martes, 15 de mayo de 2012

María de Nazaret, ¡Profesora de Religión!

Era mayo, se acercaba el verano. El calor se había instalado inopinadamente en nuestra isla, y la gente añoraba el soplo de los vientos alisios.

A primera hora de la mañana la noticia corría por los pasillos del instituto, justo cuando el personal degustaba su primera taza de café, la Consejería había colgado la información en su página web.  Todos se apiñaron frente a la pantalla del ordenador para comprobar la veracidad del nuevo nombramiento: "María de Nazaret ha sido designada como profesora de Religión para uno de los institutos del municipio de Granadilla de Abona".

- Señores-comentó la Jefa de Estudios, una de las docentes más antiguas del centro- ¡Quién lo diría! ¡La Virgen María, la Madre del Señor, ha sido nombrada Profesora de Religión!

- Cierto, - respondió el profe de Plástica- pero lo que no sabemos es cuál será su destino: ¿El Médano?, ¿Los Cardones?, ¿Granadilla?, o, quizás, ¿El Magallanes?

Todos los allí presentes se miraron con perplejidad. Y corrieron a las aulas, pues el timbre acababa de sonar.

La novedad, muy pronto, llegó a los alumnos: ¡La profe de Religión puede que sea María, la Madre de Jesús! Ansiosos, se preguntaban unos a otros:  ¿cómo será la Virgen María como profesora?, ¿será estricta?, ¿se enrollará con nosotros?, ¿pondrá películas en clase?, ¿nos sacará de excursión?, ¿nos llevará a la sala de ordenadores?, ¿mandará tareas?,...

Unos chicos de 1º ESO, preocupados, estuvieron haciendo averiguaciones sobre el asunto. Alguien les dijo que para reconocer si su nueva profesora era María de Nazaret tenían que consultar los Evangelios: ¡Allí estaba todo!

Tras investigar toda una tarde, y devorar cientos de ricas galletas, escribieron en un papel, con la ayuda de la profe de Biología, que, de paso, era muy buena persona, sus conclusiones sobre cómo sería la Virgen María de profesora:

1. Estaría siempre atenta a las necesidades de los alumnos y alumnas: Como en Caná de Galilea, cuando se dio cuenta que se había acabado el vino, ella estaría bien pendiente de las necesidades de los chicos y chicas, y en base a ellas daría la clase. Aunque seguiría la programación pautada, no le importaría adelantarla si ve que es oportuno (total, ella es especialista en adelantar la hora cuando está en medio la caridad).

2. El centro de la clase lo ocuparía Jesucristo y la Palabra de Dios: ¡Ella quiere tanto la Palabra!, la que se formó en su seno durante nueve meses por obra del Espíritu Santo y también la Palabra escrita, el Antiguo y el Nuevo Testamento. De tanto meditarla y conservarla en su corazón, de tanto vivirla en el día a día de su vida, seguro que la tendría siempre en los labios y en el pensamiento. Le inculcaría a los chicos el amor a Jesucristo, y les enseñaría con palabras y obras la Buena Noticia del Evangelio.

3. Formaría en cada clase un modelo de vida, y de aprendizaje, comunitario: Ella está acostumbrada a trabajar en comunidad, formando un sólo corazón y una sola alma con los amigos de Jesús, por eso le gusta formar equipos donde los alumnos comparten su vida y sus conocimientos, y crecen juntos. Todos los valores de la convivencia: la tolerancia, el perdón, la escucha, el respeto, se vivirían con ella, a fin de que el curso logre formar una pequeña familia, y ponga en práctica lo que tanto recalcó Jesús: el Mandamiento Nuevo del Amor.

4. Sería una profe solidaria y comprometida con la causa de la justicia y de la paz:  Como ella conoce los sufrimientos de los pobres, enseñaría a los chicos y chicas a abrir bien los ojos para que reconozcan el rostro de Jesús en los necesitados. Ella, que ha cantado como Dios derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, colma de bienes a los hambrientos y a los ricos despide vacíos, propondrá a los alumnos participar en proyectos solidarios y de cooperación, que hagan presente el querer de Dios, su Reino, en nuestra historia.

