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martes, 12 de diciembre de 2023

Murales de la Virgen de Guadalupe: María más allá del templo
























Un recopilatorio de imágenes de la Virgen de Guadalupe, patrona de México y de las Américas, pintada en paredes y fachadas de la ciudad, por las esquinas de las calles y en el cruce de las avenidas, testimoniando la presencia de mexicanos y latinoamericanos entre los vecinos del barrio. 

El modelo iconográfico se repite: la imagen tradicional de la Virgen del Tepeyac, la misma que quedó plasmada en la tilma de Juan Diego y que se venera en la Basílica de la Guadalupe. En algunas pinturas hay también referencias a la historia de las apariciones: el milagro de las flores, la figura del santo indio en actitud de veneración,...

Son murales vivos, llenos de color, hondamente expresivos y alegres, bellas creaciones del arte popular latinoamericano.

María, que ha sido definida en el Documento de Puebla (1979) como "signo de los rasgos maternales de Dios", forma parte de la identidad de los pueblos de América Latina. Su presencia más allá del templo es siempre consoladora, al mirarla todos nos sentimos en casa,... aunque nos encontremos lejos,...  aunque hayamos tomado el difícil camino de la emigración.

¡Qué la imagen maternal de la Virgen guadalupana esparcida entre el crucigrama de las calles sea fuente de bendición para quienes en medio del trajín diario la contemplan!

Ella es nuestra madre y auxiliadora. "Mujer, he ahí a tu hijo" le dijo Jesús cuando le encomendó a Juan, su discípulo amado.

Concluyo con las bellas palabras que María de Guadalupe le dijera a Juan Diego:

“Oye y pon bien en tu corazón, hijo mío el más pequeño: nada te asuste, nada te aflija, tampoco se altere tu corazón, tu rostro; no temas esta enfermedad ni ninguna otra enfermedad o algo molesto, angustioso o doliente.

¿No estoy aquí yo, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en donde se cruzan mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?” 

Para conocer más a la Virgen de Guadalupe puedes consultar: Virgen de Guadalupe, patrona de las Américas

@elblogdemarcelo

jueves, 7 de diciembre de 2023

LA INMACULADA CONCEPCIÓN: El perdón más grande

 

El dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, se ha explicado tradicionalmente con estas u otras palabras parecidas:

Dios, en previsión de los infinitos méritos de Jesús en la cruz, preservó a la Santísima Virgen, desde el primer instante de su ser natural, de toda mancha de pecado, y la elevó a un grado eximio de santidad en la Iglesia. Ella sola, entre todos los hijos e hijas de Eva, se libró del pecado original que hemos heredado todos, y del cual somos perdonados por la gracia regeneradora del santo bautismo. 

Por encima de las formulas, que intentan dilucidar los misterios de la fe, y que, inevitablemente, se resienten del tiempo y de la época en que se escriben, está la experiencia bimilenaria de una comunidad: lo que hemos creído, lo que hemos celebrado, lo que hemos meditado, lo que hemos testimoniado y confesado, incluso con la sangre de nuestros mártires, acerca de la fe recibida, eso, en un momento dado de la historia, lo declaramos norma de fe. Esos son, en esencia, los dogmas. No se trata de mónadas que caen arbitrariamente del cielo, sino de los grandes consensos que expresan la fe vivida del pueblo de Dios. 

Más allá de lo dicho, cabe preguntarse por lo que está detrás de la verdad de la Inmaculada Concepción.

Detrás de la Inmaculada hay una antropología, una concepción de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, llamada a vivir la filiación divina, a ser partícipe de la Gloria del Dios uno y trino, siendo santa e inmaculada delante de él "por el amor"

Detrás de la Inmaculada, está el proyecto de salvación y misericordia de Dios contigo y conmigo, y con toda la humanidad. 

