viernes, 19 de junio de 2020

EL CORAZÓN DE MARÍA: Nuevas Letanías


Estas nuevas Letanías al Corazón de María tienen su historia: siendo un joven acostumbraba concluir el rezo del Rosario con la oración de las Letanías, que tenía impresas en un díptico con una imagen de Nuestra Señora, y que me servía de marcador para mi pequeña Biblia Latinoamericana

Un día extravié la bendita estampa, y no acordándome de las letanías oficiales, me dio por inventar "piropos" a María de Nazaret, dirigidos especialmente a su Corazón Inmaculado, que desde mis inicios en el camino cristiano ha sido una escuela en el seguimiento a Jesucristo, el Señor.

Con el correr del tiempo, puse por escrito lo que nació en la espontaneidad de mi oración personal. Reconozco que el rezarlas me ha ayudado a comprender el amor y la cercanía de la Madre del Señor, especialmente en los momentos de dificultad y prueba.

Hoy se me ha ocurrido compartirlas con mis hermanos y hermanas a través del Blog, con el deseo de que esta semilla pueda servir de motivación para la oración, y que seamos muchos los que nos unamos a las generaciones que han proclamado bienaventurada a María, la Madre de Jesús (Lc. 1, 48)


LETANÍAS AL CORAZÓN DE MARÍA

Señor, ten piedad...
Cristo, ten piedad...
Señor, ten piedad...

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos

Dios Padre celestial,
Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo,
Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo,
Ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios,
Ten misericordia de nosotros.

(La respuesta será, ruega por nosotros)

Corazón inmaculado de María,
Corazón de María, hija predilecta del Padre,
Corazón de María, Madre de Jesucristo,
Corazón de María, Esposa del Espíritu Santo,
Corazón de María, Templo de la Santísima Trinidad,
Corazón creyente de María,
Corazón esperanzado de María,
Corazón caritativo de María,
Corazón humilde de María,
Corazón sencillo de María,
Corazón pobre de María,
Corazón casto de María,
Corazón puro de María,
Corazón virginal de María,
Corazón obediente de María,
Corazón piadoso de María,
Corazón misericordioso de María,
Corazón compasivo de María,
Corazón fuerte de María,
Corazón suplicante de María,
Corazón agradecido de María,
Corazón veraz de María,
Corazón sabio de María,
Corazón prudente de María,
Corazón contemplativo de María,
Corazón orante de María,
Corazón fiel de María,
Corazón perseverante de María,
Corazón sufrido de María,
Corazón maternal de María,
Corazón fraterno de María,
Corazón amable de María,
Corazón justo de María,
Corazón diligente de María,
Corazón bondadoso de María,
Corazón cariñoso de María,
Corazón acogedor de María,
Corazón misionero de María,
Corazón alegre de María,
Corazón paciente de María,
Corazón generoso de María,
Corazón solidario de María,
Corazón victorioso de María,
Corazón de María, maestra de la lectio divina,
Corazón de María, atravesado por una espada de dolor,
Corazón de María, un sólo corazón con la comunidad cristiana,
Corazón de María, que proclama la alabanza divina,
Corazón de María, que escucha y pone en práctica la Palabra,
Corazón de María, paraíso de virtudes,
Corazón de María, modelo del seguimiento a Jesús,
Corazón de María, Madre de la Iglesia,
Corazón de María, Madre de toda la humanidad,
Corazón de María, estrella de la Nueva Evangelización,

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
Perdónanos Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
Escúchanos Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
Ten misericordia de nosotros.


V: María conservaba todas estas cosas.
R: Meditándolas en su corazón.

Oremos:

Oh Dios, tú que has preparado en el Corazón de la Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, haz que nosotros, por intercesión de la Virgen, lleguemos a ser templos dignos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.







jueves, 21 de mayo de 2020

PRESENTAR LA ASIGNATURA DE RELIGIÓN A 2º BACHILLERATO: ¡PASIÓN POR LA VIDA!


Los alumnos que se inscriben en 2º de bachillerato, por lo menos aquí en Canarias, tienen la posibilidad de elegir la asignatura de Religión como materia optativa de dos horas semanales. Pensando en ellos he preparado una presentación en PowerPoint para que conozcan, a grandes rasgos, los contenidos del programa que se les ofrece, las actividades didácticas previstas, la estrategia de evaluación, etc.

El punto clave es siempre que el alumnado esté informado, y que decida libremente en base a sus expectativas e intereses.