5.  Se dejaría guiar por la fuerza y la unción del Espíritu Santo: El Espíritu Santo, que la cubrió con su sombra en la Encarnación y la llenó de dones y carismas en Pentecostés, guiaría siempre las clases de María. Ella sabe que la enseñanza es un carisma, un ministerio para la edificación del Cuerpo de Cristo, por eso, dócil  a su gracia, María buscaría la sabiduría que viene de lo alto, el don del consejo, la fortaleza, el entendimiento, el temor de Dios, el discernimiento, para que sus decisiones como profesora redunden siempre en el bien de los alumnos y alumnas que se les han confiado.

6. Viviría su servicio como docente en comunión de fe y vida con la Iglesia: Las palabras y las enseñanzas de María revelarían siempre su amor y su adhesión de fe con la Iglesia, el Cuerpo Místico de Cristo. Ella se sentiría enviada por el Señor como colaboradora en la misión de enseñanza que compete a la Iglesia diocesana, reconociendo y enseñando la fe de Pedro y de los apóstoles, en comunión de fe y vida con los pastores del Pueblo de Dios.

7. Sería una profesora cercana y comprometida con los chicos: Los chicos y chicas, que saben reconocer quién les quiere de verdad, tendrían en María de Nazaret una profesora cercana y amable, verdaderamente interesada en su bienestar y desarrollo, firme a la hora de corregirles y recordarles las normas, pero al mismo tiempo respetuosa y comprensiva, que conquistaría su confianza.

8. Transmitiría siempre la alegría de servir a Dios: María, una profesora que vive su vocación docente como la humilde servidora del Señor, con la alegría de saberse amada y elegida por Dios para esta misión. Como para ella lo primero es Dios, que llena totalmente su corazón, sus palabras serían siempre nuevas, estarían llenas de vida, pues serían el testimonio de la experiencia de salvación que ella misma vive en Jesucristo, su querido Hijo.

Al cabo de unas semanas, la profesora María de Nazaret se incorporó por fin a su centro de destino,... 

¿Reconocemos su presencia entre nosotros? Los chicos y chicas siempre la buscan en cada uno de sus profesores y profesoras de Religión.

Los Beatles y la asignatura de Religión: 8 canciones para trabajar en clase

A pesar del tiempo y la distancia, la música de Los Beatles parece resistir el paso generacional. Sus canciones, nacidas en la década del 60, siguen resonando en nosotros y nosotras, hombres y mujeres del siglo XXI. 

Quizás el secreto esté en la experiencia universal de ciertos valores que transmite su música, y que en la modernidad han sido cuestionados: el amor, la búsqueda de la verdad, el deseo de ser libres, la soledad, el sentido de la vida, la trascendencia,...

No sé si están de acuerdo conmigo, pero se percibe en la música de los chicos de Liverpool una actitud de ruptura, un gesto provocativo frente a las respuestas pre-fabricadas que nos da la sociedad.

Paralelamente, muchas canciones revelan la presencia de una nostalgia espiritual, el anhelo de un algo más que dé significado a la aventura de vivir.

La asignatura de Religión no está encerrada en sí misma, por su propia naturaleza vive en permanente diálogo con el mundo y con la historia. Escuchar a Los Beatles, o a cualquier otro grupo musical,  puede ayudarnos a encontrar al ser humano real: sus gozos, sus tristezas, sus aspiraciones, sus experiencias,...

La pregunta es siempre la misma: ¿Que nos dice esta canción sobre el ser humano a la luz del Evangelio?

Del amplio repertorio musical de Los Beatles, he seleccionado 8 canciones posibles para trabajar con los alumnos en la clase de Religión:

1. The fool on the Hill (El tonto de la colina): Un hombre que se retira a la soledad para encontrarse consigo mismo.

Temas: la interioridad, la búsqueda de la verdad, la ruptura con ciertos valores de la sociedad de consumo.

2. Across The Universe (A través del universo): Una canción dedicada a un gurú oriental, que evoca el anhelo por permanecer en comunión con todos los seres.

Temas: los valores de las religiones orientales, la meditación, la relación del hombre con la naturaleza, la creación.

3. Nowhere Man ( El hombre sin lugar): Una canción sobre un hombre que posee un gran saber sobre muchas cosas, pero que desconoce lo más importante: a sí mismo y su lugar en el mundo.  

Temas: el sentido de la vida, la vocación humana, el significado de ser persona.

4. With a little help from my friends (Con una pequeña ayuda de mis amigos): Un hombre supera, entre otras cosas, el abandono de su pareja gracias a la compañía y la ayuda de sus amigos.

Temas: La amistad, el significado de la fraternidad, la experiencia de Jesús-Amigo.

