jueves, 17 de junio de 2010

CAMPAÑA ABRAZOS GRATIS



¿Te atreverías a salir a la calle a repartir abrazos gratis?, ...irse, por ejemplo, a la calle Castillo de Santa Cruz con un cartelito sin más y abrir los brazos para todo el que se te acerque,...pues, de esto precisamente trata esta iniciativa: El Movimiento “Free Hugs”, "Abrazos Gratis", el cual comienza en Australia a principios de la presente década y hoy está extendido en el mundo entero. Jason Hunter lo inició cuando murió su madre, una mujer que abrazaba a la gente y daba amor a todo el mundo sin importar la raza, ni sexo.

LA HISTORIA




En el año 2004, un chico que vivía en Londres, volvió a su país natal Australia. Una vez allí, en la ciudad de Sidney, se sentía sólo, sus padres se habían divorciado, se acababa de separar de su prometida y su abuela estaba muy enferma. Para animarse decidió ir a una fiesta, donde una desconocida le regaló un abrazo, ” Me sentí como un rey, fue lo mejor que me ha pasado nunca”, así describe ese momento. Seis meses después de este suceso, un 30 de junio, decidió salir a repartir abrazos gratis a la gente que transitaba por Pitt Mall Street en Sidney.

Juan Mann, así es como se hace llamar, un juego de palabras en inglés para pronunciar “one man” que significa “una persona“, siguió con su actitud y salía todos los jueves por la tarde a repartir abrazos en el mismo lugar.
Un día abrazando conoció a Shimon Moore quien grabó al protagonista abrazando y el intento frustrado de la policía en prohibir los abrazos gratis. Pasaron los años y Juan Mann se puso triste por la muerte de su abuela.

Shimon Moore para animarle editó las imágenes en una noche y le regaló el vídeo, seguidamente se subió a Youtube y gracias a la fuerza viral de este medio de comunicación, ABRAZOS GRATIS se da a conocer en todo el mundo.
El vídeo que les ofrezco es el de la campaña promocional en España, en concreto en Barcelona. Tengo que reconocer que como cristiano siento esta terapia del "abrazo", como una llamada a vivir más intensamente el mandamiento nuevo del amor, con más libertad y atento a las necesidades de las personas, sin importar su credo, su condición, su nacionalidad, edad o sexo, porque todos los seres humanos valemos por igual y todos entendemos el lenguaje de la fraternidad. Y es que en cuestión de abrazos, si somos sinceros,
¡ TODOS NECESITAMOS UNO!

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