Nadie ha recibido un perdón mayor que María, ella se libró de la raíz infecta del pecado que nos separa de Dios y nos rompe por dentro. En atención a nosotros, por nuestra salvación, Dios había previsto encarnarse, por eso tuvo misericordia con ella, y a través de ella con toda la humanidad. 

Ella es "refugio de los pecadores", precisamente, porque nadie como ella ha experimentado la insondable misericordia de Dios.

A luz de la gracia recibida, la respuesta de la Virgen ha sido su entrega incondicional: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según su palabra" (Lc. 1, 38). 

Porque "a quien mucho se le perdona, mucho ama" (Lc. 7,47), la donación que ella hace de sí misma a Dios, es un canto de amor agradecido: "porque ha hecho en mi obras grandes" (Lc. 1, 49)

Todo ello, y mucho más, está detrás de la verdad inabarcable, hermosa, trascendental, salutífera, de la Inmaculada Concepción.

Qué María, la llena de gracia, nos haga partícipes del gozo del adviento. 

No olvidar: celebrar la Inmaculada, es vivir la fiesta del perdón más grande.

¡Feliz fiesta de la Inmaculada! 

@elblogdemarcelo

martes, 21 de noviembre de 2023

PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA: 10 pinturas y una oración

Fray Miguel de Herrera, Museo de Arte Colonial, Morelia, México

Cima Da Conegliano, Gemäldegalerie Alte Meister, Dresden, Alemania

Francisco Camilo, El Prado, Madrid, España

Francisco Antolínez y Sarabia, El Prado, Madrid, España

Eustache Le Sueur, Hermitage, San Petersburgo, Rusia

Jacopo Tintoretto, Iglesia de la Madonna dell´ Orto, Venecia, Italia

Giotto, Capilla de los Scrovegni, Padua, Italia

Andrea Di Bartolo, National Gallery of Art, Washington, D.C. Estados Unidos.

Paolo Uccello, Catedral de Prato, Italia



ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA AL COMIENZO DEL DÍA

Virgen, Madre de Dios, te presentamos este día que comienza y que el Señor nos regala. En él, que es nuestro Padre, vivimos, nos movemos y existimos, tú que te entregaste como su humilde sierva y fuiste cubierta bajo la sombra del Espíritu Santo, ayúdanos a poner cada día por obra la Palabra de Dios, a vivir el mandamiento nuevo del amor fraterno, a reconocer el rostro de Jesús, tu hijo muy amado, en cada uno de los hermanos y hermanas que salgan hoy a nuestro encuentro.

Haznos, amable Señora, embajadores de la alegría que brota del Evangelio, que sepamos compartir los gozos y las lágrimas de quien se siente solo y necesite una palabra de aliento.

Te confiamos, Virgen María, la jornada, te encomendamos aquello que nos preocupa, confiados en la promesa de que Dios lleva nuestras cargas de cada día, y que sus misericordias se renuevan cada mañana.

Comenzamos este día en el bendito nombre de Jesús, para que todo cuánto de palabra o de obra realicemos sea para su gloría, permaneciendo unidos a él, como el sarmiento al tronco de la vid, y dar abundante fruto en fe, esperanza y caridad.

Virgen, madre del camino y del encuentro, acompáñanos. Amén. 

@elblogdemarcelo


viernes, 19 de junio de 2020

EL CORAZÓN DE MARÍA: Nuevas Letanías


Estas nuevas Letanías al Corazón de María tienen su historia: siendo un joven acostumbraba concluir el rezo del Rosario con la oración de las Letanías, que tenía impresas en un díptico con una imagen de Nuestra Señora, y que me servía de marcador para mi pequeña Biblia Latinoamericana

Un día extravié la bendita estampa, y no acordándome de las letanías oficiales, me dio por inventar "piropos" a María de Nazaret, dirigidos especialmente a su Corazón Inmaculado, que desde mis inicios en el camino cristiano ha sido una escuela en el seguimiento a Jesucristo, el Señor.