5. Eleanor Rigby: Historias de personas que están solas, en medio de la ciudad y la indiferencia de los demás.  

Temas: la soledad del hombre contemporáneo, el mandamiento nuevo del amor, las relaciones humanas.

6. All you need is love (Todo lo que necesitas es amor): Un himno al amor como fuerza creadora del mundo. El secreto para vencer las dificultades y hallar el sentido.  

Temas: La centralidad del amor en el mensaje cristiano, la unidad, el desarrollo de la vida, la noción de Dios.

7. Here comes the sun (Aquí viene el sol): Un himno al comienzo de la mañana, el nacimiento del día y el fin del invierno.

Temas: La belleza de la creación, la esperanza, la alegría, la alabanza. El sentido de la luz.

8. Lucy in the sky with diamonds (Lucía en el cielo con diamantes): La canción es un himno a la fantasía, un juego que simula percepciones e imágenes aparentemente inconexas.  

Temas: el valor de la imaginación creadora, el sentido de lo real, la alegría de crear, la vocación artística del ser humano.

No dejes de compartir con nosotros tu opinión sobre esta lista. ¿Conoces alguna otra canción de Los Beatles que pudiéramos utilizar como recurso en la clase de Religión?

lunes, 14 de mayo de 2012

The Better Days: Escapar del laberinto


Una canción-rap de The Game escrita en base a jirones de calle, sed por encontrar el sentido al laberinto de la vida, necesidad de encontrar una salida. Que venga un ángel, y nos libere de tanta violencia y corrupción, porque, se afirma, no ha parado de llover.

La letra, y el estilo, hacen referencia a la experiencia real, a veces extrema, de los barrios más pobres de las grandes ciudades estadounidenses: drogas, paro, criminalidad, marginación.

Es la alienación del capitalismo en su estado más puro, cantada por sus principales víctimas: los jóvenes.

Tengo para mí que ser pobre en un país de ricos, puede ser incluso más duro, por lo menos psicológicamente, que vivir pobre en medio de otros pobres.

La canción es ideal para la clase de Religión.

Tras escucharla atentamente, sería interesante escuchar los comentarios del alumnado. Algunas preguntas que pueden ayudar a la reflexión:

1. ¿Qué problemas juveniles plantea la canción?

2. ¿Qué bienes de consumo aparecen en el canto? ¿Qué significan esos bienes, y sus marcas, para los jóvenes?

3. ¿Qué líderes musicales, y de otra clase, aparecen en el canto? ¿Qué se dice sobre ellos?

4. ¿Cómo es el ambiente social que respiran los habitantes de los barrios pobres?

5. ¿Qué caminos tienen los jóvenes para liberarse del espiral de la violencia y la corrupción?

6. ¿Qué significa la frase "la lluvia no se va"?

7. ¿Qué se pide a Dios en el canto? 

Las injusticias que cometemos y padecemos, y que cometen y padecen tantos hermanos y hermanas nuestros, dejan sus heridas en el corazón. 

Ese es el dolor que sentimos.

Pero los cristianos y las cristianas tenemos una respuesta.

Dios ha enviado a su Hijo Jesucristo para liberarnos y curarnos por dentro. Él es el Salvador que nos saca fuera de la tiniebla, y nos conduce a los better days, los días mejores.

Jesús de Nazaret ha asumido todo nuestro dolor, por eso en él hallamos la medicina que necesitamos.

Una canción de alguien del barrio,el rapero Funky, que ha encontrados en Jesús la respuesta a sus preguntas: Hoy, reggeaton y rap cristiano

Por todo lo dicho, no podemos concluir la clase, sin preguntarnos:

8. ¿Tiene Jesús una palabra que decir a la situación planteada? ¿Cómo nos puede ayudar la buena noticia del Evangelio a encontrar el sentido de la vida, y a escapar del submundo de la violencia y la marginalidad?

Qué los jóvenes encuentren, y experimenten en sus vidas, la salvación que les ofrece el Señor Jesucristo, eso pedimos para que alcancen la verdadera libertad y el amor que vienen de Dios. Amén.


viernes, 11 de mayo de 2012

Postmodernidad: ¿Tiene sentido la pregunta de Dios?



