeres se sienten llamados al servicio del pueblo de Dios en el ministerio de la catequesis, un carisma o servicio que el Espíritu Santo suscita en la Iglesia para la formación en la fe de los hermanos y hermanas, especialmente de los niños, y en el seguimiento de Jesús, el Hijo de Dios.


viernes, 9 de noviembre de 2012

Isabel de la Trinidad,... ¡Somos templos del Dios vivo!


Un domingo, principios de los ochenta, al salir de misa, tenía yo unos 17 años, compré un librito que llamó mi atención. Se llamaba  Recuerdos  y trataba sobre la vida y el mensaje de Sor Isabel de la Trinidad, una joven carmelita francesa que había fallecido en 1906, a los 26 años.

En realidad la obra incluía además de la biografía, los principales escritos de la religiosa, pequeños tratados espirituales, cartas, algunas poesías, oraciones, pensamientos, etc.

Desde el principio de la lectura quedé cautivado. Reconozco que ha sido de los libros cristianos que mayor huella han dejado en mí vida.

Ella, desde muy joven, se sintió atraída a contemplar dentro de sí, en lo profundo del corazón, el misterio de los misterios, la Santísima Trinidad, Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, presentes en lo escondido de su propio ser.

Esta experiencia, que constituye el eje de su vida espiritual, la conduciría al Carmelo. Enamorada de su vocación en la Iglesia, Isabel no tendrá otra aspiración que vivir como templo vivo donde habita la Gloria de Dios, sumergiéndose cada vez más y más en el silencio y en la sencillez de su vida de fe y de unión con Dios.

Isabel significó para mí el descubrimiento de una dimensión nueva: el camino del recogimiento interior, el llamado a entrar dentro de sí, para encontrar esa fuente de agua viva que es Dios mismo morando en cada uno de nosotros.

Esta hermana del Carmelo nos enseña a buscar a Dios en el silencio, a adorarle en su misterio trinitario, a identificarnos con Cristo, camino que nos conduce y nos une al Padre, a dejarnos inundar por el gozo del Espíritu Santo, a convertirnos en perfecta alabanza de la Gloria de Dios

En una palabra, a dejarnos transformar por Dios, a unirnos estrechamente con Él, a vivir la experiencia de la contemplación, sea cual sea nuestro estado de vida, o  nuestra vocación en la Iglesia.

Sor Isabel de la Trinidad fue beatificada por Juan Pablo II en 1984. Su fiesta se celebra el 8 de noviembre de cada año.

¡Qué alegría descubrir la gran dignidad del ser humano, que por el bautismo se convierte en templo vivo de la Gloria de Dios, tabernáculo donde mora el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo!

Qué la hermana Isabel cumpla en cada uno de nosotros aquella misión que ella misma dijo que tendría en el cielo:

“Me parece que mi misión en el cielo consistirá en atraer las almas al recogimiento interior, ayudándolas a salir de sí mismas para unirse con Dios a través de un sentimiento sencillo y amoroso. Procuraré mantenerlas en ese profundo silencio interior que permite a Dios imprimirse en ellas y transformarlas en Él".

Aquí les dejo una selección de textos que he reunido de la propia Isabel de la Trinidad, así como ensayos y comentarios sobre su experiencia y mensaje espiritual

BEATA ISABEL DE LA TRINIDAD: DESCARGAR

viernes, 5 de octubre de 2012

LA ORACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASIS


Hoy, día del poverello de Asis, quiero ofrecerles el libro de Leonardo Boff, La oración de san Francisco de Asis, una bella y actualizada reflexión sobre la conocida plegaria franciscana: "Señor, haz de mí un instrumento de tu paz".

Hasta hace algunos años tenía una visión romántica de esta plegaria. Pero al fijar mi atención en el texto, caí en cuenta de lo que realmente pedimos cuando la rezamos.

