Mostrando entradas con la etiqueta Pascua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pascua. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de mayo de 2013

¿Hablar del cielo en clase? Sí,... chicos, ¡veremos a Dios!


Hablando con el corazón diré lo que siento: estoy cansado de la cultura de la inmanencia que se ha infiltrado en el mundo de la vida, invadiendo incluso la misma reflexión teológica y la experiencia espiritual de muchos creyentes. 

Lo percibo, es una sensación de asfixia, todo se reduce al horizonte de la vida presente, como si todas nuestras posibilidades de realización, humana y espiritual, se agotaran al morir. 

No me refiero ahora a quienes se han declarado no creyentes, porque no tengo nada que reprocharles, si son consecuentes con su opción, es de esperar que vivan anclados en la realidad transitoria de este mundo, conscientes de su propia finitud, atados a las limitadas expectativas que ofrece el correr de la historia.


lunes, 1 de abril de 2013

¡Jesús resucitó!,...Alegría y paz, hermanos


Gritemos jubilosos, que nuestro pregón alcance a toda la tierra,... ¡El Señor ha resucitado!

Busquemos las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la derecha del Padre de la Gloria, en él hemos sido bendecidos con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Ninguna condenación pesa ya para los que estamos en Cristo Jesús, porque la ley que da la vida en Cristo Jesús te ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Andemos, pues, en novedad de vida,..... El maestro ha resucitado, somos nueva creación en Jesucristo.


jueves, 24 de mayo de 2012

Veni, Sancte Spiritus de Taize: El fuego del amor


Nos vamos acercando a la solemnidad de Pentecostés, la fiesta del Espíritu, el broche de oro de la Pascua.

En medio de nuestro desconcierto ante una situación económica que no termina de enderezarse, enfrentando la tentación a la desesperanza que atenaza muchos corazones que buscan sin éxito un empleo para vivir, o que están agobiados por deudas, por enfermedades, por tantas tribulaciones y lágrimas.

La soledad de quien carece de una mano amiga donde apoyarse.

Cuando parece que las fuerzas del mal dominan los entresijos de la historia, el egoísmo de los que acumulan beneficios y prebendas aún a costa del sufrimiento, y la muerte de sus hermanos y hermanas.

Frente a la ceguera y, me atrevería a decir, el cinismo de unos gobernantes que han claudicado de su misión de servicio a los ciudadanos y ciudadanas, y sólo gobiernan a favor de la banca y del capital financiero.

Como dice Alí Primera en una de sus canciones: "El que se llena la barriga, se olvida del que no come".

En esta hora, nosotros, seguidores de Jesucristo, desde distintos lugares, en la diversidad de lenguas y culturas que tejen nuestro mundo, invocamos al Espíritu y decimos: ¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Para que el Evangelio de Jesús sea, de verdad verdad, una BUENA NOTICIA para nosotros y nosotras, para Europa, para España.

Necesitamos un corazón de carne, que Dios nos infunda el Espíritu de su amado Hijo, y meta su ley de amor en nuestro pecho.

Necesitamos el carisma de la CARIDAD
Un espíritu de amor y de misericordia; de valentía para denunciar la injusticia y defender la dignidad de los seres humanos; un espíritu de fraternidad y de ternura para que nos perdonemos mutuamente, se caigan las vendas de nuestros ojos, y reconozcamos la presencia del Resucitado en todas las víctimas: los pobres, los hambrientos, los débiles, los que sufren.

¡Qué venga  El ESPÍRITU SANTO, y encienda en la humanidad el fuego del AMOR!

lunes, 16 de abril de 2012

Oración a Jesús Resucitado


Señor resucitado
Tú vives, has resucitado de entre los muertos.
Tú vives, ha sido un milagro patente.
Tú vives, la muerte ha sido vencida.
Tú vives, la vida es más grande que la muerte.
Tú vives, primicia de todos los vivos.
Tú vives, y eres la vida.
Tú vives, tu carne no ha conocido la corrupción.
Tú vives, no has sido abandonado a la muerte.
Tú vives, y nos enseñas el camino de la vida.