 “Juro que Dios, libertad y otros
no son más que la estupidez diaria de tener que vivir cansada y
de no llegar a conocerlos nunca,
que son palabras con mayúsculas y objeto de gente sin oficio. (...)
Después de todo, malvivo mi vida, como usted”

María Mercedes Carranza,
Golpe de Dados, 1980



La pregunta por Dios- la pregunta por antonomasia, la más radical de todas las preguntas -, es tarea pendiente también para esta generación del post 2.000. Ello en medio del desencanto que nos produce un mundo polarizado y roto: norte y sur, primero y tercer mundo, oriente y occidente. Los finales del siglo XX estuvieron marcados por la estrepitosa caída de los llamados socialismos reales, ¡bum!; la promoción, y la reventa, de la ideología del mercado como panacea de la felicidad social – tanto bombo, y es el viejo liberalismo de toda la vida vestido de Mac Donald e Internet - y la abolición de todas las utopías de signo popular y alternativo.

“The history is finished” fue la consigna. Semejante tontería la dijo al comienzo de los noventa un japonés vestido de mormón, lo que significa realmente la pretensión de una ideología de imponerse como espíritu absoluto, anulando lo disidente, absorbiendo lo diverso, ignorando por la cara el drama de los pueblos empobrecidos, excluidos perversamente de la bacanal tecnológica, financiera, armamentista, consumista, del orbe primermundiano. Como decía la canción de salsa: ¡no te vistas, que tú no vas!

Intentando escuchar el palpitar del Espíritu, su paso epifánico, sobre el entramado de la historia, como una brisa que cruza los campos haciendo danzar la hierba, nos preguntamos: ¿Dios tiene sentido?, ¿qué dice nuestro Dios, el Dios de Jesús de Nazaret,  a la gente de hoy?

Constatamos como muchos contemporáneos nuestros se hallan en una verdadera noche del espíritu. Las palabras de Gabriela Mistral, la poetisa chilena, dicen mucho en este sentido, aunque son apenas un quejido en el entramado de sus versos: “¡Padre nuestro, que estás en los cielos, por qué te has olvidado de mi!”.

Con el surgimiento de la modernidad ilustrada, y el derrocamiento de la cosmovisión de las sociedades de cristiandad, -¡todo un golpe de estado!- se postuló la razón como la instancia suprema de verdad. Los sistemas de creencias que no se someten a una comprobación fáctica, o que no se originan exclusivamente en la racionalidad, son profundamente cuestionados en sus mismas bases.

Sumado a esto, por si fuera poco, la feroz crítica a la religión, particularmente a la Iglesia Católica, concebida como fuente de oscurantismos a ultranza, dogmatismos exacerbados y autoritarismos opresores de la conciencia,… Vienen a mi mente autores como Voltaire, Feuerbach, Comte, Marx, Freud, Nieztsche,..

¡Menuda peña para mantener un careo! (Esto nos pasa por ser católicos).

Este movimiento, la modernidad, y sus hijas, las democracias liberales de occidente, ha tenido como resultante un significativo proceso de secularización, el predominio de una mentalidad científico-técnica como clave interpretativa del mundo, una clara voluntad emancipadora, la fe en el progreso de la sociedad guiada por la razón ilustrada, la idea de tolerancia, el relativismo cultural, y el auge del individualismo pequeño burgués que invade todas las esferas de la vida, incluso las formas de entender y vivenciar la religión.

El hombre engendrado por este vasto movimiento filosófico y cultural,  a pesar de los innegables resultados de  la modernidad - el extraordinario mejoramiento de las condiciones de vida, por ejemplo; el desarrollo y la expansión de las fuerzas productivas, otro por ejemplo  -, desde las últimas décadas del siglo XX  comienza a mostrar severos síntomas de estar como enfermo, de sentirse vacío y atontado mientras gira y gira en el tío vivo de felicidades prêt-à-porter de la  sociedad burguesa.

Ladies and Gentlemen, he aquí un pequeño listado de los males modernos:

- Las recurrentes guerras: hoy sí, mañana también.
- El creciente sofisticamiento de las técnicas armamentistas: de la guerra de las galaxias al soldadito-robot por ordenador (aunque la sangre es la de siempre, eso sí).
- Los efectos despersonalizadores de la cultura de masas: buscando ser nosotros mismos usando las mismas marcas de zapatos, bailando la misma música,  y comiéndonos el mismo Bic Mac, ¡no te digo!
- La paradójica incomunicación en la era del Internet y los móviles: los Iphone, los Smartphone, los Ipods, los Tablets y demás parentela.
- La soledad de los grandes conglomerados urbanos, más conectados y más solitarios que nunca.
- El tan discutido cambio climático, ¡un planeta cada vez más caliente!
- La precariedad laboral: temporalidad, subempleo, y, cada vez más, sencillamente, desempleo.
- Y, finalmente, las crisis económicas, con sus burbujas, sus desaceleraciones zapateriles, la prima de riesgo, y los recortes peperos de Rajoy y su cohorte.