Con el correr del tiempo, puse por escrito lo que nació en la espontaneidad de mi oración personal. Reconozco que el rezarlas me ha ayudado a comprender el amor y la cercanía de la Madre del Señor, especialmente en los momentos de dificultad y prueba.

Hoy se me ha ocurrido compartirlas con mis hermanos y hermanas a través del Blog, con el deseo de que esta semilla pueda servir de motivación para la oración, y que seamos muchos los que nos unamos a las generaciones que han proclamado bienaventurada a María, la Madre de Jesús (Lc. 1, 48)


LETANÍAS AL CORAZÓN DE MARÍA

Señor, ten piedad...
Cristo, ten piedad...
Señor, ten piedad...

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos

Dios Padre celestial,
Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo,
Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo,
Ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios,
Ten misericordia de nosotros.

(La respuesta será, ruega por nosotros)

Corazón inmaculado de María,
Corazón de María, hija predilecta del Padre,
Corazón de María, Madre de Jesucristo,
Corazón de María, Esposa del Espíritu Santo,
Corazón de María, Templo de la Santísima Trinidad,
Corazón creyente de María,
Corazón esperanzado de María,
Corazón caritativo de María,
Corazón humilde de María,
Corazón sencillo de María,
Corazón pobre de María,
Corazón casto de María,
Corazón puro de María,
Corazón virginal de María,
Corazón obediente de María,
Corazón piadoso de María,
Corazón misericordioso de María,
Corazón compasivo de María,
Corazón fuerte de María,
Corazón suplicante de María,
Corazón agradecido de María,
Corazón veraz de María,
Corazón sabio de María,
Corazón prudente de María,
Corazón contemplativo de María,
Corazón orante de María,
Corazón fiel de María,
Corazón perseverante de María,
Corazón sufrido de María,
Corazón maternal de María,
Corazón fraterno de María,
Corazón amable de María,
Corazón justo de María,
Corazón diligente de María,
Corazón bondadoso de María,
Corazón cariñoso de María,
Corazón acogedor de María,
Corazón misionero de María,
Corazón alegre de María,
Corazón paciente de María,
Corazón generoso de María,
Corazón solidario de María,
Corazón victorioso de María,
Corazón de María, maestra de la lectio divina,
Corazón de María, atravesado por una espada de dolor,
Corazón de María, un sólo corazón con la comunidad cristiana,
Corazón de María, que proclama la alabanza divina,
Corazón de María, que escucha y pone en práctica la Palabra,
Corazón de María, paraíso de virtudes,
Corazón de María, modelo del seguimiento a Jesús,
Corazón de María, Madre de la Iglesia,
Corazón de María, Madre de toda la humanidad,
Corazón de María, estrella de la Nueva Evangelización,

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
Perdónanos Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
Escúchanos Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
Ten misericordia de nosotros.


V: María conservaba todas estas cosas.
R: Meditándolas en su corazón.

Oremos:

Oh Dios, tú que has preparado en el Corazón de la Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, haz que nosotros, por intercesión de la Virgen, lleguemos a ser templos dignos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.







domingo, 8 de diciembre de 2019

Fiesta de la Inmaculada Concepción: Oración a María Inmaculada


Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la llena de gracia, tú eres aquella que ha hallado gracia en la presencia del Señor Altísimo.

Te saludamos, María Inmaculada, tú desbordas de gozo con el Señor que te ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona o novia que se adorna con sus joyas.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la mujer vestida de sol, que tiene la luna como pedestal, y lleva una corona de 12 estrellas.

Te saludamos, María Inmaculada, elegida desde antes de la creación del mundo para ser santa e inmaculada delante de él por el amor, para ser Alabanza de Gloria del Dios uno y trino.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la nueva Eva que con su obediencia nos ha abierto de nuevo las puertas del paraíso. Por ti nos ha venido la vida, Jesús, el más hermoso entre los hijos de los hombres, aquel en cuyos labios la gracia se derrama.