Señor resucitado, sé nuestra fuerza, nuestra vida.
Señor resucitado, danos la alegría de vivir.
Señor resucitado, ábrenos a la inteligencia de las Escrituras.
Señor resucitado, enséñanos a caminar como hermanos a tu encuentro.
Señor resucitado, haz de nosotros una comunidad en marcha, una comunidad viva y de vida.
Señor resucitado, pon calor en nuestros corazones.
Señor resucitado, pon claridad en nuestros ojos de creyentes.
Señor resucitado, pon humildad en nuestra vida entera para reconocerte como vivo.
Señor resucitado, pon espíritu en nuestra alma para llegar a la santidad.

domingo, 15 de abril de 2012

La Resurrección según Cortés: ¡Viñetas para la vida!













He tomado estas viñetas resucitadas, y resucitadoras, del blog del dibujante cristiano José Luis Cortés: El Hermano Cortés. Unos dibujos, y unos textos, que en su sencillez y frescura encierran toda una teología de lo que significa vivir en clave de Resurrección.

Resucitar con Jesús, participar de la experiencia vivificadora de la Pascua del Señor, es profundizar en las raíces de lo que significa ser hijo o hija de Dios y hermano o hermana de los demás, es mirar el mundo con ojos nuevos, abiertos al amor que triunfa, abiertos a la esperanza

Resucitar es recuperar la grandeza y dignidad que encierra el ser persona humana. Hacer realidad aquel deseo del poeta social Alí Primera: ¡Qué sea humana la humanidad!

Resucitar es:

Amar la naturaleza, un amanecer, un paisaje, cualquier forma de vida, apostar por el reciclaje, ser sensibles al cuidado y preservación de la madre tierra, la casa común de los seres humanos.

Ser creativos, escribir, pintar, inventar cosas, estar abiertos a lo bello, lo verdadero, lo justo, lo noble que se esconde en las creaciones de los seres humanos: el arte, la ciencia, la tecnología.

Apostar por los otros y las otras, ayudar al que lo necesite, vivir gestos concretos de fraternidad y solidaridad con el mundo que nos rodea, comprometerse por la justicia.

 Ensayar un estilo de vida sano, fomentar la propia autoestima, perdonar y perdonarse a sí mismo, trazarse nuevos objetivos, ser tolerante con los defectos de los demás. Renacer.

 Reírnos más, cantar más, bailar más, saltar más, escuchar música y emocionarse, leer poesía, pasear más, compartir más con los amigos y amigas, ...en una palabra: ¡¡Vivir!!

Y siempre, y en todas las cosas, Resucitar es también renovar nuestra amistad con Jesús a través de la oración y la contemplación, de la lectura asidua de la Palabra, del encuentro con su gracia sanadora por medio de los Sacramentos.

Para finalizar, una musiquita para amenizar nuestro caminar nuevo en clave de Resurrección, Hey, ¡Qué haces nuevas todas las cosas!, un canto muy alegre, que transmite el torrente de vida que brota de la Pascua del Señor.

sábado, 7 de abril de 2012

VIGILIA PASCUAL: ¡RESUCITÓ!


EL PREGÓN PASCUAL

Exulten por fin los coros de los ángeles,
exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubría el orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.

En verdad es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su sangre,
canceló el recibo del antiguo pecado.
Porque éstas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.

Ésta es la noche
en que sacaste de Egipto
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.
Ésta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.
Ésta es la noche
en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.
Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?
¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!
¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó de entre los muertos.
Ésta es la noche
de la que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mí gozo.»

Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los poderosos.

En esta noche de gracia,
acepta, Padre santo,
este sacrificio vespertino de alabanza
que la santa Iglesia te ofrece
por rnedio de sus ministros
en la solemne ofrenda de este cirio,
hecho con cera de abejas.
Sabernos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de esta cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

¡Que noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!