Todo lo cual, y más cosas, ha producido este peculiar espécimen antropológico, una suerte de alienígena, al que se ha venido denominando el hombre postmoderno.

El hombre postmoderno no es el bardo cantor de las victorias de su madre  la modernidad, por lo contrario, vive su filiación con un sentimiento de  profundo desencanto y malestar. Y no le falta razón. Si estamos ante el “final de la historia”, si la idea de progreso pierde vigencia,  sólo queda como opción refugiarse en la clausura de los propios intereses, reduciendo el cosmos vital al estrecho orbe de lo privado.

A un nivel más profundo, el descreimiento en los desgastados discursos tradicionales - político, filosófico, religioso, - genera una crisis de sentido, de orientación existencial, con hondas consecuencias en los diversos planos del vivir humano.

En esta cultura postmoderna resurge de su egolátrica contemplación el bello Narciso, se impone el culto - una verdadera liturgia - al cuerpo, el imperio de lo “light”, la era de los bodybuilding y la crema adelgazante.

Desde un punto de vista ético, esto se traduce en una mentalidad hedonista que orienta las pautas conductuales del hombre medio, y que es expresión de la ausencia misma de un imperativo categórico - para utilizar la terminología kantiana -, de una bandera que aglutine la energía vital y conduzca la tarea, noble por lo demás, de existir y estar aquí, llamese Dios, la patria, la familia, la ciencia, la humanidad, la ecología: ¡Nada!

Sí, es un inconfeso nihilismo, un estrechamiento del horizonte existencial, un relativismo en el orden de las verdades y de los valores, el escepticismo más desabrido que genera hombres fragmentados, melancólicos y frágiles, incapaces de un compromiso que vaya más allá de la órbita de lo privado.

Si bajo la bandera de la tolerancia coexisten en la modernidad diversos sistemas de creencias y códigos, incluyendo el ateísmo militante y expreso, y en la mayoría de los casos, práctico y existencial, en el mundo postmoderno esta tolerancia se ha venido convirtiendo en una franca indiferencia, que, sin embargo, abre un amplio espacio a movimientos religiosos y espiritualistas  de diversa especie. Se trata de un verdadero tenderete de tradiciones espirituales, filosóficas y pseudofilosóficas, donde se expenden toda suerte de medicinas y pócimas para el adolorido espíritu humano, y que envuelve a nuestra época en una grisácea calima espiritual.

En síntesis, el hombre postmoderno se nos muestra inseguro y desarraigado, de allí quizás el nuevo auge de posturas nostálgicas de un marcado conservadurismo que brindan seguridad y afianzan el sentimiento de pertenencia a un grupo referencial. Sin embargo, estas minorías radicales no representan la tendencia dominante que esta signada, lo repetimos, en la huida al estrecho mundo del “yo”, con todas sus limitaciones y con la vacuidad de quien carece de un proyecto creíble de vida.

Es en los libros de auto-ayuda donde debemos buscar probablemente el espíritu de nuestra época, - el tan cacareado queso que alguien nos robó o el “piense positivo, y obtendrá lo que quiere” -, soluciones cosméticas que no terminan de comprometer la vida, artefactos de moda, efímeros como el jingel del mes o el indeciso  zapping frente al televisor la tarde de los domingos.

La pregunta por Dios desde este variopinto paisaje, si quiere ser pertinente aquí y ahora, tiene sus propias preocupaciones y angustias que no necesariamente coinciden con la de otros escenarios del pasado. Si es cierto que Dios se sigue mostrando en la historia y por la historia, si es cierto que su Palabra continua vigente en nuestro hoy situado, el tema de Dios en la posmodernidad tiene un lugar preclaro en el marco de la llamada Nueva Evangelización.

Hoy más que nunca necesitamos reconocer el querer de Dios sobre nuestra historia, su proyecto salvífico de amor liberador y de misericordia, y traducirlo fielmente en un lenguaje, en un sistema simbólico, que sea significativo para los hombres y mujeres de hoy, especialmente para los jóvenes.