Te saludamos, María Inmaculada, tú fuiste cubierta bajo la sombra del Espíritu Santo y sin menoscabo alguno de tu integridad virginal diste a luz al Mesías , a Jesús, el Hijo Unigénito de Dios.

Te saludamos, María Inmaculada, Virgen de la victoria, tú aplastas bajo tú pie la cabeza de la serpiente maligna que acecha tu talón.

Te saludamos, María Inmaculada, tú te entregaste al Señor como su humilde esclava, te ofreciste a tu creador como una hostia viva, santa, agradable a Dios, ese fue tu culto razonable, tu culto en espíritu y en verdad.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la imagen de la nueva Jerusalén que baja del cielo ataviada como una novia para el esposo, en ti se contempla con regocijo toda la Iglesia llamada a participar contigo de las bodas del Cordero.

Te saludamos, María Inmaculada, tú creíste que en ti se cumpliría lo que se te anunció de parte de Dios. Por tu fe han sido bendecidas todas las razas de la tierra, Dios multiplicó tu linaje como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas.

Te saludamos, María Inmaculada, mujer del vino y la vida doméstica, tú adelantas para nosotros la hora de la gracia, para que sea confirmada nuestra fe en Cristo Jesús, y demos gloria y alabanza al Dios viviente que hace maravillas en favor nuestro.

Te saludamos, María Inmaculada, y nos unimos a todas las generaciones de la tierra, a los incontables hombres y mujeres de toda raza, lengua, pueblo y nación, que han proclamado, proclaman, y proclamarán siempre tu bienaventuranza.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres verdaderamente nuestra Madre, tú nos acogiste a todos como a hijos e hijas a los pies de la cruz de Jesús. En la persona del discípulo amado del Señor estábamos todos.

Te saludamos, María Inmaculada, nadie como tú ha experimentado tan gran misericordia, porque Dios quiso salvarnos a todos, a ti te perdonó, en virtud de los méritos de Jesucristo, el pecado de Adán ¡Qué gran misericordia del Señor contigo y con nosotros! ¡Qué insondable su sabiduría, qué profundos sus designios de salvación para con la estirpe de Adán!
 
Ruega por nosotros, María, que vivamos plenamente nuestra condición de imagen y semejanza de Dios, conforme a la dignidad de nuestro bautismo: incorporados a Cristo, hijos e hijas adoptivos de Dios, y hermanos y hermanas entre nosotros.

María, Madre, que sepamos reconocer los rasgos adoloridos de Cristo en el hombre o la mujer que se encuentra en situación de necesidad. Que tengamos entrañas de misericordia ante todo sufrimiento humano.

María, Madre, inflama en nosotros el mismo fuego de caridad que  ardió siempre en tu Inmaculado Corazón.

Enséñanos tú el camino real del amor que santifica, el amor que es paciente, servicial y sin envidia, que todo lo cree, lo excusa, lo espera y lo soporta. El amor que borra multitud de faltas, el amor por el cual sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz, el signo por el cual seremos reconocidos los seguidores de Jesucristo.

El amor nos hará parecernos a ti, Señora nuestra, y vivir nuestro destino: ser santos e inmaculados delante de Dios.

Santa María, Madre Inmaculada, nos consagramos a ti y con nosotros a la Iglesia y a la humanidad entera. Ruega siempre por todos delante de Jesús, el lucero radiante del Alba, el único mediador entre Dios y los hombres, para que juntos compartamos el banquete al que somos invitados por el Dios-con-nosotros, el Emmanuel, por los siglos de los siglos. Amén.

@elblogdemarcelo

sábado, 15 de agosto de 2015

Fiesta de la Asunción: Pacto de amor con María


Hoy, fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, quiero compartir esta hermosa oración de consagración a María que fue encontrada en una Biblia y que llegó a mis manos hace unos 20 años cuando vivía en Venezuela. Aunque el lenguaje es tradicional, la anima ese impulso del Espíritu Santo que mueve los corazones a consagrarse a la Madre de Dios para mejor amar y servir a Jesucristo. 

