viernes, 31 de julio de 2015

De librerías por Santa Cruz: nostalgias caraqueñas


Ayer pasé todo el día dando vueltas por Santa Cruz de Tenerife.

Después de un recorrido por las librerías de la ciudad tenía la impresión de que en todas partes vendían los mismos libros. Otras veces me ha sucedido lo mismo ¿Será que en Tenerife todas compran a los mismos distribuidores? Probablemente.

Soy tremendamente desconfiado con los títulos que se ponen de moda. Además, no soporto que me atosiguen los vendedores. Cuando entro en una librería nunca sé ni lo que busco ni lo que voy a comprar. Amigos, por favor, no me persigan, me apetecería decirles, es que a mí me gusta ir a mi aire.

Por cierto, una de las cosas que más extraño de mi pasada vida caraqueña son las librerías. Recuerdo uno de mis periplos favoritos: bajarme en el elevado que une la avenida Andrés Bello con la Urdaneta, y recorrer a mis anchas el laberinto de buhoneros de libros usados que acampaban en los bajos del puente. Era una aventura surcar esos mares embravecidos de libros manoseados y llenos de hollín, y descubrir sumergido algún tesoro deshilachado buscándome desde una portada en rústica.

Uno de los sitios que también viene a mi memoria es la librería “Suma” de Sabana Grande, donde pasaba tardes enteras registrando pacientemente los anaqueles. Los que allí trabajaban ni se molestaban en preguntarme qué quería. Contemplaba carátulas, revisaba títulos y dejaba que mi instinto de lector me guiara en la cacería.

En este mapa personalísimo de mi Caracas también está la librería del “Ateneo”, en las cercanías del Museo de Bellas Artes; la librería “Macondo” en el Centro Comercial Chacaito; las librerías “Kuia Mare” de MonteAvila Editores. Mención aparte merecen las librerías de la Universidad Central, con sus precios más que accesibles para estudiantes clasemedieros e impenitentes como yo.

Cuando me veo regresando a Caracas, me sueño visitando estas librerías, así que, señores míos, ¡ni se les ocurra desaparecer!

Crecí bajo el mito de que todo, absolutamente todo, estaba en los libros. No había Internet a la mano para resolver dudas y curiosidades, así que sólo te quedaba como recurso acudir a lo que otros habían pensado y escrito sobre cualquier tema.

Bajo esa premisa adquirí la costumbre de comprar un libro cada vez que se me presentaba un problema. Claro, ya sé que no todas las respuestas están escritas en un texto, que hay cuestiones que se resuelven en el entramado mismo del caminar diario.

Pero me ha quedado la costumbre.

Hoy día lo de ir de librerías se puede fácilmente sustituir con la búsqueda del libro que quiero vía online en alguna tienda virtual. Pero yo en esto soy un antiguo, no me sabe igual comprar así, a mí me gusta ir a la librería y pasearme libremente entre los estantes, y tutearme cara a cara con los libros a ver si alguno pregunta por mí.

Visitar las librerías como un niño que entra a una tienda de golosinas.

@elblogdemarcelo



jueves, 30 de julio de 2015

Encuentros y desencuentros con el marxismo I: Vida universitaria


Mi primer encuentro con el marxismo ocurrió el primer año de mi vida universitaria y no fue muy afortunado. Se me enseñó en clase un arsenal de conceptos de corte manualesco, recuerdo en particular un libro: “Conceptos elementales del materialismo histórico” de Marta Harnecker, que había que repetir todo el tiempo de una manera más o menos literal.

A pesar de que el marxismo se presentaba a sí mismo como una propuesta “anti-dogmática” de análisis de lo real, lo cierto es que todo su planteamiento me pareció desde el principio bastante rígido, una especie de credo que había que abrazar con una fe cuasi religiosa.

Cualquier insinuación de desacuerdo era interpretada como una concesión a la ciencia social “burguesa”, justificadora de las desigualdades de la sociedad capitalista. Un verdadero atentado contra la ortodoxia oficial de la facultad.

En clase todo el mundo se expresaba con la terminología típica del marxismo.

No sé cómo se sienten los estudiantes universitarios cuando son sometidos a una imposición ideológica de esta naturaleza, pero en lo personal me sentía intelectualmente vacío y decepcionado. Lamentablemente este es el ambiente que aún hoy día se respira en muchas universidades.

Una vez me atreví a discutir con un profesor que impartía una asignatura llamada “Teorías del subdesarrollo”, la cual se redujo, por cierto, a leer y comentar durante un semestre la obra de Lenin: “El imperialismo como fase superior del capitalismo”.

El impase se suscitó cuando el docente nos exponía en clase que la historia del mundo se dividía no en “antes” y “después” de Cristo, la fórmula tradicional de occidente, sino que el elemento central era la revolución bolchevique de 1917. En ese momento, impulsivamente, levanté mi mano y le expresé que me parecía arbitrario y desproporcionado comparar los cambios culturales que el cristianismo introdujo en el mundo, con el surgimiento del Estado comunista.

Su respuesta fue bastante violenta. Me habló de mi “falsa conciencia”, de mi falta de estatura intelectual para cuestionar sus planteamientos, de que iba a necesitar años y años de lecturas para poder rebatir sus ideas. En una palabra, como se dice en el argot venezolano, me tragó vivo.

A nadie le extrañará que superé la evaluación de esa materia con un aprobado justito. Y eso que permanecí calladito el resto del curso.

Desde el punto de vista del pensamiento marxista, por lo menos del que yo conocí en esos años, no cabía el libre debate de las ideas, ni la confrontación de planteamientos. Sencillamente, aquel que no pensara igual a lo mandado se convertía en enemigo del pueblo y de la revolución. Y punto.

Siempre me he preguntado por qué una filosofía con un talante tan liberador y humanista como el  marxismo, tan sensible a valores como la justicia social y la igualdad, deviene en un sistema tan poco creativo, tan opresor de la libertad y de la conciencia.

Observo que lo revolucionario, cuando se establece como pensamiento dominante, se convierte en un sistema intelectual rígido, cosificado y conservador, enemigo de la disidencia.

En una dictadura del pensamiento único.

Gracias a los jesuitas de la parroquia universitaria, a quienes debo muchísimo en mi formación, mi segundo encuentro con el marxismo fue mucho más positivo y enriquecedor. Recuerdo especialmente la cátedra libre “Monseñor Romero” y el debate que se suscitó en el cristianismo latinoamericano en torno a la teología de la liberación, que tenía como telón de fondo, precisamente, el marxismo.