Debemos, sobre todo, testimoniar la gracia y el amor de Jesucristo, que es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre.

Buscar las respuestas en el Evangelio: ¿Qué palabra tiene Jesús de Nazaret para el hombre y la mujer postmodernos?

En ello nos jugamos nuestra fidelidad y nuestra credibilidad histórica como Iglesia, en esta hora marcada por tantas dudas y contradicciones.

@MarceloMartín

miércoles, 9 de mayo de 2012

Hoppers: La soledad y la búsqueda de un tú













He reunido aquí una pequeña galería del conocido pintor estadounidense Edward Hopper (1882-1968). Se trata de una muestra de cuadros con un denominador común: la soledad del hombre contemporáneo.

El tiempo en cada escena parece haberse congelado en esa mirada introspectiva que exhiben los personajes, los pequeños seres de la urbe, como si de pronto tomaran conciencia de su propia existencia, de su radical soledad, de su aislamiento frente a las cosas.

Encerrados en su mundo, parecen buscar una salida evadiéndose a través del cristal de una ventana, o en la barra de un café, o en las páginas de un libro.
 
Se percibe cierto desencanto.

No encontramos aquí ni ojos encendidos de pasión, ni gestos o miradas que busquen encontrarse con un tú. 

 A mí estos cuadros me parecen de un realismo asombroso, pues reflejan el espíritu de nuestra época. Gentes que comparten la antesala de una oficina, el hall de un hotel, el asiento de una guagua, y que actúan como si el otro no existiera. Se sumergen en sí mismos para protegerse.

A veces las personas están físicamente próximas las unas de las otras, pero ni siquiera se ven de verdad. Prefieren mirar al vacío.

 Huir del otro. Evitarlo. 

 No es de extrañar que el virus de la depresión campe a sus anchas en las grandes urbes. Sin el cariño y la atención que damos y recibimos de los demás, nadie es completamente feliz.

 Ahora, cuando tanto se habla de Nueva Evangelización, hemos de saber identificar los padecimientos existenciales del hombre y la mujer contemporáneos.

 El Evangelio, la buena noticia de Jesús de Nazaret, nos cura por dentro, porque nos devuelve el TÚ primero que parece haberse ausentado del cuadro, raíz y puerta de todos los demás tús, germen del NOSOTROS y NOSOTRAS.

 ¡Dejemos de simular que nos podemos salvar solos del laberinto de la soledad y la incomunicación! ¡Nos necesitamos mutuamente! 

Necesitamos el amor y la Palabra verdadera, la que nos libera de nuestro encierro personal.

Necesitamos  a Jesús, el Tú grande de Dios para cada uno de sus amados hijas e hijos. Amén.

Un tema interesante para la Clase de Religión, especialmente de Bachillerato y 4º ESO.

 Además de su expresión en la pintura contemporánea, también hemos hablado sobre la soledad en la música, por ejemplo, de los Beatles: Eleanor Rigby, y, Con una pequeña ayuda de mis amigos.

lunes, 7 de mayo de 2012

Confianza


Padre misericordioso,
comenzamos este día nuevo que nos regalas,
en el Santo Nombre de tu Hijo Jesús,
por quién has prometido concedernos todas tus bendiciones.
Te ofrecemos a ti nuestro camino,
con la confianza de saber que tu provees
a todas nuestras necesidades con largueza,
pues abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente.

Padre, nada sucede sin que tú, el centinela de Israel, lo sepas,
ni siquiera la simple caída de la hoja de un árbol,
todo lo dispones y ordenas en nuestras vidas para nuestro mayor bien,
conforme a tu plan de amor y salvación para con nosotros.

Gracias, Padre santo, 
en ti hallamos nuestro refugio, 
tú eres más grande que todos nuestros problemas juntos,
sabemos que alimentas a las aves del cielo,
 y vistes de belleza a la hierba del campo.
Por Jesucristo, nuestro Salvador, ponemos en ti toda nuestra esperanza.
Amén.



domingo, 6 de mayo de 2012

Como la brisa: ¡Espíritu Santo, ven a mi vida!



Al comenzar el domingo, un canto melodioso de Jesús Adrián Romero: Como la brisa

Una plegaria-canción para invocar la presencia del Espíritu Santo, la gran promesa de Jesús.

La voluntad del Señor es siempre colmarnos de grandes bendiciones, él sólo está a la espera de que se lo permitamos, es decir, que abramos el corazón, y las ventanas. Una frase muy interesante.