En esta oración rogamos expresamente tener un papel activo en el plan divino de bendición y salvación para el mundo. No es lo mismo pedirle al Padre que derrame sin más su paz en los corazones, a pedirle que sea yo el canal o instrumento de su paz. Claro está que Él puede hacerlo sin mí, pero ha querido usar a gente concreta, como tú y como yo, como embajadores de su gran misericordia en medio de los hombres.

En este sentido, es una oración, que si se reza en serio, puede ser muy incomoda. Nos descentra de nosotros mismos y nos compromete a ser canal de perdón, alegría, consuelo, comprensión,...para los otros.

¿Notas que falta alegría en tu ambiente? Sé tú instrumento o canal de la alegría para los que te rodean.

¿Falta el perdón o reina el odio cerca de ti? Sé tú instrumento de perdón o reconciliación para los tuyos.

¿Hay desaliento o cansancio en los que luchan a tu lado? Sé tu canal de esperanza y fortaleza para ellos,...

El "pobrecito" de Francisco nos invita a vaciarnos de nosotros mismos, para "enriquecernos" con los ricos dones de Cristo, y repartirlos a manos llena en nuestro pequeño mundo. La clave está en la oración, en la unión con el Señor. Nosotros sin él no podemos hacer nada.

Un hombre lleno de la paz de Dios es una lampara que brilla en medio de su casa, su barrio, su instituto, su ciudad, su país, la tierra toda,...

¡Qué el Señor nos envíe muchos hombres y mujeres así, instrumentos de su paz y su misericordia para sus hermanos y hermanas!

¡No nos conformemos con pedir a Dios sus bendiciones, pidámosle ser nosotros un canal de gracia y misericordia por donde fluyan las bendiciones que pedimos!

Amén.



LA ORACIÓN DE SAN FRANCISCO: DESCARGAR

sábado, 1 de septiembre de 2012

María: la humanidad de la Madre de Dios

Comienza septiembre, un mes marcado por el inicio de un nuevo curso, y mientras nos sacudimos el letargo de las vacaciones, ponemos nuestros ojos en María, la Madre de Dios. Queremos contemplarla en su dimensión de mujer y de creyente. Su vida es para nosotros profecía y servicio.

A veces, en algunos ambientes eclesiales, encontramos una visión edulcorada de la Virgen María, a la que ha contribuido una cierta iconografía, en la que aparece envuelta en coronas y tules, con angelitos revoloteando en torno, y paisajes bucólicos. No digo yo, ni mucho menos, que no esté bien, por algo la Iglesia venera muchas de estas imágenes con verdadera devoción, sin embargo, con frecuencia, las mismas no reflejan fielmente dimensiones del caminar humano de María, tal y como lo encontramos en el Nuevo Testamento.

Porque está claro que nuestro amor a la Virgen María, nuestra comprensión de su misterio, se ha de basar, fundamentalmente, en la Palabra de Dios.



En este marco, les ofrezco el libro del jesuita  Antonio González Dorado: Mariología Popular Latinoamericana, un interesante estudio de la experiencia mariana de la Iglesia de América Latina, que hunde sus raíces en la religiosidad popular, y que apunta hacia una nueva comprensión del misterio de María, como la mujer que acompaña los caminos de justicia y de liberación de los pueblos oprimidos.


MARIOLOGÍA POPULAR LATINOAMERICANA : DESCARGAR





domingo, 26 de agosto de 2012

El Domingo: 5 razones básicas para vivir




Voy a reflexionar sobre el domingo, el día del Señor, y para amenizar la letra, nada mejor que el canto gregoriano del salmo 33: "Gustad y ved, ¡qué bueno es el Señor!, ¡dichoso el que se acoge a Él!"

El domingo es una creación del cristianismo, que ha transformado el antiguo precepto del descanso sabático: "Guardarás el día del sábado para santificarlo,...Seis días trabajarás y harás todas tus tareas, pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh tu Dios" (Det. 5, 12-14), convirtiéndolo en el memorial semanal de la Pascua de Cristo, quien con su resurrección ha inaugurado la nueva creación.

El domingo es una Buena Noticia. Su celebración forma parte de la tradición apostólica.