En este contexto mi visión de la filosofía de Marx cambió totalmente, quizás porque lo estudiaba en un ambiente de libertad y diálogo, de búsqueda y confrontación, de respeto a la razón. En una palabra, ¡podía respirar!

De todo esto espero comentarles en una próxima entrega. 

@elblogdemarcelo

martes, 28 de julio de 2015

The purim song: la fiesta judía de los Purim





Esta canción de los Maccabeats, grupo juvenil de música judía, está dedicada a la alegre festividad judaica de Los Purim, que se celebra cada año el día 14 del mes hebreo de Adar, más o menos entre febrero-marzo de nuestro calendario.

En el libro de Esther se nos relata la historia de cómo los israelitas al verse amenazados de exterminio por Amán, un visir del Rey Asuero, son librados por la intervención de Mardoqueo, y sobre todo, de su hermosa sobrina la Reina Esther, que se convierte en la gran heroína del pueblo.

En el relato sobresale el sentido teológico de la historia presente en las Sagradas Escrituras. Dios ha ido tejiendo los hilos, ha conducido a Esther en su camino hasta convertirla en esposa de Asuero. Desde esta posición ella ha podido intervenir para salvar a sus elegidos.

Dios presente revelándose/salvando detrás de las circunstancias y de la vida de las personas, acorde a su plan de amor y salvación, y respetando siempre su libertad

Repetidamente, judíos y cristianos, hemos sido perseguidos a lo largo de la historia. En innumerables ocasiones ha pesado sobre nosotros decretos y proclamas de exterminio. Pero más allá del aparente triunfo de la maldad, la última palabra la tiene siempre Dios, que es el Señor de la historia.

A nosotros, los creyentes, nos toca, como a los israelitas del tiempo de Esther, orar y ayunar para que en medio de las tribulaciones y sufrimientos se manifieste el poder de Dios.

Para conmemorar anualmente esta liberación nacional, se instituyó la fiesta de Los Purim, en ella se intercambian regalos, la gente se disfraza, especialmente los niños, y se comparte con la familia y los amigos.

Durante la celebración se lee el "Meguilá", es decir el citado libro de Esther. Cuando el nombre de Amán es pronunciado es tradición que los que participan hagan ruidos para que su nombre desaparezca. Además se pronuncian unas bendiciones especiales levantando la Copa del Purim varias veces.

Desde el punto de vista de la clase de Religión, conocer el sentido de las fiestas religiosas y saber participar en ellas con una actitud adecuada, forma parte de nuestra educación no sólo como miembros activos de una comunidad de fe, sino también como ciudadanos.

Lo celebrativo-festivo está en el corazón mismo de la experiencia religiosa, es por eso que forma parte de los valores que se promueven a través de la asignatura.

@elblogdemarcelo

lunes, 27 de julio de 2015

Una imagen para pensar: Cuando venga el Hijo del Hombre,...

"El espejo: cuando venga el Hijo del Hombre,  ¿hallará fe sobre la tierra?", Vladimir Kireyev



Esta pintura me conmovió. Se trata de un espejo en una calle del Moscú de hoy. En él aparece reflejado un Jesús, triste y cabizbajo, caminando en medio del gentío que transita por la acera. Rostros indiferentes, cabezas metidas en su propio laberinto, nieve, frío.

Sobresalen un chico joven hablando por el móvil, unos pájaros devorando restos de comida, una madre que aprieta contra su pecho a su bebé.

El título del cuadro hace referencia a la frase de Jesús al concluir la parábola de la viuda inoportuna y el juez impío: "Pero, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?" (Lc. 18, 8).

El fin de la parábola de Jesús era inculcarles a sus discípulos, "que era preciso orar siempre y sin desfallecer" (Lc. 18, 1). La oración perseverante es un asunto de fe, del combate de la fe, especialmente cuando las circunstancias son adversas, cuando humanamente sentimos que Dios parece darle largas a nuestras demandas. 

La gran batalla del cristiano no es con cañones y tanques, es la que se libra en la oración perseverante, que es oración de fe desnuda, aquella que se apoya en la más absoluta confianza en Dios y en sus planes de amor y misericordia. Como Jesús en el huerto de Getsemaní en la noche de su pasión. Igual.

Jesús ha unido esta oración de combate, oración de fe, con su Segunda Venida.

Toda la tradición del Nuevo Testamento nos anuncia esta manifestación final del Cristo glorioso, que estará precedida por una serie de signos, entre los cuales se destaca la apostasía: "Primero tiene que venir la apostasía" ( 2 Tes 1, 3). Apostatar es renegar o abjurar de la fe recibida. Existe un movimiento, por lo menos en España, que promueve que los bautizados en la fe católica renuncien de manera explícita a ella, a fin de que sus datos no aparezcan en el censo de la Iglesia.

Esta apostasía hasta ahora, aunque ha tenido cierta resonancia en los medios de comunicación, ha sido un movimiento francamente minoritario. Pero existe otra mucho más preocupante y extendida: es la que muchos viven en su cotidianidad, donde la referencia existencial y práctica a la fe cristiana ha desaparecido.

Gentes que viven, aunque no se declaren formalmente como ateos, como si Dios no existiera, como si no hubiera nada más allá de la muerte. 

A esto sumamos la campaña mediática en contra de la Iglesia y la influencia en la legislación, española y europea, de las tesis de un laicismo radical que pretende excluir todo referente religioso de la vida pública.

A mi nunca me han gustado las teorías conspirativas, pero es evidente que se quiere expulsar a Cristo de la cultura y de la vida de los pueblos.

Occidente se encuentra inmerso en una apostasía generalizada. No hace falta que nos lo diga una revelación particular, basta abrir los ojos y darse cuenta de lo que sucede. 

¿Significa esto que está cerca la Segunda Venida del Señor? Nadie lo sabe. Sólo Dios conoce el devenir de nuestra historia, pero hemos de estar vigilantes, con los lomos ceñidos y las lamparas encendidas. 

Intuyo, simplemente, que se acercan fuertes tormentas para los cristianos en Europa. Basta observar los nubarrones que se han ido acumulando sobre el horizonte en estos últimos años.