¿Es la clase de Religión atractiva para los jóvenes de esta franja de edad, es decir, de 17-18 años? Estoy convencido que sí, y la experiencia de los últimos cursos así lo confirma. En la Clase de Religión se abordan temas que son clave para su desarrollo personal, justo en un momento de la vida en que se comienzan a tomar las primeras decisiones importantes, la elección de una carrera, un estado de vida, etc. 

Además, los jóvenes son tremendamente exigentes, buscan respuestas, y respuestas auténticas, los que llevamos años trabajando con ellos lo sabemos, por eso nos interpelan. En realidad, la Clase de Religión debería ayudarles a formarse para el ejercicio de un derecho fundamental: la libertad de la conciencia. Acompañarlos en ese proceso, respetando su autonomía, es tarea del educador quien debe estar abierto al diálogo y presentar ante el joven las "grandes cuestiones" de la vida, las que tienen que ver con el sentido y el significado de la existencia. 

Con los años he ido aprendiendo que no hay recetas para esto, hay que "bajar" al terreno de juego, escuchar y acompañar, y dar una palabra que nazca de la vida. 

Es cierto que en los últimos años, por lo menos en España, la práctica religiosa de los jóvenes ha disminuido notablemente. Sin embargo, generación tras generación, acudamos o no al culto, la pregunta sobre "Dios" y el "alma", por decirlo así, resurgen en cada ser humano. No hay respuestas acabadas, cada uno emprende su propia búsqueda, los profes, somos, a lo sumo, compañeros de viaje, y sólo por unas cuantas jornadas del camino.

Más allá de esta dimensión formativa de la Religión, el conocimiento de los contenidos de la fe cristiana, y de otras religiones, es fundamental para la comprensión de la cultura: el arte, la ética, el pensamiento, la historia, la sociedad, todo ello está marcado por la influencia del hecho religioso. Para alumnos y alumnas que optan por una carrera universitaria de humanidades, o de las ciencias sociales, por ejemplo, este conocimiento es esencial.

Comparto con ustedes este material de presentación de la asignatura de Religión para 2º Bachillerato: ¡pasión por la vida!




domingo, 8 de diciembre de 2019

Fiesta de la Inmaculada Concepción: Oración a María Inmaculada


Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la llena de gracia, tú eres aquella que ha hallado gracia en la presencia del Señor Altísimo.

Te saludamos, María Inmaculada, tú desbordas de gozo con el Señor que te ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona o novia que se adorna con sus joyas.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la mujer vestida de sol, que tiene la luna como pedestal, y lleva una corona de 12 estrellas.

Te saludamos, María Inmaculada, elegida desde antes de la creación del mundo para ser santa e inmaculada delante de él por el amor, para ser Alabanza de Gloria del Dios uno y trino.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la nueva Eva que con su obediencia nos ha abierto de nuevo las puertas del paraíso. Por ti nos ha venido la vida, Jesús, el más hermoso entre los hijos de los hombres, aquel en cuyos labios la gracia se derrama.

Te saludamos, María Inmaculada, tú fuiste cubierta bajo la sombra del Espíritu Santo y sin menoscabo alguno de tu integridad virginal diste a luz al Mesías , a Jesús, el Hijo Unigénito de Dios.

Te saludamos, María Inmaculada, Virgen de la victoria, tú aplastas bajo tú pie la cabeza de la serpiente maligna que acecha tu talón.

Te saludamos, María Inmaculada, tú te entregaste al Señor como su humilde esclava, te ofreciste a tu creador como una hostia viva, santa, agradable a Dios, ese fue tu culto razonable, tu culto en espíritu y en verdad.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres la imagen de la nueva Jerusalén que baja del cielo ataviada como una novia para el esposo, en ti se contempla con regocijo toda la Iglesia llamada a participar contigo de las bodas del Cordero.

Te saludamos, María Inmaculada, tú creíste que en ti se cumpliría lo que se te anunció de parte de Dios. Por tu fe han sido bendecidas todas las razas de la tierra, Dios multiplicó tu linaje como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas.

Te saludamos, María Inmaculada, mujer del vino y la vida doméstica, tú adelantas para nosotros la hora de la gracia, para que sea confirmada nuestra fe en Cristo Jesús, y demos gloria y alabanza al Dios viviente que hace maravillas en favor nuestro.

Te saludamos, María Inmaculada, y nos unimos a todas las generaciones de la tierra, a los incontables hombres y mujeres de toda raza, lengua, pueblo y nación, que han proclamado, proclaman, y proclamarán siempre tu bienaventuranza.

Te saludamos, María Inmaculada, tú eres verdaderamente nuestra Madre, tú nos acogiste a todos como a hijos e hijas a los pies de la cruz de Jesús. En la persona del discípulo amado del Señor estábamos todos.