Te rogarnos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable,
se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
y es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso
por los siglos de los siglos.
Amén.

domingo, 25 de septiembre de 2011

HEY, ¡QUÉ HACES NUEVAS TODAS LAS COSAS!




Un canto alegre para celebrar el día del Señor, con la firme esperanza de saber que sí, que en Cristo Jesús toda la realidad se ha renovado, que con su pascua bendita ha comenzado la nueva creación:

Hombres y mujeres nuevos, renacidos en las aguas del bautismo.

Hombres y mujeres nuevos, alimentados con el Pan de la Vida.

Hombres y mujeres nuevos, ungidos por la fuerza del Espíritu Santo.

Hombres y mujeres nuevos, llamados a construir la nueva civilización del amor, en el trabajo diario, en el servicio de caridad y justicia a los hermanos y hermanas.

Hombres y mujeres nuevos, formando el nuevo pueblo de Dios, la familia de Dios, el Cuerpo Místico de Cristo, la viña elegida, un pueblo sacerdotal y profético para proclamar las maravillas del Señor.

Hombres y mujeres nuevos, sanados por el perdón de Jesús, liberados por el poder de la Cruz, que ha vencido a la muerte, y nos ha dado nueva vida.

Hombres y mujeres nuevos,  hijos e hijas muy amados en Él, en Jesucristo, el unigénito, el Hijo amado del Padre.

Hombres y mujeres nuevos que testifican: ¡Hey, Cristo ha Resucitado!

¡¡ Feliz domingo a tod@s!!

domingo, 5 de junio de 2011

TRAS UN AMOROSO LANCE: Domingo de la Ascensión


La escucha del entrañable poema de Juan de la Cruz, "Tras un amoroso lance", interpretado por Federico Carranza, y el recorrido por hermosas vistas de Querétaro, en México, nos conducen al Evangelio de la Ascensión del Señor: Mt. 28, 16-20. 

El Evangelio de este domingo, antesala de la fiesta de Pentecostés, es manifestación de la Gloria del Cristo pascual, y envío misionero: el mandato universal de anunciar la buena noticia cristiana, más allá de los requemados montes de la Palestina romana.

Es, además, la confirmación de la promesa del Espíritu Santo, una promesa que late en toda la revelación bíblica: desde Abraham hasta los profetas, desde el discurso tenaz del Bautista hasta el Cristo que asciende en Gloria frente a los apóstoles, atónitos ante la majestad divina.

Sí, vendrá el Espíritu, y animados con el fuego de su gracia, reconocemos a Jesús como Señor, ante quién se doblará toda rodilla, por quién ha de confesar toda lengua, resplandor de la Gloria del Padre e impronta de su sustancia ¡Alabado sea su Nombre sobre todo otro nombre!

Sí, vendrá el Espíritu, y animados con el fuego de su gracia, los apóstoles recorren el planeta entero, llevando el Evangelio, bautizando en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, formando discípulos, fundando comunidades misioneras, comunidades de vida y fraternidad.

Sigamos hoy el consejo de Jesús, permanezcamos en Jerusalén, y digamos juntos: ¡ Ven, Espíritu Santo!

Liturgia del Domingo de la Ascensión 5 de junio del 2011: pincha aquí

jueves, 26 de mayo de 2011

RESURRECCIÓN: UN TIEMPO PARA CREAR

Una viñeta de Cortés que invita a reflexionar sobre la actitud de novedad y creación, de reafirmación de la vida y de inventiva, que trae consigo el soplo vivificante de la Pascua.

Unas actitudes, unos valores, que para nosotros, educadores y cristianos, constituyen el reto de cada mañana cuando nos plantamos frente a una clase.

Yo apuesto por una educación que promueva la creatividad, que es trabajo y al mismo tiempo es inteligencia,... para que el genio que duerme se despierte, y se liberen las aulas de las garras del aburrimiento.