La Biblia se nos ha dado como consuelo y guía en el camino. Ella nos ayuda a discernir los signos de los tiempos. Hoy más que nunca tenemos que apoyarnos en la sabiduría que viene de la Palabra de Dios, a su luz podemos preguntarnos, por ejemplo: ¿qué ha sucedido con las naciones que han renegado de Dios a lo largo de la historia de la salvación? Pues eso. 

Esta es la hora que nos ha tocado vivir. Sigamos el consejo de Jesús, oremos sin desfallecer y estemos preparados, para que llegado el momento, sepamos dar cuenta, con valentía, de las razones de nuestra fe: "siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza" (1 Pe. 3, 15)


@elblogdemarcelo


viernes, 24 de julio de 2015

Norman Rockwell: Pinturas que cuentan historias cotidianas


"Obstáculo en la vía"


"Asistentas en el teatro"

"Libertad para hablar"

"Memorias de ático"

"Los hechos de la vida"

"El fugitivo"
"La niñera"

"Las animadoras del juego"

"La chica frente al espejo"

"Sala de espera de la maternidad"

"Estrella de cine"

"En el veterinario"


"Ir y venir"

He descubierto la obra del estadounidense Norman Rockwell (1894-1974) ¡Un feliz hallazgo! Aquí he reunido una pequeña galería de sus cuadros, pero quien lo desee puede visitar WikiArt donde hallará una muestra más representativa.  

La pintura de Rockwell retrata con realismo, empatía y buen humor la vida cotidiana norteamericana durante gran parte del siglo XX. Detrás de sus cuadros se esconde un agudo observador de la vida social y de sus protagonistas.

Creo que esta actitud, la observación, debería ser el principal instrumento de trabajo del artista o del que se dedica a la tarea creativa. Sea cual sea la disciplina que cultive, pintura, poesía, música, etc., debe ir primero a las cosas mismas, estar atento a lo que sucede, y dejar que la realidad le vaya revelando sus secretos.

En cada pintura descubrimos un estudio psicológico de los personajes que la habitan, sus gestos faciales, sus posturas, su indumentaria, revelan su carácter y personalidad. Particularmente, me ha llamado la atención cómo ha sabido plasmar el mundo de la adolescencia, las confusiones, búsquedas, emociones, sentimientos,... que inundan la mente y el corazón de un joven e inexperto chico o chica.

Otra cualidad notoria de su obra es su talante narrativo. No hay en sus cuadros modelos "posando" en el taller del artista, sino verdaderos actores que interpretan una escena de la vida, y que nos cuentan, con un toque de ternura no exento de ironía, una historia que podemos comprender porque nos es familiar.

No encontramos aquí el lenguaje críptico de otros pintores contemporáneos suyos, cuya obra parece reservada para un público selecto, una élite especializada en descifrar significados ocultos. Rockwell pinta para la gente común, el ciudadano promedio, el mismo que aparece retratado en sus cuadros.

Se trata, en este sentido, de una obra democrática, tan de la calle como los versos de su compatriota Walt Whitman: Hojas de hierbaAmbos comparten esa visión optimista y llena de fe en su país.

El autor se hace eco de ciertos valores tradicionales que prevalecían en occidente hasta mediados de los 60: la familia, la libertad de conciencia y de religión, el hogar, la maternidad/paternidad, el amor a la patria, que se han visto trastocados por los cambios culturales de las últimas décadas. 

¿Somos más felices ahora? No lo sé, es evidente que la institución más atacada en estos últimos 40 años ha sido la familia. Sería interesante analizar lo que hemos ganado, y lo que hemos perdido. Ahí lo dejo como pregunta.

Por cierto, para los que quieran ejercitar la escritura, los cuadros de Rockwell me parecen excelentes recursos a la hora de hacer un ejercicio de creación literaria: tomen una de sus pinturas, siéntense delante con un papel y un lápiz, y pónganse a escribir la historia que nos está contando el cuadro, añadiendo los elementos que falten,...

¡Y a escribir se ha dicho!

He encontrado dos páginas con información muy interesante sobre este pintor, y aunque están en inglés, dejo aquí los enlaces porque pueden ser de interés: una es del Huffingtonpost y la otra es de un blog cristiano: Lael Arrington

@elblogdemarcelo


jueves, 23 de julio de 2015

"Juego que me regaló un 6 de enero": Silvio Rodríguez,... soñando bien alerta






He escuchado esta canción con el corazón al descubierto.

En la libertad infinita del que interpreta a sus anchas un poema, he pasado por encima de la irreverencia de Silvio, y me he ido, descalzo y sin complejos, directo al centro del jardín.

Me tropiezo con los grandes valores,... la justicia, la naturalidad,... pero sobre todo con la amistad, la que cantó José Martí: "...para el amigo sincero, que me da su mano franca". Yo me declaro seguidor de este credo.

Constato también, es de pena, que vivimos en la lógica de la economía, en el quehacer casi agónico de lograr el pan diario. Esta es la razón de la que nadie nos absuelve.

Pero no andamos de funeral, las desventuras vividas, y las que se asoman por el horizonte, no nos han agriado la ilusión.

Se recibe la canción o el poema como un regalo, como quien regresa al paraíso de los juegos, o busca descifrar los secretos del amor, o se entretiene con la adivinanza de un verso dicho al revés.

El día del Armagedón, es decir, el de la batalla final y el fin del mundo, tú no quieres estar detrás de la puerta, sino soñando bien alerta para estar a salvo del perdón. 

Yo también quiero estar soñando bien alerta, atento en todo tiempo a lo hermoso, a lo noble, a lo bueno, a lo justo, a lo verdadero, pero abierto al perdón que me restaura, especialmente en ese día santo del juicio universal, y en mi propio apocalipsis personal.

Porque el momento final será un tiempo de juicio y tribulación, pero también de misericordia. Y veo que lo has entendido, por lo menos lo intuyes, y pretendes no claudicar. Pero los creyentes no estaremos detrás de las puertas, amigo, no huiremos de la voz de Dios como Adán en el paraíso, nosotros alzaremos nuestras cabezas, porque estará cerca nuestra liberación.

Quizás deberíamos todos soñar un poco más y estar más alerta, precisamente, por eso, para recibir la bendición del perdón,... ese si que es un buen principio de vida nueva. 

@elblogdemarcelo

martes, 21 de julio de 2015

"Satisfaction" de los Rolling: Después de 50 años, ¿qué nos dice?