Te saludamos, María Inmaculada, nadie como tú ha experimentado tan gran misericordia, porque Dios quiso salvarnos a todos, a ti te perdonó, en virtud de los méritos de Jesucristo, el pecado de Adán ¡Qué gran misericordia del Señor contigo y con nosotros! ¡Qué insondable su sabiduría, qué profundos sus designios de salvación para con la estirpe de Adán!
 
Ruega por nosotros, María, que vivamos plenamente nuestra condición de imagen y semejanza de Dios, conforme a la dignidad de nuestro bautismo: incorporados a Cristo, hijos e hijas adoptivos de Dios, y hermanos y hermanas entre nosotros.

María, Madre, que sepamos reconocer los rasgos adoloridos de Cristo en el hombre o la mujer que se encuentra en situación de necesidad. Que tengamos entrañas de misericordia ante todo sufrimiento humano.

María, Madre, inflama en nosotros el mismo fuego de caridad que  ardió siempre en tu Inmaculado Corazón.

Enséñanos tú el camino real del amor que santifica, el amor que es paciente, servicial y sin envidia, que todo lo cree, lo excusa, lo espera y lo soporta. El amor que borra multitud de faltas, el amor por el cual sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz, el signo por el cual seremos reconocidos los seguidores de Jesucristo.

El amor nos hará parecernos a ti, Señora nuestra, y vivir nuestro destino: ser santos e inmaculados delante de Dios.

Santa María, Madre Inmaculada, nos consagramos a ti y con nosotros a la Iglesia y a la humanidad entera. Ruega siempre por todos delante de Jesús, el lucero radiante del Alba, el único mediador entre Dios y los hombres, para que juntos compartamos el banquete al que somos invitados por el Dios-con-nosotros, el Emmanuel, por los siglos de los siglos. Amén.

@elblogdemarcelo

martes, 16 de abril de 2019

Miércoles Santo: El catolicismo español y las procesiones


Estamos ya en el corazón de la Semana Santa. Media España sale en procesión con sus imágenes, sus cirios y sus capirotes, mientras la otra media mira de soslayo al cortejo y se desentiende.

Así son las cosas

Lo reconozco, a veces me cuesta un montón entender el catolicismo español. Quizás porque observo en él la herencia tremenda de una cierta espiritualidad que nos viene de la contrarreforma, y que dejó su huella indeleble en la evangelización de la América Latina.

Por esas paradojas de nuestro catolicismo, he tenido compañeros que adversan, por ejemplo, la asignatura de Religión en la escuela pública o que me han dicho que son ateos, y a renglón seguido me aclaran que pertenecen a la cofradía del Cristo de su ciudad, y que hasta lo llevan en hombros los días festivos señalados.

Una cosa no tiene nada que ver con la otra, dicen, es algo de tradición familiar, añaden.

¡Vaya por Dios! 

A ver si me aclaro. No es que no me gusten las cofradías y procesiones, que tienen un hondo significado espiritual y bíblico, ni las imágenes que el pueblo español venera con auténtica devoción. No se trata de eso.

Se trata de toda la parafernalia que rodea al asunto, del exagerado énfasis que ponemos, por ejemplo, en engalanar las imágenes de Nuestro Señor, la Santísima Virgen y los santos, trajes, joyas, adornos,...de la centralidad que tienen las procesiones y los pasos como si constituyesen el eje de la Semana Santa. En una palabra, del peso de una tradición que sufre los embates de una sociedad cada vez más secularizada.
 
Lo quiero recordar: el centro de gravedad de la Semana Santa es el Señor Jesucristo. Y punto. Volvamos a la esencia.

La teología católica siempre ha reflexionado sobre la necesidad de los signos externos para expresar la experiencia de la fe. Es una cuestión antropológica. Pero no son un fin en sí mismos, responden a un tiempo y a una cultura, a una comunidad que los vive y que comprende su sentido y significado.

A veces, al cambiar las circunstancias, pueden convertirse en una mera tradición cultural y hasta turística. La Semana Santa española, en mi opinión, corre ese riesgo.

Alguien dirá que al menos, en medio del secularismo feroz que sufre la sociedad española, pervive la Semana Santa. Algo es algo. 

Creo que no debemos conformarnos con ese algo, hay que ir más allá de lo externo y de lo tradicional, de la materialidad de la imagen y de los usos, hay que redescubrir el significado de lo que celebramos y sintonizar espiritualmente con el misterio que representa: Jesús Crucificado, la Dolorosa, el Santo Sepulcro,...