Sin su referente cristiano, el domingo se limita a ser un simple día de asueto, una ocasión para huir de la alienación cotidiana del trabajo, por decirlo así, y saborear lo “bueno de la vida”, aquello que sucede justo cuando acaba el horario laboral.

Sobre esta visión negativa del trabajo, ya hemos hablado aquí: ¡Trabajar no es un castigo!: una teología positiva del trabajo

He visto, incluso, gente que se aburre como una ostra los domingos, o lo que es aún peor, si cabe, que se deprime,... tal es la sensación de vértigo que les invade cuando los días y las horas se vacían de contenido, y van arrastrando el corazón, de distracción en distracción.

En la soledad del domingo, las penas se hacen más pesadas, porque nuestras ocupaciones diarias nos sirven de tapadera, manteniendo los sentidos ocupados. Al llegar el fin de semana, sin horarios ni despertadores, estamos más expuestos al silencio, y algunos vislumbran su vacío interior.

Es una sensación humana muy incómoda, por lo que no es de extrañar que algunos no sean muy amigos del domingo. Cualquier cosa es preferible, antes de tener que "verse" y "sentirse" a sí mismos.

En nuestro camino de discipulado cristiano hemos de recuperar el sabor festivo del domingo, y disponernos a vivir a plenitud la experiencia del día del Señor.

Si queremos convertir el domingo en un acontecimiento de vida, y de renovación humana y espiritual, conviene recordar 5 razones básicas:

1. Centralidad de la Eucaristía: todos los domingos del año son memorial de la Pascua del Señor, de su victoria sobre el pecado, y sobre la muerte. El centro celebrativo de este misterio es la Eucaristía, que nos congrega como asamblea en torno al pan de la Palabra, y al pan del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este es el sentido fundante del domingo, su significado más hondo.

2. Encuentro con familiares y amigos: este día es ideal para compartir con nuestra familia, y también, por qué no, con los amigos, fomentando los lazos de unión y de fraternidad, disfrutando la alegría de estar juntos testimoniándonos recíprocamente el amor. Muchas familias durante la semana apenas tienen tiempo para verse y dialogar, el domingo debería ser una buena oportunidad para encontrarse.

3. Tiempo para orar y leer la Palabra de Dios: en el domingo, libres de nuestras ocupaciones cotidianas, podemos dedicar más tiempo al encuentro con el Señor, en la oración y en la lectura de la Palabra de Dios, profundizando en la amistad con Jesucristo, dando gracias por los dones recibidos, y encomendando nuestras vidas en sus manos.

4. El descanso: hagamos del domingo un tiempo de verdadero descanso, cambiemos las actividades diarias, y optemos por un ocio que nos enriquezca como personas. No lo dejemos como tiempo muerto. Las posibilidades son infinitas: pasear, encontrarse con la naturaleza, practicar algún deporte o hobby, escuchar música, leer, ver alguna película, etc.

 5. Preparación de la agenda semanal: al final del domingo, conviene apartar un tiempo para preparar la  semana que se avecina, fijando las tareas y los objetivos a cumplir,... Esta pequeña planificación nos beneficia enormemente, pues llegamos al lunes con una visión clara de la ruta que hemos de transitar en la semana.

Vivamos el día del Señor no como una ley, sino como una gracia, un tiempo que se nos da para encontrarnos con Dios, con nuestra familia y amigos, con la asamblea cristiana; un alto en el camino para orar, agradecer, y descansar.

¡Qué el Espíritu Santo nos ayude a vivir el misterio salvador del día del Señor! Amén.

Para seguir profundizando en este tema, aquí les ofrezco un material interesante sobre la celebración del domingo: la Carta Apóstolica de Juan Pablo II "Dies Domini", un pequeño libro de Julián López Martín, y material catequético

EL DOMINGO : DESCARGAR



sábado, 23 de junio de 2012

Cómo recomendar libros cristianos a no creyentes: 5 consejos de una ex-atea

Lector en el parque - Pablo Gallo

¿Tiene sentido regalar libros cristianos a amigos o parientes que ni siquiera se hacen las preguntas existenciales básicas? ¿Es mejor regalarlos o recomendar que los consigan en la biblioteca? ¿Cualquier momento es bueno para entregar un buen libro? Jennifer Fulwiler, que entró en la Iglesia en 2007 después de 2 años de lecturas intensas, tiene su opinión. 