En 1965, el año que yo nací, está canción de los Rolling Stones, "(I can´t get no) Satisfaction",  ocupaba los primeros puestos, en concreto el tercero, en el famoso Top 100 Billboard.

Después de 50 años este éxito del rock resiste. Muchas canciones vienen y van en el ranking popular, pero algunas quedan en la memoria de las generaciones, y se convierten en clásicos. Satisfaction de los Rolling es, sin duda, una de ellas.

Además de la música, que nos arrastra con su persuasivo y peculiar swing, me he querido fijar en la letra, sencilla, repetitiva, pero con un mensaje para pensar.

El joven que canta no obtiene satisfacción, y lo intenta e intenta muchas veces, pero sin resultado. No le convence el discurso vacío de la radio y la televisión, ni tampoco las falsas promesas de los amores que no terminan de entregarse. Insatisfacción.

Así se expresaba toda una generación, la de los 60, gritando a la cara su malestar. La misma que protagonizó el mayo francés, la revolución sexual, el movimiento hippie, la lucha por los derechos civiles, las protestas contra la guerra de Vietnam, etc.

Y sin embargo.

Después de todos los cambios culturales de las últimas décadas, ¿están más "satisfechos" los jóvenes de ahora? Tengo mis dudas. 

La cultura contemporánea, la del 2015, enfrenta el vacío de la insatisfacción con grandes dosis de hedonismo. Bonita forma de controlar y amaestrar la rebeldía de las masas juveniles.

No estamos en contra del placer, por supuesto. Pero si se convierte en un fin en sí mismo, si se descontextualiza del bien y del amor, puede ser una fuente todavía más grande de insatisfacciones e infelicidad

Es que el corazón humano es muy exigente. Necesita ideales nobles, razones que den sentido y significado a la experiencia de vivir. En una palabra, espiritualidad.

Observamos una pléyade de jóvenes sin conciencia política, atrapados en el submundo virtual de los móviles y las redes sociales, muchos sin una perspectiva clara de futuro. Algunos prematuramente desilusionados. Envejecidos.

Ni siquiera están conscientes de su insatisfacción, la han asumido como parte de "lo que hay".

En esta cultura de la inmanencia y el inmediatismo, mirarse para adentro e indagar si nos satisface lo que nos están ofreciendo como propuesta de vida, es un gesto liberador y humanizante.

La cuestión es: ¿tienes sed?, ¿tenemos sed?, esa pregunta es clave para comprender la respuesta de Jesús de Nazaret, también para esta generación del siglo XXI: "Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba,... De su seno correrán ríos de agua viva" (Jn. 7,37-38)

¿Escuchar esta canción en Clase de Religión? Sí, me parece que vale la pena, sobre todo para 4º ESO y bachillerato.

@elblogdemarcelo

sábado, 18 de julio de 2015

Hazte un favor especial: perdona



Se nos olvida que el perdón es una medicina para nuestro espíritu y cuerpo. Perdonar a quien nos hace daño, va mucho más allá de hacer un bien sobre quien nos trató mal, es un beneficio para nosotros mismos. Quien almacena dentro de sí mismo rencor, dolor o ganas de venganza, no vive feliz ni puede relacionarse con los demás de forma natural.

Que las enemistades no permanezcan en nuestro corazón. Cuanto más las retengamos, más viciarán nuestro mismo corazón ‪‎San Agustin (Sermón 114,4).

Se suele decir que el perdón es complicado y es cierto. Cuando alguien nos hiere aparece una herida en el alma que no puede desaparecer sin más, sin dejar rastro. Incluso si nos proponemos con todas nuestras fuerzas perdonar, nuestro instinto de auto-defensa nos dice que tenemos que tener mucho cuidado y defendernos de esa persona. Defensa, que al final termina en venganza o en la triste indiferencia.

Para sanar la herida que nos han causado sólo existe una medicina: la Gracia de Dios y un Médico: Cristo. El tratamiento tampoco es instantáneo, ya que requiere mucha oración, reflexión y confianza en el Señor. Orar por quienes nos han hecho daño, es algo que suele parecernos imposible, pero resulta ser un primer paso que alivia nuestro dolor. Desear y pedir al Señor que cuide y ayude a quien nos han herido, empieza a curar la herida. Conforme pasan los días y los meses, la herida irá reduciéndose hasta desaparecer. La confesión es un bálsamos maravilloso, pero a veces necesita de un proceso previo de oración que no solemos hacer.

Digamos que tendemos a desarrollar nuestra vida espiritual como si fuese una máquina. Esperamos que todo responda a una mecánica de pagar, pulsar, esperar y recibir. El alma no es una máquina de venta de bebidas, que se echa una moneda, se selecciona el producto y la bebida aparece en la parte baja, lista para tomar y refrescarnos.

El perdón se parece más a el proceso de creación de una figura en barro o arcilla. Las Manos de Dios son las que dan forma al perdón. Nosotros nos ofrecemos a nosotros mismos, nuestra voluntad y nuestra confianza en el Señor. El agua que penetra y hace que el barro duro y seco se convierta en maleable, es la Gracia de Dios. Las manos de Dios se saben mover para dar lugar a algo nuevo y bello que antes no existía. Una vez lista la figura, se necesita tiempo para secar y otro rato adicional para pintarla, hay que tener paciencia.

Cuando ya esté lista, es cuando se la podemos regalar a quien nos hizo daño. En el proceso, la herida habrá desaparecido, siendo sustituida por la Esperanza y el Amor. Un milagro que no solemos hacer porque “no tenemos tiempo”. Mientras, andamos por el mundo con las heridas a flor de piel, sufriendo y haciendo sufrir a los demás. ¿A qué esperamos para dejarnos en manos de Dios?

@NestorMN


Tomado de: Aleteia 


viernes, 17 de julio de 2015

10 artistas franceses pintan a Cristo crucificado

"El Calvario", Odilon Redon

"Compasión", Adolphe Bouguereau

"La crucifixión. Muerte de Cristo", James Tissot

"Cristo en la cruz", Eugene Delacroix

"Cristo entre los dos ladrones", Gustave Moreau

"La Cruz", Arcabas

"Cristo en la cruz", George Rouault

"El Cristo amarillo", Paul Gauguin

"La crucifixión", Leon Bonnat

"El ofertorio en el Calvario",  Maurice Denis


Después de haber compartido una pequeña muestra pictórica de Cristo crucificado en la tradición española: 10 artistas españoles de todos los tiempos pintan a Cristo crucificado, presento ahora otra galería de 10 pintores franceses con la misma temática de Jesús en la cruz.