En síntesis, evangelizar. Una tarea no sólo de los curas, sino de todos los que formamos la comunidad cristiana. Los que hemos conocido la buena noticia de Jesucristo, los que hemos sido ungidos con el don del Espíritu Santo.

Necesitamos en España urgentemente una catequesis sobre lo que significa participar y asistir a una procesión. No vamos de mirones, ni comiendo pipas, sino a un acto religioso que tiene sus propias claves y sentidos, una expresión comunitaria, pública y personal, de la fe vivida y confesada.

El significado de ir de procesión lo encontramos en la Palabra: el pueblo de Dios que peregrina por el camino; que participa del misterio del camino; que hace camino con el Señor Jesús y  se solidariza con sus dolores y sufrimientos; una comunidad que escucha y contempla los misterios de la salvación; que reza, pide perdón, canta, hace silencio, y entrega el corazón en cada paso, dando testimonio público de su fe en Jesucristo.

Eso, y mucho más, significa ir de procesión.

Volvamos estos días, volvamos todos y todas, con el auxilio del Espíritu Santo, al Evangelio, descubramos allí el corazón de Dios en las palabras de Dios, como dice Gregorio Magno.

Padre Santo que la vivencia de la Semana Santa nos ayude a vivir cada día más en la persona de Cristo, tu Hijo, por quien nos ha venido toda bendición y toda gracia. Amén.

jueves, 29 de marzo de 2018

Jueves Santo: La Última Cena en el arte contemporáneo

John August Swason
Adi Ness
Mural pintado por jóvenes mexicanos de un centro de rehabilitación
Andy Warhol
Anthony Falbo
Bohdan Piasecki
Salvador Dali
Jacob Brest
José Fuster
Kimberly Burgess

L. L. Effler
David LaChapelle photography
Marie Jonsson Harrison
Vladimir Mnev
Last Supper from Bolivia
Emil Nolde

Óscar Nelson Álvarez
Marila Tarabay

Frank Nitkiewicz
La escena de la última cena del Señor con sus discípulos es un tema recurrente de la tradición pictórica occidental. La obra más conocida es, sin duda, el famoso lienzo del genio renacentista Leonardo Da Vinci

En la pintura contemporánea está también presente el tema de La Última Cena, aunque con rasgos muy diferenciados a los de las formas clásicas. Ello nos revela, quizás, una nueva sensibilidad frente al significado de este momento crucial de la vida de Jesús con sus amigos.

El Maestro sigue al centro del escenario. En general, se enfatizan los rasgos de su humanidad, predominando un ambiente de cercanía y de familiaridad entre los comensales. Incluso, en algún caso, se ha querido plasmar una experiencia muy humana: la alegría de comer con los amigos más íntimos.

Sin embargo, en casi  todos los cuadros se percibe una tensión entre dos sentimientos contrapuestos: por una parte el clima distendido de fraternidad, propio del ágape que se celebra. La mesa común constituye un signo universal del amor de los seres humanos entre sí. 

Al mismo tiempo, el anuncio de la traición de Judas y la inminencia de los acontecimientos de la pasión, generan perplejidad y turbación. De allí, la emoción que les embarga, el sabor a despedida, la confidencialidad de las palabras, y de los gestos, que se comparten.

En estos cuadros nos hemos liberado de las rigideces del realismo: libertad de las formas, variedad de colores, espontaneidad de movimientos, ruptura del plano temporal, todo lo cual recrea el texto santo desde el imaginario del mundo contemporáneo.

¿Por qué volvemos hoy a La Última Cena? Quizás porque más allá de los cambios culturales y sociales de nuestro tiempo, seguimos sedientos de experiencias verdaderas de encuentro y fraternidad. Una sed que no se sacia con sucedáneos, como pueden ser el mundo virtual, las redes sociales, o la envolvente marea acústica de una discoteca, sino que reclaman la carne y la sangre de la auténtica amistad. Es una exigencia del corazón humano.

¿No será esto los que buscan los jóvenes cuando se reúnen para el botellón de los viernes? Más allá de las críticas que hacemos los adultos, ¿ofrece nuestra sociedad, y nuestra Iglesia, espacios de comunión y participación para las nuevas generaciones?

Un chico, hace ya unos años, hablando sobre este tema en clase, dijo a bocajarro: lo de La Última Cena, fue como la última quedada de Jesús con sus amigos.

Jueves Santo: Sí, Jesús, todo un Dios, cenando con sus amigos más cercanos. Sacerdocio, Eucaristía, y, experiencia radical del Mandamiento Nuevo del Amor.