 Jennifer Fulwiler era una joven atea norteamericana, bloguera y apasionada de Internet, que decidió dedicar un tiempo a explorar la fe cristiana. Lo que inició todo el proceso fue comprobar que su marido era, sorprendentemente, inteligente y creyente en Dios (aunque bastante anticatólico en esa época). Jennifer abrió un blog en 2005 para debatir temas de fe y también temas ligados al aborto, el derecho a la vida y la familia, que le interpelaban. Al final, en 2007, con 33 años, ambos esposos aceptaron la fe católica. Hoy tienen cinco hijos. Explica su historia de conversión en su web ConversionDiary. 

El camino de Jennifer fue, sobre todo, intelectual. Además de Internet,ella misma explica qué libros le ayudaron a aceptar que la fe era razonable y, más aún, que era verdadera. 

The case for Christ, del ex-ateo Lee Strobel fue el libro que desde julio de 2005 le hizo centrarse en un tema: Cristo y los cristianos, frente a otras posibilidades religiosas. A continuación leyó "Mero Cristianismo" (cuya influencia en el siglo XX y XXI analizamos aquí). Centrándose en el catolicismo, leyó "By what authority?", del ex-protestante y divulgador Mark Shea. Amplió información en "Catholicism for Dummies" (en el popular formato de "libros explicados para que cualquiera lo entienda"). Después abordó el material oficial: ¡el Catecismo de la Iglesia Católica! Lo combinaba con "Making senses out of Scripture", un libro de Mark Shea sobre cómo entender la Biblia. A continuación: ¡sexo católico! Más en concreto, el libro de Christopher West que explica la teología del cuerpo de Juan Pablo II y sus bases bíblicas y antropológicas de forma amena y apasionada: "The good news about sex and marriage". Y ya creyendo en Dios, "El Hombre Eterno", de G.K. Chesterton le hizo gritar: "sí, exacto". 

Edith Stein o Ignacio de Loyola 

Edith Stein
Que los libros son útiles para encauzar una conversión no es cosa que se dude. La filósofa agnóstica Edith Stein cambió cuando leyó un libro de Santa Teresa de Ávila en casa de unos amigos: llegaría a ser Santa Teresa Benedicta de la Cruz. El mismo San Ignacio convalecía de una herida de guerra cuando leyó, al principio con desgana, la Vida de San Onofre, en unas vidas de santos que le dejaban sus cuidadoras diciéndole que "no hay nada más para leer, no tenemos novelas de caballerías". Así surgirían los jesuitas. Los casos de libros influyentes en la fe son incontables. 

Ignacio de Loyola
Mucha gente escribe a Jennifer preguntando qué libros deberían comprar para regalar a sus seres queridos que no han tenido la experiencia de tratar con Cristo. 

Pero Jennifer plantea que deberíamos plantearnos más bien cómo hacer llegar libros a esas personas. Y con realismo señala un primer punto: igual que no aceptas consejos ni libros sobre dietas si antes no te has empezado a cuestionar tu dieta o tu peso, hay que tener una mínima inquietud, una apertura al tema, para recibir información sobre Dios y Cristo... 

 Por eso, Jennifer da 5 cinco consejos: 

 1) Conoce bien el itinerario espiritual de la persona. 

 A menudo, es más útil para el evangelizador simplemente hacer preguntas y escuchar a la persona, que darle respuestas que aún no puede apreciar. "Si te dicen algo con lo que no estás de acuerdo, en vez de decirle que se equivoca, pregúntales cómo llegaron a esa conclusión. Cuanto mejor entiendas cómo tus seres queridos han llegado a su creencia actual, mejor equipado estás para saber qué libros les serán de ayuda". 