Pidamos a ese mismo Espíritu Santo, que cubrió con su sombra a la Virgen Asunta al cielo, que unja nuestros corazones y nuestros labios con el fuego del Amor, y que las palabras de esta oración acrecienten nuestro deseo de seguir a Jesús en la escuela de su Santísima Madre.

PACTO DE AMOR CON MARÍA

Inmaculada Virgen María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, en este día quiero renovar mi consagración total a tu maternal corazón. Yo, n., me entrego por completo a ti y te tomo como mi especialísima Señora y Abogada, a fin de vivir más plenamente mi compromiso bautismal, bajo el único Señorío de Jesucristo, el Hijo de Dios.

A través de este pacto de amor te pido que se renueve en mí el deseo de convertirme a Jesús y a su Evangelio, de arrepentirme sinceramente de mis pecados y de vivir unido a ti en perfecta obediencia a Cristo, el Señor.

Te entrego, ¡oh María!, mi corazón, mi cuerpo, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mis manos y mis pies; te consagro mis facultades: mi libertad, mi entendimiento, mi memoria y mi voluntad; ofrezco a tu servicio mi tiempo y los talentos naturales que el Señor me ha regalado; te confío mis familiares, mi trabajo y profesión, las cosas materiales que poseo, mi situación económica.

Dispón de mí, Madre bondadosa, como verdadera Reina y Señora.

Pongo también a tus pies los pecados que he cometido a lo largo de mi vida, mis debilidades, miserias y vicios,  para que tú se los presentes a Jesús, y Él me conceda la alegría inefable de su perdón y su misericordia.

Te consagro mi vocación en la Iglesia, te imploro que me ayudes a cumplir la misión que se me ha encomendado aquí en la tierra, ayúdame a ser un colaborador en la construcción del Reino de Dios, alcánzame el don de perseverar hasta la muerte en el seguimiento de Jesucristo, el Maestro amado.

Ofrezco en tu honor todas las acciones buenas que pueda realizar en esta vida, enséñame a orar con perseverancia, hazme dócil al Espíritu Santo, que yo me deje guiar y transformar por Él.

Reina de los Apóstoles, haz que yo sea, donde quiera que vaya, un verdadero testigo de Jesús Resucitado

Ampárame con tu manto de todos los peligros de alma y cuerpo. Líbrame de las mentiras y sugestiones del demonio y haz que te invoque en la hora de la tentación. Concédeme el don de amar a Jesucristo con todo mi corazón, con todas mis fuerzas, con toda mi mente y con toda mi alma. Aviva mi fe en Él y alienta mi esperanza en su misericordia.

María, medianera de todas las gracias, por esta consagración, derrama sobre tu servidor el don de la humildad y de la pureza para que la obra de misericordia que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, realizan en mi vida, redunde en gloria y alabanza de la Santísima Trinidad.

Finalmente, te consagro desde ya el momento de mi muerte, que tu amparo maternal me asista en ese instante y me lleves de la mano ante Jesús, el Señor, para amarle y alabarle junto contigo por toda la eternidad. Amén.

¡Virgen María,… aquí tienes a tu servidor!
Avemaría
¡Virgen María,… aquí tienes a tu servidor!
Avemaría
¡Virgen María,… aquí tienes a tu servidor!
Avemaría


San José, ruega por nosotros
San Juan Evangelista, ruega por nosotros
San Luis María Griñon de Monfort, ruega por nosotros
San Bernardo de Claraval, ruega por nosotros
San Maximiliano Kolve, ruega por nosotros.

miércoles, 12 de agosto de 2015

La Asunción de María: ¿Conoces las pinturas más representativas de este misterio?