Con la celebración de esta tarde entramos en el corazón mismo de la liturgia cristiana: el triduo pascual. Que el Espíritu Santo nos revista de los mismos sentimientos de obediencia, la obediencia de la fe, y de amor que recorrían el corazón humano de Jesús en la hora más dramática de su vida. Amén.

domingo, 3 de diciembre de 2017

ADVIENTO:: Recursos para la clase de Religión


Cristianizar el Adviento

Ya estamos en Adviento.

Este tiempo del año litúrgico se tiene que sentir de un modo especial en clase de Religión, yo por lo menos en estos últimos años me he dedicado a enfatizar con los alumnos el sentido cristiano de la fiesta de Navidad, y por supuesto del Adviento, y ello porque observo que lo que antes, apenas una generación atrás, se transmitía en el contexto familiar, hoy día en muchas familias apenas se vive.

En el mejor de los casos, todo se reduce a una fiesta muy bonita y familiar, pero sin un referente cristiano que dé sentido y significado a la festividad navideña.

Vamos a ver si nos aclaramos. El Adviento y la Navidad son fiestas cristianas, esto parece una verdad de perogrullo, pero el apelativo "cristiano" no es gratuito. Vale ya, que, en medio de este capitalismo voraz y compulsivo que padecemos, veamos convertido la celebración del nacimiento de Jesús en una gran bacanal comercial y consumista, pero que encima las razones fundantes, netamente religiosas, de la Navidad sean silenciadas, hace que yo me coja, en lo personal, un rebote.

Hablando en plata, asistimos en estos últimos años, en nuestras propias narices, a una progresiva paganización de la fiesta más entrañable del calendario cristiano: El Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Siempre me acuerdo de un bonito aguinaldo venezolano, que yo cantaba cuando niño, y que decía en su estribillo: "Pascua donde no se nombre al Mesías, dime si es pascua José, si no le cantan al niño Jesús, dime si es pascua Señora María".

Por eso, por eso mismo, hermano, hermana, no nos sumemos al concierto de los que callan.

Hagamos de las tradiciones del Adviento, tales como el intercambio de tarjetas, la iluminación de los edificios, los cantos, el Belén, el árbol, los adornos, etc., una oportunidad para educar en la fe, dando el significado que tienen a la luz del Evangelio. Expliquemos la nochebuena, el encuentro familiar, el intercambio de regalos, la noche de Reyes, organicemos con el alumnado acciones solidarias puntuales como la conocida "Campaña El Kilo", que suele promover Cáritas, o una recogida de juguetes, etc.

Y sobre todo, conciencemos al alumnado de la manipulación tremenda de los medios de comunicación para que nos demos a consumir y consumir de una manera irracional, insolidaria, y, en ocasiones, por encima de nuestras posibilidades. Eduquemos para un consumo alternativo, acorde a nuestras necesidades y recursos.

Porque el centro de la Navidad está claro que no son las cosas, sino el propio niño Jesús que viene a nacer en un establo, pobre entre los pobres de la tierra.

Nuestra tarea, en este sentido, es claramente contracorriente. Pero sembremos la semilla, seamos signos de contradicción, si no lo hacemos corremos el riesgo de ver vaciar de contenido, incluso culturalmente, la celebración del nacimiento del Señor. Que no quede por nosotros.

Recursos, y más recursos

Para contribuir a esta tarea de cristianización de fiestas ya de por si cristianas, he reunido en un archivo ZIP una serie de recursos didácticos, fichas, imágenes, textos, que pueden ser útiles para el trabajo en el aula sobre el tema que nos ocupa. Algunos ya tienen sus añitos, así que habrá que actualizarlos y reciclarlos.

Creo que la clave está en la vivencia espiritual que logremos comunicar de los valores de este tiempo litúrgico, por eso no nos cansemos de invocar la asistencia amorosa del Espíritu Santo, que él revele a esta generación, la gracia y el amor que encierra el misterio santo de la Navidad.

María, tú que viviste en primera persona el nacimiento de Cristo, animános y acompáñanos en la senda de este nuevo Adviento. Amén.

ADVIENTO: DESCARGAR

domingo, 12 de junio de 2016

I TOOK A PILL IN IBIZA: ¿Qué dice la letra de la canción?





Por encima de las estrategias del marketing, las canciones que ocupan los primeros puestos del Hit Parade son, la mayoría de las veces, un reflejo de las experiencias que marcan la vida de los jóvenes, de sus búsquedas y preguntas, de los avatares de su existencia personal.