Aunque las fuentes son iguales, básicamente, los evangelios y la liturgia, los contextos religiosos, artísticos e históricos son diferentes. 

En España, como ya hemos dicho en otras ocasiones, la contrarreforma católica y el realismo están muy presentes en el arte religioso. Francia ha seguido otros caminos marcados por sus propios avatares históricos especialmente a partir de la revolución francesa, la cual acentúa la ruptura entre las bellas artes y la religión, un proceso que comenzó en el renacimiento y que se ha extendido por todo occidente hasta nuestros días. 

Los pintores de esta colección son todos de los siglos XIX y XX.

Se observa claramente en algunos de estos cuadros la influencia del romanticismo y el historicismo. También del movimiento simbolista. En otras pinturas se impone la estética moderna, la libertad en el trazado y el dibujo, el uso de colores vivos, la perspectiva abierta de las vanguardias, especialmente del expresionismo. Todos estos elementos están bien presentes en la tradición pictórica de la escuela francesa.

Lo interesante es que a pesar del laicismo a ultranza que predomina en este país en los dos últimos siglos, Cristo y los temas cristianos vuelven a aparecer en el arte francés. Son cuadros que no están destinados, en la mayoría de los casos, al culto cristiano; producidos muchas veces por propia iniciativa del artista, que no son personas particularmente religiosas o ni siquiera creyentes, salvo algunas excepciones.

¿Por qué razón la imagen de Cristo en la cruz vuelve a ser representada en una sociedad en que el arte se ha emancipado de la religión?

Me aventuro a responder, a modo de hipótesis, que la figura del crucificado tiene un valor insuperable como icono del dolor, por lo menos en la imaginario de la cultura de occidente.  .

El drama tremendo de la cruz de Cristo sigue presente en nuestro mundo, los crucificados de la historia, los de ayer y los de hoy, así lo atestiguan.

Pero hay más, la imagen de Jesús en la cruz, víctima inocente de las injusticias humanas, nos habla de una entrega radical por amor, de un amor que es llevado hasta las últimas consecuencias. Esa es la historia que está detrás.

La lógica de la cruz es la lógica del amor. Ama, y entenderás.

Y pensar que estos cuadros se estaban pintando justo en la época en que Nietzsche exponía su tesis del "superhombre", y lanzaba su diatriba contra el "hombre débil" de los cristianos.

La absoluta indefensión de Cristo en la cruz es un verdadero escándalo, una necedad. Esto es lo que entendió el filosofo Alemán. Pero lo que no supo es que Jesús crucificado es al mismo tiempo, como dice san Pablo,  fuerza de Dios y sabiduría de Dios. 

La victoria de Cristo es su debilidad. Esa es la paradoja cristiana.

Por cierto, muchos vienen ahora y nos predican una salvación donde no se menciona el misterio redentor de la cruz de Cristo. Una religión de velas y ritos, de piedritas e inciensos, de meditaciones orientales para relajarse y mucho pensamiento positivo para sentirse guay. Una religión enemiga del escándalo sangrante de un Mesías crucificado.

Bueno, por favor, que nadie se enfade conmigo, pero esa religión es una impostura. De estos engaños de la Nueva Era, nos libre el Señor por su misericordia.

Compartamos con los chicos en la Clase de Religión estas pinturas de Cristo crucificado, escuchemos sus comentarios, ensayemos con ellos alguna interpretación del significado de estas pinturas a la luz de los relatos del evangelio y del contexto histórico y cultural en el que han sido producidas.

Que esta experiencia educativa fomente en ellos una mirada inteligente, una mirada que admira y comprende la herencia cultural que se les entrega a través de estas pinturas. En otras palabras, que promueva en ellos las competencias básicas, especialmente la artística y visual.

@elblogdemarcelo

miércoles, 15 de julio de 2015

9º Día novena Virgen del Carmen: Bajo el patrocinio de María, la Madre de Dios.





En el último día de nuestra novena preparatoria a la fiesta de la Virgen del Carmen, vamos a reflexionar sobre lo que significa vivir bajo el patrocinio de María, la Madre de Dios.

Los primeros ermitaños del siglo XII que se retiraron a las laderas del Monte Carmelo en Palestina, congregados  en torno a la fuente de Elías, edificaron una sencilla iglesia dedicada a la Virgen María, en torno a la cual se reunían cada día para los oficios comunitarios. La tradición siempre interpretó este hecho como un signo de la especial relación de los hermanos con la bienaventurada Madre de Dios, a quien consideraban la Señora del lugar y la Patrona. 

El desarrollo histórico del Carmelo confirmará luego esta experiencia primera del patrocinio de María. Tal y como lo expresa el dicho medieval: "Carmelus totus marianus est" (El Carmelo es todo de María).

Más allá de la historia, ¿qué significa hoy vivir bajo el patrocinio de la Madre de Dios?

* Consagrarse totalmente a María: nuestra vida, nuestros trabajos y estudios, nuestras familias, nuestra oración, las tareas de cada jornada,… ofrecérselo todo a ella para que su amor maternal nos ayude en nuestro camino de entrega a Jesucristo, y vivamos realmente en su obsequio, uniéndonos cada día más a él. 

* Tener a María como madre y modelo en el discipulado cristiano: imitar sus virtudes, su vida teologal de fe-esperanza-caridad, su profunda humildad y pobreza, su oración, su espíritu de servicio y disponibilidad, su escucha asidua de la Palabra.

* Recurrir a María en nuestras necesidades: presentarle al Señor nuestras peticiones a través de sus manos maternales, rendirle a sus pies nuestros problemas y angustias, confiar en su poderosa intercesión delante de Jesús, el dador de toda gracia.

* Venerar con afecto filial a María Santísima: unirnos a todas las generaciones que han celebrado la grandeza de la humilde esclava del Señor, rezar el rosario, el Angelús, la Salve, etc.

* Confiar en la protección de María: invocarla en los peligros, pedir que su manto nos cubra y nos ampare siempre en el camino.