Si no enseñamos a los alumnos y alumnas a pensar, a ser creadores, a usar su fantasía, a innovar y conquistar el mundo, terminarán, con suerte, repitiendo como loros aquello que les decimos, o lo que dice el libro de texto, pero probablemente no estarán muy motivados por la experiencia misma de aprender.

Porque, no sé si estarán de acuerdo conmigo, estudiar no sólo es un medio para el logro de determinados objetivos: pasar de curso, obtener una titulación, etc,...Estudiar es también, principalmente, un fin en sí mismo, una experiencia que dilata el horizonte del vivir humano, el descubrimiento de un mundo que hay que explorar y conquistar, un esfuerzo por comprender el universo, una actividad que humaniza y enriquece a la persona,...

Siempre recuerdo lo que decía el viejo Aristóteles, que lo propio del ser humano es conocer, la curiosidad por descubrir el qué, el cómo, el por qué, de las cosas que acontecen.

¿Promueve la escuela, promovemos nosotros, esta experiencia de amor al aprendizaje por sí mismo, o reforzamos la idea de que estudiar es simplemente un medio para un fin, y nada más?

Y, de paso, estoy de acuerdo con Cortés en que todo esto tiene que ver con la experiencia cristiana de la Resurrección.


miércoles, 18 de mayo de 2011

ID A GALILEA: Eloi Leclerc

El hermoso libro de Leclerc: Id a Galilea, quiere responder a la sencilla invitación del Resucitado a que marchemos a Galilea a encontrarnos con él.

Galilea, allí donde comenzó el movimiento de Jesús de Nazaret, todo un signo teológico de los nuevos tiempos que se inician con el acontecimiento singular de la Pascua.

Galilea es algo más que un marco geográfico, es un llamado a reconocer en el Jesús de la historia al Cristo de la fe. El mismo Maestro que recorrió los caminos polvorientos de aquella lejana provincia, es el Señor de la historia, el Mesías, el Hijo de Dios que había de venir al mundo.

El corazón mismo de la fe cristiana es esta confesión de Jesús Resucitado, como Señor y Salvador del mundo.

Sí, vayamos con los discípulos a Galilea, hagamos la experiencia del encuentro con el Cristo pascual, rindamos nuestras vidas a su Señorío, y que su amor, que ha vencido las tinieblas de la muerte, reine en nuestras vidas y nos cambie.

Hoy y aquí, en la Galilea de cada creyente, enviados a testificar esta gracia: ¡ Cristo ha Resucitado !

ID A GALILEA : DESCARGAR

martes, 26 de abril de 2011

RESURRECCIÓN ES NUEVA VIDA: P. Diego


Un canto pascual, lleno de ritmo y gracia latinoamericana, que nos brinda el P. Diego, con poesía social y sabor a Evangelio, desde el hermano país del Perú.

Un canto que afirma la resurrección como el nacimiento a una nueva vida en Cristo, centrada no en la estrecheces de nuestro "yo" egoísta", sino en la conquista de la verdadera libertad, la que nos libra no sólo de la atadura de los vicios, sino también de la ceguera del egoísmo.

La resurrección es creer, obstinadamente, en la utopía de construir relaciones de fraternidad y justicia entre nosotros y nosotras, peregrinos en esperanza, confiados en la gran victoria de Jesús sobre la muerte.

Cada vez que luchamos por una vida digna, cada vez que nos pedimos perdón mutuamente, cada vez que vencemos el hedonismo y el individualismo que nos quieren imponer, vence la vida, vence la resurrección de Cristo.

¡ Qué gracia de alegría y sabor popular tienen siempre los cantos del P. Diego! No lo conozco sino por sus canciones, pero para mí es como un hermano que tengo en el lejano Perú.

Dedico este canto a todos mis alumnos y alumnas procedentes de América Latina, y que estudian en este rinconcito de Canarias, que el Señor Jesús les guarde en sus caminos, avive en ellos y ellas el regalo de la fe, y la sepan compartir en la nueva tierra que les acoge. Amén.