Estas canciones revelan modelos de vida, los valores y antivalores que definen la cultura de una generación, tanto en lo que dicen como en lo que no dicen. Son, por así decirlo, un signo del espíritu de la época.

De allí mi interés por indagar lo que escuchan los jóvenes, y, dado el caso, de analizarlo con ellos en clase.

Oído al tambor: cualquier canción, nos guste o no a nosotros, puede convertirse en un excelente recurso educativo. Basta que se ponga de moda entre los jóvenes, y que sepamos hacer las preguntas pertinentes. Que aprendan los chicos a escuchar lo que cantan y bailan, a tener un oído crítico, y se vayan liberando del automatismo con que asumen los gustos y tendencias que les impone el mercado.

Para esto sirve educarse, pienso yo. Salir del redil, concienciarse, pensar. De esto se trata.

I took a pill in Ibiza ("Me tomé una pastilla en Ibiza") de Mike Posner ha ocupado los primeros puestos de las listas de canciones más escuchadas del 2016. El vídeo oficial en la plataforma de Youtube tiene casi 9 millones de reproducciones. 

¿Qué dice esta canción que ha sido tan exitosa entre los jóvenes ?

Un muchacho de Los Angeles nos narra en cadena una serie de experiencias sobre sí mismo: se toma una pastilla en Ibiza, aparentemente por puro postureo, sin saber realmente por qué lo hace; reconoce que detrás de su éxito como cantante, del millón de dolares que se ha gastado en "mujeres y zapatos", del coche deportivo que conduce para demostrar que es un macarra, vive sin saber en quien confiar. Da la impresión de que está solo,  y que comprende que no le queramos seguir en ese carrusel de su existencia, ese su vivir colocado pero sin ningún sentido.

En el plano amoroso, más allá de sus numerosos ligues que no sobreviven a la mañana siguiente, no se siente capaz de sincerarse y abrirse de corazón, y por eso permanentemente huye del amor verdadero.

Atascado en este escenario no es extraño que lo único que realmente sepa sean canciones tristes, como repite el estribillo.

La canción no hace una defensa ni promueve este estilo de vida, simplemente describe lo que vive. Y la sensación que deja traslucir es claramente de malestar e insatisfacción.

Este es el mundo de apariencia, la felicidad mentirosa de quien no logra resolver su ansiedad por encontrarse a si mismo y descubrir su centro de gravedad. Vivir huyendo, sin experimentar el amor verdadero, sin curar las heridas del corazón. Y esto, con distintos matices, es lo que viven muchos jóvenes que se sumergen en el mundo de la noche y de las drogas.

Caminar sin sentido es una realidad cotidiana, y dolorosa, para muchos hombres y mujeres de esta generación, inmersos como están en un hedonismo hueco, en un relativismo que los convierte en seres frágiles y melancólicos.

¿Qué respuesta podemos dar a esta realidad?

Como cristianos sólo nos queda compartir con otros el testimonio de la buena noticia de Jesucristo. Que cada hombre, cada mujer, cada joven, descubra su inmensa dignidad, su identidad profunda como hijo, y experimente el agua que ofrece Jesús, la que verdaderamente sacia las exigencias más hondas del corazón humano.

El tesoro escondido en el campo, la perla de gran valor.

Pero, sobre todo, que descubran el verdadero Amor, el amor con mayúscula, el amor que da sentido y significado a la vida, el amor que cura las heridas y nos hace nacer de nuevo.

Que se conozca y experimente el amor, para que nuestro saber no lo copen canciones tristes

Con esta reflexión de fondo, la invitación es a escuchar y analizar esta canción en Clase de Religión.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La Justicia y el Derecho: el corazón de la Biblia. Una experiencia de taller en clase


Estos días he estado haciendo una tarea con algunos grupos de alumnos, les he invitado a escribir historias de esclavitud y de liberación. Busco con ello que aprendan a reconocer situaciones actuales de privación de la libertad, y la lucha que conlleva todo proceso de liberación de aquello que nos oprime, de aquello que atenta contra nuestra dignidad. Sencillamente, quiero que se "metan" en la situación.

La experiencia de esclavitud/libertad/liberación está en el corazón del mensaje de la Biblia. Cuando leemos sus páginas nos damos cuenta que el tema central es el asunto de la "Tsedeq" y la "Tsedaqah", es decir, la justicia y el derecho. Sólo desde esa clave se puede comprender la absoluta novedad del Dios Yahvé, frente a la experiencia religiosa de los otros pueblos de la antigüedad, con sus panteones de dioses opresores y faraónicos.