 2) Encuentra autores que utilicen su lenguaje 

Un ateo bohemio y pintor es distinto a un ateo biólogo molecular. El temperamento de las personas es muy distinto y requiere libros distintos, testimonios o argumentos o autores diversos. Lo que mejor es que el libro utilice un lenguaje similar al que la persona suele utilizar. 

 3) No le compres el libro: anímale a conseguirlo 

"Todos tenemos vidas muy ajetreadas y los libros regalados, especialmente cuando quien los da está ansioso por hacértelo leer, nos hacen sentir como si nos hubieran endosado otra tarea más por hacer. Además, una regla de marketing bien conocida es que la gente aprecia más aquello que le ha costado algo. Así que recomiendo animar a tus amigos o parientes a conseguir ellos mismos el libro, comprándolo o pidiéndolo en la librería. Quizá, en el proceso, se anima a adquirir más". Eso no significa que nunca haya que prestar libros, pero no es lo ideal. 

4) Espera hasta que llegue el momento de hacer llegar el libro 

 No suele ser buena idea, en el calor de un debate, entregar un libro gritando: "mira, lee esto y verás lo equivocado que estás". No hay que entregar libros movidos por la impaciencia, el orgullo del tertuliano u otros motivos inadecuados. La paciencia y la suave sugerencia del Espíritu Santo son guías más adecuadas. ¡Hay que saber esperar! 

 5) Sobre todo, reza 

 Al fin y al cabo, la conversión siempre es una obra del Espíritu Santo por caminos que Él conoce. "No importa cómo compartamos nuestra fe -recomendando libros, contando nuestro testimonio o siendo imagen de Cristo en nuestra vida diaria- siempre deberíamos empezar y acabar con una oración".

Pablo Ginés/ReL

lunes, 18 de junio de 2012

Filosofía para principiantes: una introducción con buen humor



La filosofía, y los filósofos, suelen presentarse ante el profano como un asunto tremendamente serio, que demanda casi siempre el ceño fruncido y el gesto concentrado del que se ejercita en estos menesteres, indicativo de los misterios que parecen esperar a quienes osan penetrar en el laberinto de los pensamientos.

En oposición a esta imagen estereotipada, la presente obra, Filosofía para principiantes, nos invita a tutearnos con simpatía y buen humor con los oficiantes de esta disciplina, ayudados por la magia del dibujo y la sencillez de un lenguaje cercano a la experiencia, lo que no desmerece de la profundidad de los temas tratados, que siguen siendo, ¡quién lo duda!, completamente serios.

La obra abarca el devenir histórico de la filosofía desde sus primeros balbuceos con los pre-socráticos hasta las exquisiteses contemporáneas de la filosofía del lenguaje y la teoría crítica. Además, pedagógicamente, nos va introduciendo en el uso del lenguaje específico de esta ciencia, una de las principales dificultades que suelen encontrar los estudiantes primerizos.

Al estudiar filosofía lo más importante, a mi juicio, no es tanto reproducir de memoria lo que han dicho y pensado otros, sino entrenarse en el ejercicio práctico del filosofar, donde conocimiento y experiencia se toman de la mano, y se aprende el arte de hacerse determinadas preguntas, y el arte de buscar determinadas respuestas.

De esa actitud curiosa e indagativa ha nacido todo el edificio de la ciencia, ella ha estado en el origen de la reflexión moral, el estudio de la política y de la sociedad, la búsqueda de la razón de ser del arte y del sentido de la vida misma, todo lo cual reafirma la gran dignidad del sujeto pensante: la persona humana.

Dedico esta entrada a mis alumnos y alumnas del bachillerato, filósofos nóveles que van dando sus primeros pasos en el estudio de esta disciplina ¡Va por ellos! #VivaLaFilosofía

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sábado, 9 de junio de 2012

La oración de fe: el testimonio del Evangelio

Cuando recorremos el Evangelio, y nos tropezamos con las palabras y las acciones de Jesús, sorprende constatar la importancia singular que tiene la fe como la actitud que abre el manantial de las bendiciones y el poder de Dios.