El Escapulario del Carmen es un humilde signo de nuestro propósito de  vida: seguir a Cristo, el Señor, bajo el patrocinio de nuestra buena Madre, consagrados a ella, teniéndola como modelo de nuestro caminar en Cristo, acudiendo a ella en nuestras necesidades, venerándola con verdadero amor de hijos, invocando en toda circunstancia su poderosísima protección.

Por supuesto, tenemos a la Madre de Dios como Patrona para mejor configurarnos y unirnos a Cristo. Él es siempre el centro de nuestra vida, Jesús, el Hijo de Dios bendito que ha nacido de las entrañas virginales de María, que ha muerto por nosotros en la cruz y que ha resucitado de entre los muertos. A él sólo la gloria por los siglos de los siglos.

Concluyo con unas hermosas palabras de san Juan Pablo II en una carta que dirigió a todo el Carmelo en el año 2001 con motivo del 750 aniversario del Escapulario del Carmen:

"Esta intensa vida mariana, que se expresa en la oración confiada, en la entusiasta alabanza y en una diligente imitación, conduce a comprender cómo la forma más genuina de la devoción a la Virgen Santísima, expresada por el humilde signo del Escapulario, es la consagración a su Corazón Inmaculado".

Que el Espíritu Santo nos descubra a cada uno los tesoros de sabiduría y gracia que el Señor tiene reservados, en su misericordia, a quienes visten agradecidos el Escapulario del Carmen e intentan vivir bajo el amoroso patrocinio de María, la Madre de Dios.

ORACIÓN

Padre de bondad concede que cuantos vestimos el santo Escapulario del Carmen vivamos siempre fielmente bajo el patrocinio de la Santísima Virgen María y al prepararnos para celebrar con alegría la fiesta del Carmen experimentemos siempre en nuestra vida su maternal protección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.



martes, 14 de julio de 2015

8º Día novena de la Virgen del Carmen: María, profecía y servicio





En el 8º Día de nuestra novena a la Virgen del Carmen vamos a contemplar el misterio de María, profecía y servicio

En la espiritualidad profética y mariana del Carmelo la experiencia de la oración en la soledad del monte se desborda en amor y en entrega a los demás, al servicio siempre de todos los hombres, especialmente de los más pobres, los preferidos del corazón de Dios.

La contemplación del misterio del Dios vivo nos convierte en testigos de la misericordia en medio del pueblo.

Esta es la escuela de María: mientras más nos unimos al Señor, más cercanos y solidarios nos sentimos con la gente, más atentos estamos a los "gozos" y las "lágrimas" de nuestros hermanos y hermanas.

Es que el encuentro cotidiano con Jesús en la oración hace que el "radar" de nuestro corazón se despierte. 

Este es el testimonio de vida de la Virgen, nuestra Señora, que descubrimos leyendo el Evangelio.

Ella es la mujer cercana a la realidad de los oprimidos de su pueblo, que comparte la precariedad de la pobreza, la incertidumbre del día a día, identificándose con los anawin (Sof. 3, 12. 13b), aquel resto humilde de Israel, por lo que es capaz de reconocer el plan de amor y de justicia de Dios: "Que derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,...que dan pan a los hambrientos y a los ricos los despide vacíos" (Lc. 1, 46-55)

Nuestra Señora del Evangelio ha sabido estar atenta a las necesidades de sus hermanos y hermanas, por ello corre a socorrer a su prima Isabel en su gestación (Lc. 1, 39), y en Caná se da cuenta de que se ha acabado el vino, adelantándose  a buscar el remedio a tal situación de carencia (Jn. 2, 3).

Ella ha dado a luz a su hijo en un pesebre (Lc. 2, 7), y aunque hoy día lo hayamos sublimado, el pesebre es lo que es, una estancia para animales domésticos. Ella ha conocido el destierro en su viaje a Egipto (Mt. 2, 13-14), donde palpó en carne propia la experiencia de ser emigrante.

Ella ha vivido la vida sencilla de una familia de artesanos en una aldea sin importancia llamada Nazaret (Mc. 6, 1-3), en medio de un pueblo pobre y explotado, obligado a pagar fuertes tributos a Roma (Mc. 10, 42), y que intenta ser fiel a su fe judía, confiando en las promesas que sostienen su esperanza mesiánica (Jn. 1, 41).

Ella ha acompañado a Jesús en su vida pública, un itinerario de fe oscura, que la ha llevado a pensar en algún momento, quizás movida por sus familiares más cercanos, que el desconcertante Jesús, su querido Hijo, había perdido la razón (Mc. 3, 20-21)

Porque, según el Evangelio, la gran bienaventuranza de María está en escuchar la Palabra de Dios, y en ponerla en práctica (Lc. 8, 19-21)
  
En el camino ella fue comprendiendo, dado que Dios siempre se revela a los pobres y sencillos de corazón (Lc. 10, 21-22), la opción mesiánica de Jesús, que se presenta ante el pueblo no como un rey triunfalista, sino como el humilde "Siervo de Yahvé", acorde a lo anunciado por los profetas, especialmente Isaías (Cfr. Is. 52, 13 y ss., y 53)

Ella, finalmente, soportó con entereza el terrible ajusticiamiento de su hijo en la cruz (Jn. 19, 25-27), un castigo reservado para los reos carentes de derechos ciudadanos. En la carne crucificada de Jesús, en su muerte, se realizó el designio de salvación de Dios para toda la humanidad (1Jn. 2,2).

Hoy, cuando muchos padecen los rigores tremendos de las injusticias que generan los poderes de este mundo, guiados por la lógica del neoliberalismo y la exclusión social, María nos invita a acercarnos al sufrimiento de las víctimas, con sus mismos sentimientos de amor y misericordia, de profecía, y de servicio.

Con valentía, con solidaridad. Cantando el Magníficat.

Ella, María, que ha vivido su vocación de mujer, y de creyente, a plenitud, es modelo y testimonio de compromiso profético y de servicio con los más pobres y necesitados, los preferidos del corazón de Dios. 

ORACIÓN

Padre de misericordia enciende en nuestros corazones el fuego de la caridad, para que cuántos nos preparamos para celebrar la fiesta de la Virgen del Carmen sigamos su ejemplo de profecía y de servicio  para con todos los hombres. especialmente los más pobres y los que sufren. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


lunes, 13 de julio de 2015

7º Día novena de la Virgen del Carmen: El camino de la contemplación




"Si alguno tiene sed, venga a mi, 
y beba el que crea en mí, como dice la Escritura: 
De su seno correrán ríos de agua viva"
( Jn. 7, 37-38)

El 7º Día de nuestra novena a la Virgen del Carmen lo dedicaremos a un tema que está en el corazón de la espiritualidad del Carmelo: El camino de la contemplación.