Pues bien, quiero introducir a los alumnos en la historia de lucha y de liberación que recorre las páginas del Antiguo Testamento: la manifestación de un Dios único, que no tiene imagen, que no está amarrado a un lugar, y que desvela su rostro amoroso en la lucha por la justicia, un Dios preocupado por el sufrimiento del pobre y del indigente, del huérfano y de la viuda, del extranjero. 

Yahvé, el que ES/ESTÁ, elige a unos esclavos sin papeles, gente sin tierra ni dignidad, pienso hoy día, por ejemplo, en el pueblo saharaui, y los invita a liberarse del yugo del faraón, pero no mágicamente, sino enfrentándose al poder militar de Egipto, con Moisés como líder y con la ayuda de Dios que lucha en ellos y con ellos.

Estos esclavos después de un largo recorrido por el desierto alcanzan por fin la tierra prometida. En el duro camino se han ido convirtiendo en un pueblo, el pueblo de la alianza, han tomado conciencia de ellos mismos, de su excelso destino, de su dignidad.

En Canaan los hebreos fundan un nuevo modelo de sociedad, una sociedad contraste, que no está basada en la violencia de hermano contra hermano, ni en la esclavitud. La clave está en el reparto de la tierra entre las familias que forman las tribus de Israel. Ser el dueño de la tierra es condición imprescindible para ser un hombre libre.


En este sentido, el Israel primitivo es una nación única, un pueblo que no está gobernado ni por reyes ni por sus cortes, que no tiene ejércitos, que no está sometido a tributos. En la asamblea de los ancianos, los jueces administran justicia, dirimen los asuntos entre hermanos. Ellos deben ser un reflejo de la alianza, transparencia del Dios justo y santo, el verdadero Rey de la nación.

Luego, en los avatares de su historia, los israelitas se apartarán de este ideal, se convertirán en una nación como las de sus vecinos, con reyes, con soldados, con impuestos, y ya no se guardará el derecho y la justicia para con el hermano. Los profetas les recriminarán a la cara que se han apartado, precisamente, del ideal de la justicia y la misericordia, la esencia de la Ley, pero ellos no escuchan, y entonces sobrevendrá la catástrofe anunciada, la invasión de Babilonia, el destierro.

Jesús de Nazaret llevará a su plenitud esta experiencia del Dios que se revela en el amor y la lucha por la justicia, basta leer, por ejemplo, el Sermón de la Montaña o la escena del juicio final, para darse cuenta como el tema del pobre y del necesitado vuelven a estar en primer termino: el hambriento, el sediento, el desnudo, el emigrante, el enfermo, el que está en la cárcel, allí se muestra y se revela el Dios viviente.

Los alumnos han escrito sus historias, las hemos leído en clase, algunas son mejores que otras, por supuesto, los chicos no están acostumbrados ni a crear ni a escribir, pero han hecho un esfuerzo por meterse en una situación de esclavitud y por dar una solución liberadora al problema. Les he dado una semana más para que corrijan y mejoren el primer borrador y me lo entreguen. Y volveremos a leer algunos de sus relatos, pues, reconozco, no falta en muchos ni creatividad ni ingenio, sólo es cuestión de remover bien la tierra de los talentos que se esconde en el corazón de los jóvenes.

Con esta experiencia de aprendizaje, espero, ir navegando mar adentro, e irles descubriendo esta apasionante historia, la de Israel, el pueblo de la Biblia, 

@elblogdemarcelo

domingo, 1 de noviembre de 2015

Fiesta de Todos los Santos: 12 rasgos de la santidad en el siglo XXI



Hoy, 1 de noviembre, celebramos la fiesta de Todos los Santos, efemérides que nos recuerda la gran dignidad de lo que significa ser persona, el sentido definitivo del proyecto de Dios sobre el hombre y la mujer: compartir con nosotros el misterio de su propia santidad.

Ser santos no es ninguna proeza sobrehumana, es, sencillamente, vivir en forma auténtica nuestra condición humana, conforme a nuestra vocación y estado de vida.

Tú y yo, y todos, estamos llamados, hoy y aquí, a experimentar el misterio de la santidad de Dios, que es tanto como decir: participar de la propia felicidad del Dios vivo realizando el destino para el cual hemos sido creados.

Pensando todas estas cosas, me he estado preguntando ¿cómo ser santos en el siglo XXI?, porque si bien es cierto que, más allá de las épocas y los lugares, la santidad cristiana es una sola, a veces observo algunos estereotipos sobre lo que significa ser santo o santa que no se corresponden con los tiempos que vivimos, y que, definitivamente, no nos ayudan a comprender el llamamiento universal que Dios está haciendo a cada uno a la santidad.