La fe evangélica es algo más que la mera adhesión intelectual a un credo religioso.

Se trata sobre todo de una postura expectante, que desafía nuestra visión natural de las cosas, y que conlleva una confianza sin medida, la humilde entrega de uno mismo, el reconocimiento del poderío de Dios y de su voluntad de bendecirnos, el descubrimiento de la identidad de Jesús como el Hijo de Dios, el Mesías.

Esta es la fe que obra milagros, porque como dijo el ángel a María: "Ninguna cosa es imposible para Dios" (Lc. 1,37)

Es la fe del centurión, quien estaba convencido de que bastaba que el Maestro lo mandara de palabra para que su siervo quedara sanado (Lc. 7, 1-10); la fe de la hemorroísa que toca el manto de nuestro Señor en medio de la multitud y queda curada (Mc. 5, 25-34); la fe de la mujer cananea que no acepta un "no" por respuesta, y por su actitud humilde y de fe es escuchada (Mt. 15, 21-28).

Es la fe que movió a Pedro a caminar por las aguas encrespadas del lago de Galilea (Mt. 14, 22-33); la fe que Jesús no encontró en Nazaret, la aldea donde se había criado, razón por la cual no pudo realizar allí muchos milagros (Mc 6, 1-6); la fe que pidió a Jairo cuando le vinieron a decir que no molestara más al Maestro porque su hijita había muerto, y el Señor le dijo: "No temas, solamente ten fe" (Mc 5, 35 -43)

En la curación del muchacho epiléptico, hay un diálogo entre el Señor y el padre del enfermo que revela a las claras la importancia singular de la fe: "..., pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros. Jesús le dijo: ¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree! Al instante, gritó el padre del muchacho: ¡Creo, ayuda a mi poca fe!,.." (Mc. 9, 14-29)

En su enseñanza sobre la oración, Jesús insiste una y otra vez en esta actitud de fe: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen a la puerta y se les abrirá (Mt. 7, 7-11), porque Dios es un Padre bueno que conoce de antemano las necesidades de sus queridos hijos e hijas. No somos escuchados por el mucho repetir palabras, sino por la fe, por la confianza que tengamos en su divino amor (Mt. 6, 7-8)

Por eso se nos manda a orar siempre, sin desfallecer, a perseverar en nuestra demanda delante de Dios con la certeza de que tarde o temprano seremos escuchados (Lc. 18, 1-8). 

En el pasaje en que el Señor maldice la higuera por no hallar fruto en ella, la enseñanza está centrada en el tema de la fe: "Tened fe en Dios. Yo os aseguro que quien diga a este monte: Quítate y arrójate al mar y no vacile en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis..." (Mc. 11, 20-26)

Así podemos seguir recorriendo los pasajes del Evangelio, y encontrando más y más testimonios del poder de la oración de fe, ....

¿Aplicamos esta enseñanza del Evangelio a nuestra vida diaria?  Cuando nos agobian los problemas, y padecemos tribulación ¿Sabemos acudir al Señor para hallar la respuesta que buscamos?

A veces tengo la impresión de que muchos creyentes no han experimentado en sus vidas el inmenso poder de la oración de fe. Algunos ponen como objeción la idea de que Dios no va a hacer por nosotros, lo que a cada quien le toca libremente hacer.

No podemos, dicen, descargar en Dios la responsabilidad de nuestra vida.

Ello es, básicamente, cierto, orar nunca nos exime de colaborar nosotros mismos por ayudarnos, y hacer lo que tenemos que hacer, lo que está en nuestra mano, para procurar la solución de nuestros problemas. Como dice la frase atribuida a Ignacio de Loyola: "Hacer todo como si dependiera sólo de mí, y luego dejarlo como si dependiera sólo de Dios".