Nuestra Señora del Monte Carmelo, patrona de una orden religiosa dedicada de manera muy especial a la práctica de la oración y a la búsqueda de la experiencia contemplativa, es conocida también como la Virgen de la Contemplación.

De la mano de María, la que guardaba en el corazón la Palabra, nos introducimos por los caminos del espíritu. Ella nos conduce como madre y maestra para que tengamos un trato asiduo e intimo con el Señor, su Hijo amado, para que lleguemos a ser de verdad amigos fuertes de Dios.

María nos descubre los tesoros escondidos en el campo de nuestra propia alma. Sabemos por la fe que Dios habita dentro de nosotros por el Espíritu Santo que ha sido derramado en nuestros corazones. En nuestro castillo interior vive Dios mismo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es el dogma de la inhabitación de la Santísima Trinidad en el alma del justo.

María nos enseña que buscar a Dios es entrar dentro de nosotros mismos, recoger nuestros sentidos y contemplar a Cristo en los misterios de su santa humanidad: el niño de Belén, el maestro predicador de Galilea, el Cristo sufriente de la pasión y de la cruz, el Señor glorioso de la Pascua. 

Porque Cristo Jesús es la puerta segura que nos conduce a la contemplación.

Estarse con él, hablarle como a un amigo muy querido, como a un hermano, considerar qué le decimos, y cómo se lo decimos, y quiénes somos nosotros y quién es él. Esto es lo que Teresa de Jesús llama oración mental.

Avanzando en la oración de recogimiento interior, en soledad y en silencio, vamos descubriendo esa bendita fuente de agua viva que salta en lo profundo de nuestra alma. 

Gran tesoro es para nosotros esta amistad con el Señor. Si somos humildes, y su misericordia así lo determina, ¡es muy buen amigo Cristo!, él mismo nos dispone y nos va introduciendo a grados más elevados de oración: la oración de quietud, la oración de unión,...

En estos ratos de soledad con el Señor a veces nos invade un sentimiento muy grande de su presencia, o una paz indescriptible se adueña de nosotros, sentimos entonces el gozo de la unión, el abrazo del esposo Cristo. En esta oración reflorecen las virtudes, se enciende en nosotros un deseo renovado de servir a Dios, de llevar a las personas una chispita de este gran fuego de amor que arde y quema en nosotros.

A lo mejor el Señor nos libera al fin de un defecto o un vicio con el que hemos estado batallando durante años, y sentimos una libertad y un gozo inefables, y nos damos cuenta que sin su ayuda no podemos hacer nada.

Nada de esto merecemos, ni mucho menos, pero la bondad de Dios es tan grande, y tan grande su deseo de manifestarnos cuánto nos quiere, que sólo espera que nos determinemos de veras a servirle, que nos abandonemos y rindamos a su misericordia. 

Muchas veces ese paso a la contemplación va precedido de la experiencia de la noche de la fe. El alma siente que ya no puede componer discursos delante del Señor, se queda en silencio, a solas con él, en un vacío profundo de pobreza y fe, dejándose mirar por el Señor y mirándolo a él. En esa mirada mutua, Dios le va comunicando secretamente una noticia de amor que va purificando su corazón y lo va uniendo esponsalmente consigo.

En todo este camino interior, la cercanía maternal de María, su poderosa intercesión, nos acompaña y ayuda ¡Ella siempre nos lleva a Jesús! La Virgen, la humilde sierva del Señor, ha vivido en su existencia terrena una profunda relación de amistad y unión con el Señor. Ella es, por excelencia, la Virgen de la Contemplación, por el misterio santo de la Palabra que en ella se ha encarnado, madre y modelo de todos los llamados a saciar su sed en las aguas benditas del Señor.

ORACIÓN 

Señor Jesucristo que nos llamas a una estrecha relación de amistad contigo, 
renueva en nosotros el don de la oración y haz que cuantos nos preparamos para celebrar la fiesta de la Virgen del Carmen, lleguemos a ser como ella morada de Dios por el Espíritu y vivamos siempre bajo su maternal protección. Tú que vives y reinas. Amén.

@elblogdemarcelo








domingo, 12 de julio de 2015

"Retrato de un artista adolescente": una buena sacudida para crecer


Esta tarde mientras organizaba mi cuarto, encontré un libro que leí en mis primeros años de vida universitaria: "Retrato de un artista adolescente", del famoso escritor irlandés James Joyce. Me senté para hojearlo de nuevo y enseguida recordé lo apasionante que me resultó su lectura, muchas veces tirado en el suelo por los pasillos de la UCV. 

En cuanto a la forma, sentí fascinación desde la primera página por la perspectiva narrativa del autor que nos zambulle en el mundo interior del personaje principal, Stephen Dedalus, a través de sus monólogos interiores o el "torrente de su conciencia". 

Esta especie de impresionismo literario me permitía como lector "ver" el mundo con los ojos del personaje, e identificarme con sus búsquedas y preguntas. Sentir la huella que va dejando en su psicología su, a veces problemática, interacción con el mundo.

No sé qué piensan ustedes, pero lo realmente interesante de un personaje siempre ocurre al interior de su alma. Quizás sea por eso que me gustan tanto las novelas de Dostoyesvki.

En cuanto a la historia, no recuerdo todos los detalles, pero sí la dura crítica al sistema educativo tradicional de los jesuitas irlandeses. No se me olvida la resonancia que tienen en Stephen, que está inmerso en las crisis de la adolescencia,  nociones como la culpa o el pecado. Difícil de olvidar también un terrible sermón sobre el infierno que aparece como a la mitad de la novela, y que le ponían los pelos de punta a cualquiera.

La conclusión era, más o menos, así: luego de un período de búsqueda de Stephen en el que duda si consagrarse o no a la religión, opta finalmente por seguir su vocación artística que ha empezado a despuntar en él, y decide dedicarse a la escritura.

Lo interesante de todo esto es que el drama del joven protagonista suscitó en mi, que no había llegado a los 20 años, un montón de preguntas. 