Hemos de vivir un modelo de santidad que sea acorde a los desafíos del siglo XXI, al contexto que nos toca vivir, sabiendo que la voz de Dios  se deja sentir a través de los entresijos de la historia, con sus luces y con sus sombras.

Hablaríamos así de algunos rasgos de realización actual de la vocación a la santidad, porque se es santo o santa no en un mundo abstracto/ideal sino en el contexto concreto de la historia.

Desde esta perspectiva, podemos identificar, a modo de ensayo, 12 posibles características de la santidad cristiana del siglo XXI:

 1. Santidad “En seguimiento a Jesucristo”: Santidad es siempre camino de discipulado, experiencia de entrega y comunión con Jesús Resucitado, según el modelo de seguimiento que encontramos en el Nuevo Testamento, particularmente en los Evangelios.

2. Centralidad de la Palabra de Dios: Santidad es dejarse transformar por la Palabra de Dios, vivida y orada en la soledad del corazón, y en la asamblea litúrgica. La Palabra de Dios tiene que estar en el centro del camino cristiano.

3. Testigos de la misericordia: Los santos son testigos de la infinita misericordia de Dios que abraza como un fuego a todos los seres humanos. El hombre santo es aquel que ha experimentado más de cerca esta gran misericordia, por lo que está llamado a comunicarla a los demás en medio de la historia.

4. Sentido ecológico de comunión con la creación: Hoy cuando somos tan sensibles a los temas relativos al medio ambiente, necesitamos un modelo de santidad que invite a una comunión respetuosa con la naturaleza, y que apueste por un sentido ecológico de encuentro con la creación.

5. Talante profético frente a la lógica del egoísmo capitalista: Ser santo es desmarcarse de la lógica consumista de las sociedades del mercado. Es ser profeta, viviendo un estilo sobrio y sencillo de relación con las cosas, denunciando con la propia existencia todas las esclavitudes que nos vienen impuestas por la idolatría de la mercancía, por la deshumanización de una sociedad basada en la acumulación insolidaria de bienes y riquezas.

6. Experiencia renovada de la contemplación: Hoy, más que nunca, necesitamos hombres y mujeres que hayan experimentado a Dios en el fuego de la oración contemplativa. Para que lo divino no se convierta en un asunto de meras palabras, lo prioritario es dejarse transformar por el Dios vivo, en la fragua de la contemplación y el encuentro personal con el Señor. 

7. Dóciles al Espíritu Santo: Hombres y mujeres del siglo XXI dóciles a la acción renovadora del Espíritu Santo en la Iglesia, a sus dones y carismas para la edificación del Pueblo de Dios, abiertos a la experiencia siempre nueva de Pentecostés.

8. Sentido comunitario-eclesial de la santidad: Hombres y mujeres santos con un profundo sentido comunitario y eclesial de la vida cristiana. El Santo no vive aislado, es siempre un hombre para los demás, que se entrega a Dios y a los hermanos como miembro vivo de una comunidad eclesial, encarnando el misterio de la  comunión en Cristo, cabeza del Cuerpo.

9. Solidaridad, amor a los pobres, sentido de la justicia: En un mundo preñado por tantas injusticias y desigualdades no podríamos entender la santidad sin una búsqueda activa de un cambio social según el modelo de Jesús en el Sermón de la Montaña”, viviendo la santidad a través de gestos concretos de amor y entrega a los más pobres, de solidaridad con las víctimas.

10. Santidad desde los sanos valores laicales: Los tiempos nos están llamando a ser santos desde los valores positivos del mundo secular, construyendo con los hombres y mujeres de buena voluntad, la sociedad humana: ejerciendo con alegría y espíritu de servicio nuestro trabajo y profesión,… participando en una comunidad de vecinos, haciendo la compra y en el mismo autobús de vuelta a casa.

11. Renovado sentido misionero y evangelizador: En medio de los avatares del secularismo galopante que domina muchos ambientes, se nos invita a vivir la gracia de la santidad, con una actitud misionera y evangelizadora, haciendo presente al Señor más allá del templo y la religión, allí donde los seres humanos se reúnen y comparten las preocupaciones de cada día.

12. Santos y Santas con María, la mujer nueva para el nuevo tiempo: Vivamos nuestra experiencia de la santidad en estrecha comunión con María, la Madre del Señor, en ella se realizan a plenitud las características de la santidad del siglo XXI. María, modelo eximio de santidad en la Iglesia para todos los tiempos.

¿Y tú, hermano, hermana, que otra característica de la santidad del siglo XXI agregarías a este pequeño listado?