Pero tras haber hecho nuestra tarea, el testimonio del Evangelio es claro: oren, pidan, busquen, crean que ya lo han recibido, acudan al dador de toda bendición.

Esta oración de fe es un don del Espíritu Santo, quien guía nuestra plegaria conforme al querer de Dios, e intercede por nosotros con sus gemidos inefables. El Espíritu nos sostiene en la noche de la fe, y nos ayuda a permanecer vigilantes, orando sin desfallecer, para que nuestra confianza no decaiga.

Para animarnos en este camino de la oración, quiero compartir con ustedes este interesante libro de Jacques Phlippe: Tiempo para Dios, una interesante guía para la vida de oración.

TIEMPO PARA DIOS: DESCARGAR


martes, 22 de mayo de 2012

El Espíritu Santo: Yves Congar


El conocido teólogo francés: Ives Congar, uno de los protagonistas del pensamiento cristiano del siglo XX, escribió todo un tratado teológico sobre la Tercera Persona de la Santísima Trinidad: El Espíritu Santo

Ahondando en las fuentes de la revelación bíblica, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, y en la Tradición de la Iglesia, analiza la acción del Espíritu Santo en la economía de la salvación cristiana, su acción en la Iglesia y en el mundo, y en la vida personal de cada creyente.

Vivimos hoy la hora del Espíritu, por eso este estudio, que ya tiene sus años, sigue vigente: necesitamos como Iglesia seguir profundizando, iluminados por la ciencia teológica, en la gracia inefable que se nos ha dado en el don de los dones de Dios: El Espíritu Santo.

Que el mismo Espíritu Santo, que procede del Padre y el Hijo, que es el Amor del Padre y el Hijo, inflame nuestros corazones y encienda en nosotros y nosotras el deseo de Dios.

EL ESPÍRITU SANTO: DESCARGAR

viernes, 6 de abril de 2012

Viernes Santo en la noche: Oración a Nuestra Señora, La Dolorosa



María, Virgen de los Dolores, tú que estuviste hasta el final junto a la cruz de Jesús, y que en la persona del discípulo amado nos has recibido a todos como a hijos e hijas muy queridos,... escucha hoy, al atardecer de este Viernes Santo, nuestra súplica:

María, Virgen de los Dolores, por los que viven en situación de desamparo, por los que pasan la noche en un cajero automático, ...en el banco de una plaza, bajo un puente,...por todos los "sin techo",... Madre de misericordia, intercede por nosotros

María, Virgen de los Dolores, por las víctimas de esta crisis económica, por los hombres y mujeres que buscan desesperadamente un empleo para ganar el sutento diario, por los que viven agobiados bajo el peso de deudas impagables, por los que hoy se acostarán sin cenar,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

María, Virgen de los Dolores, por los niños y jóvenes que sufren, por los que se encuentran en situación de riesgo y marginalidad, por los que padecen abandono afectivo,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

María, Virgen de los Dolores, por los que padecen enfermedades dolorosas, por los que carecen de una atención sanitaria digna, por los enfermos que nadie visita,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

María, Virgen de los Dolores, por los que han perdido la fe, por los que viven sin esperanza, por los que están sólos y deprimidos, por los que ya no rezan, por los que ya no pueden más,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

María, Virgen de los Dolores, por todas las víctimas de las guerras, de las catástrofes naturales, de las acciones terroristas, de la violencia doméstica,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

María, Virgen de los Dolores, por los que han perdido algún familiar recientemente, y se encuentran desolados,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

María, Virgen de los Dolores, por los que están en las cárceles y nadie visita, por los que son sometidos a tortura, por los silenciados,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.


María, Virgen de los Dolores, por todos los rostros que reflejan los rasgos sufrientes de tu hijo crucificado,... Madre de misericordia, intercede por nosotros.

Oremos: Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amen.




Aquí les dejo un librito de meditaciones sobre la Virgen María, escrito por Ildefonso Rodríguez Villar. El éstilo es un poco antiguo, pero tiene unción y, además, es muy completo.

MEDITACIONES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA : DESCARGAR