He pasado un buen rato buscando pinturas sobre la Asunción de la Virgen María. El tema fue muy representado, descubro, en el barroco, con su profusión de ángeles con tirabuzones y los giros del manto de Nuestra Señora, y sus pliegues, y sus rizos. Son escenas, francamente, recargadas, que parecen moverse en sentido circular.

Un buen ejemplo de lo que digo es este cuadro de Pedro Pablo Rubens, pintado en 1620 y que se encuentra en el Museo del Hermitage de San Petersburgo:


Cada vez que pienso en el barroco me acuerdo de Baviera, Alemania. Hay que ir allí para entender realmente qué significa este estilo artístico. De hecho, el misterio de  "Mariae Himmelfahrt", la Asunción de María, aparece con frecuencia en las pinturas de muchas iglesias bávaras.

Por ejemplo, la iglesia de Hohenfurch, un bello pueblo situado a 1 hora de Múnich y que, si les pilla de camino, les recomiendo visitar:




Buscando y buscando, uno de los más hermosos que he encontrado es el pintado por El Greco en 1577 y que se encuentra, mira por dónde, en el Instituto de Arte de Chicago:

"

Los motivos del cuadro del Cretense los veremos repetidos en muchos de los que se han pintado en los últimos quinientos años: la tumba vacía, los cielos abiertos, los hombres que miran hacia arriba asombrados, la presencia de ángeles que acompañan a Nuestra Señora en su subida, la luz divina que irrumpe.

Estos elementos constituyen una verdadera tradición pictórica sobre el tema de la Asunción.

En la representación de la Santísima Virgen está de fondo la figura del  signum magnum del Apocalipsis: "Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza,..." (Apoc. 12, 1)

Detrás de estas imágenes hay un trasfondo teológico muy interesante: la Asunción de María es una fiesta de claro sabor pascual, resuena en ella la alegre noticia del domingo de Resurrección: ¡El sepulcro está vacío!

María asunta al cielo ha sido revestida del cuerpo glorioso de Cristo Resucitado. Y toda la Iglesia se mira en este espejo, ve en ella su destino definitivo.

En síntesis, la Asunción de María nos ayuda a comprender el misterio de la Resurrección del Señor.

En otras tradiciones, y en el oriente cristiano, esta fiesta es conocida como la "Dormición" o el "Tránsito de Nuestra Señora". En estas representaciones aparece casi siempre la Virgen acostada rodeada de los apóstoles. Una de las más conocida es la de Andrea Mantegna, pintada hacia el año 1462 y que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid:


En los iconos tradicionales de la ortodoxia junto a la figura yacente de María aparece Jesucristo en el centro, dándonos así la clave teológica de este misterio: la Asunción de Nuestra Señora acontece en Cristo y por Cristo Resucitado



En el arte contemporáneo la representación del misterio de la Asunción se ha simplificado notablemente, en las pocas obras que he encontrado el escenario lo ocupa por completo Nuestra Señora. La mirada es interior, se intenta penetrar en el secreto del corazón de la Virgen que es transformada por la experiencia inefable del cielo. Un buen ejemplo de lo que digo es esta hermosa pintura del estadounidense Tim Langendefer:


Dejo hasta aquí esta búsqueda, meramente aproximativa, de la representación pictórica del misterio que estamos a punto de celebrar: la Asunción de Nuestra Señora. Comprender cabalmente estas obras de arte requiere, me parece, penetrar en su significado teológico y espiritual, un significado que apenas me he atrevido a esbozar aquí.

Ir revisando con los alumnos los misterios de la fe cristiana a través de la pintura de todos los tiempos es un excelente recurso didáctico para la clase de Religión.

Si alguno conoce otra pintura representativa de la Asunción que se me haya pasado, le invito a dar su aporte a través de los comentarios. Un saludo y que María nos colme a todos de sus bendiciones.


@elblogdemarcelo