Esta es una característica de un buen libro: removernos, despertar un "yo" que se piensa a sí mismo, que se libera del automatismo cotidiano, que es capaz de tomar conciencia de sí e interrogarse sobre las "grandes cuestiones".

Mientras leía me di cuenta de algo muy claro: mi experiencia cristiana juvenil no era ni remotamente parecida al mundo religioso que aparece en la novela, por lo que no es de extrañar que Stephen y yo hayamos tomamos decisiones distintas sobre el tema.

Pero al mismo tiempo, la fe es planteada en la trama como una opción de libertad que nos empuja a decidirnos. En este sentido, el protagonista es coherente, no teme enfrentarse a las convicciones del mundo que le rodea, es fiel a si mismo, y a su conciencia, y, justo por eso, corta con la fe.

Su honestidad me cuestionó. 

No se puede vivir toda la vida entre dos aguas, haciendo el paripé. Las crisis de fe de Stephen me llevaron a preguntarme por mis propias opciones. Si mi experiencia de la salvación cristiana había dado sentido a mi vida, si había sido tan humanamente positiva, yo debía actuar en consecuencia.

También yo tenía un contexto de signo adverso que enfrentar: el ambiente francamente marxista de mi universidad.

Eso explica que espoleado por la valentía de Stephen, decidiera también marcar mi propio rumbo y profundizar en mi experiencia de fe cristiana.

Sea como sea, estemos o no de acuerdo con lo que leemos, permanezcamos a la escucha. De vez en cuando nuestra fe necesita una buena sacudida para crecer.

@elblogdemarcelo



6º Día novena de la Virgen del Carmen: El escapulario del Carmen



La advocación del Carmelo está indisolublemente unida al escapulario del Carmen, un sacramental que recuerda el hábito de los carmelitas, este será el tema del 6º día de nuestra novena.

Dice la tradición, cuyos orígenes se remontan al medioevo, que san Simón Stock, general de los carmelitas, suplicaba a nuestra Señora  por el destino de la orden, que atravesaba serias dificultades, rezando la conocida oración:

 “Flor del Carmelo,
viña florida,
esplendor del cielo,
Virgen sin mancilla,
singular,
madre cariñosa,
intacta de hombres,
a los carmelitas proteja tu nombre,
estrella del mar”.

En respuesta a su plegaria, la Madre de Dios se le aparece y le dice: "Toma, hijo querido, este escapulario; será como la divisa de mi confraternidad, y para ti y todos los carmelitas, un signo especial de gracia; quienquiera que muera portándolo, no sufrirá el fuego eterno. Es la muestra de la salvación, una salvaguardia en peligros, un compromiso de paz y de concordia".

Esto sucedió el 16 de julio de 1251.

¿Qué es el escapulario?: es un signo externo de consagración a María Santísima que nos hermana con ella y con toda la familia del Carmelo. No es un objeto mágico, ni una “contra” para evitar la mala suerte. Se trata de un sacramental de la Iglesia, es decir un signo sensible de la gracia de Dios en la vida de quien lo lleva, el cual debe corresponder a este regalo viviendo los valores que representa el hábito de María, la Madre de Dios: la humildad, la entrega de sí mismo a Jesús por María y como María, el amor fraterno, la oración, el servicio a los más pobres, la obediencia a la Palabra, etc.

De nada serviría llevar el santo escapulario del Carmen si no hemos aceptado en nuestra vida la buena noticia de Jesucristo, si no caminamos en una verdadera conversión al evangelio, si no hemos hecho un propósito de vivir seriamente nuestro bautismo.

El camino no es fácil. Pero la Virgen María es tan buena que viene siempre en socorro de sus consagrados, de aquellos que visten su escapulario con verdadero deseo de agradarla, de aquellos que se abandonan filialmente en sus manos maternales.

Si caemos en el pecado, allí está ella cerca para levantarnos y llevarnos a Jesús. María intercede por nosotros para que recibamos en abundancia las gracias de arrepentimiento y de contrición que necesitamos. Ella es siempre  "refugio de los pecadores" y "madre de misericordia".

Si atravesamos problemas de salud, si no hemos quedado sin trabajo, si la tribulación nos visita, que mejor abogada que María, ella le presenta a Jesús nuestras necesidades, e igual que hizo en las bodas de Caná, adelanta para nosotros la hora del Señor.

Si somos tentados, si arrecia el combate espiritual, acudamos a María nuestra capitana, ella está llamada a aplastar con su pie inmaculado la cabeza de la serpiente. Pidámosle que nos defienda con su escudo maternal, que nos envuelva bajo su manto de triunfo.

Si estamos tristes, si nos sentimos solos, si estamos angustiados,… ¡qué mejor madre que María para consolarnos y animar nuestra esperanza! Ella nos acompaña en la noche de la fe, así como estuvo con Jesús a los pies de la cruz en el Calvario.

¡Amigos, cuántos tesoros de bondad, dulzura y misericordia guarda María para nosotros sus queridos hijos e hijas!

Correspondamos a su materno amor, vistiendo con alegría el escapulario del Carmen, uniéndonos a María en la entrega que ella hizo de sí misma al Señor como su humilde esclava, ofreciendo todo a Jesús por medio de ella, confiándole nuestras necesidades para que ella como buena madre se las presente a Jesús, tomándola como modelo en el camino de la fe y en la práctica de las virtudes.

Viviendo así, estrechamente unidos a Jesús por María, que dicha tan grande, hermanos míos, que nos sorprenda la hora de la muerte vistiendo el escapulario de nuestra Señora. Entonces veremos si se hace realidad aquella promesa de que seremos librados del purgatorio, aunque se trata de una revelación privada y no estamos obligados a creerla, yo no tengo duda ¡la madre de nuestro Señor es tan buena!, vendrá, seguro, ella misma nos acompañará y asistirá en el combate final, y nos presentará a Jesús, nuestro buen amigo y Redentor, para que seamos recibidos en las moradas celestiales.

Vivamos de tal manera que podamos gozar algún día de la alegría inmensa del cielo. Lo confiamos a la gran misericordia de Dios, porque para nosotros, ya lo dijo el Señor, es imposible.

ORACIÓN

Señor Jesucristo al prepararnos para la celebración de la fiesta de nuestra Señora del Monte Carmelo te pedimos que cuántos vestimos su escapulario  vivamos dignamente lo que significa y experimentemos siempre el amor y la protección de tu Santísima Madre. A ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

@elblogdemarcelo