El Espíritu Santo ya ha venido a nuestras vidas, pues hemos sido sumergidos en él por el bautismo, un sacramento que imprime carácter. Somos su templo vivo. La Palabra nos invita a dejarnos conducir por él para dar los frutos del Espíritu.

Hemos sidos elegidos para obedecer a Jesucristo, y ser rociados con su sangre, conforme al designio amoroso del Padre, mediante la acción santificadora del Espíritu Santo.

Por eso no cesamos de llamarle para que entre en nuestras vidas, ¡ven, Espíritu Santo!, para que ponga orden en el caos, para que restaure nuestras fuerzas, y nos recuerde, y nos ayude a vivir, las Palabras de Vida de Jesucristo, palabras-medicina que curan el corazón humano.

Acercándonos a la fiesta de Pentecostés, estamos invitados a hacer la experiencia de nacer de nuevo por el agua y el Espíritu Santo.

El Espíritu de Dios, su respiración, su soplo de vida, su brisa.

7 mitos sobre las medidas anti-crisis del gobierno de Rajoy


Ya sé, ya sé que este es un blog cristiano, y que debería quedarme calladito, ¡bastante palo nos llevamos con el gobierno de ZP los de Religión, para ir a tocarle las narices ahora a los del PP!, pero es que no me aguanto, es que a mí me enseñaron cuando estudié teología a finales de los noventa, que no tuviéramos miedo, que miráramos la realidad tal cual es, con ojos de profecía y Evangelio, con el Sermón de la Montaña en el corazón y el Mandamiento Nuevo del Amor en cada mano, y tengo la impresión de que durante estos meses, sabes lo qué te digo, me han querido engañar como a un niño chico, y, ¡hombre!, ¡ya está bien!,...

Por eso, aún a sabiendas de que me meto en camisas de once varas, comparto aquí con ustedes mi reflexión, para que no nos vendan gato por liebre, y estemos con los ojos bien abiertos, y con las lámparas encendidas, como ya nos previno nuestro Señor Jesús.

Los 7 mitos sobre las medidas anti-crisis del gobierno de Rajoy son:

1. Son medidas nuevas: Las medidas que aplica el gobierno son tan viejas como el capitalismo. Los que hemos vivido en décadas pasadas en América Latina, sabemos que son las mismas que se aplicaron en nuestros países en los ochenta y noventa, y que significaron un verdadero deterioro de las condiciones de vida del continente. Hablo, por ejemplo, del caso que mejor conozco, Venezuela: privatizaciones, recortes, liberalización de precios, rebajas de sueldos, supresión de ayudas, y de subsidios. Un período de la historia venezolana que condujo directamente al chavismo, una solución a la desesperada. En el fondo, es la vieja tesis liberal: minimizar lo más posible el Estado para que sea el mercado, como si fuera un Dios Todopoderoso, el que regule la vida económica, una falacia que no funciona, sencillamente, ¡no funciona!

2. Son una iniciativa del gobierno español: Las medidas que aplica Rajoy son las que le mandan los que detentan el poder económico en Europa, especialmente Alemania y Francia, y por lo que se ve, el margen de decisión del gobierno es mínimo. Los criterios, evidentemente, no son sociales, sino financieros. A su vez, los susodichos líderes europeos, Merkel y su combo, en realidad, están al servicio del capital, los consabidos mercados, que no tienen como objeto reactivar la economía española, sino maximizar los beneficios, la tasa de ganancia, que pueden obtener de la debacle económica del sur de Europa, y, particularmente, de España. Suena maquiavélico, pero es la verdad.

3. Son las únicas posibles para salir de la crisis: Una tesis que el gobierno esgrime como argumento para justificar la bestialidad del recorte ¿Por qué tenemos que reducir el déficit de una manera tan acelerada? Mil millones por aquí, diez mil por allá, sin moratoria posible, sin ningún tipo de contrapeso social ¿Ese es el único camino? ¿No podemos negociar con Europa otro calendario para ajustar nuestras cuentas? ¿No va a tomar el Estado español alguna medida extra de protección social? ¿Alguna medida de urgencia para incentivar el empleo? Si los bancos privados no sueltan ni un miserable duro, por las razones que sea, ¿el Estado no puede hacerlo? En fin, me parece que hay otras medidas que se pueden tomar, aunque no vayan a favor de la ortodoxia doctrinal del liberalismo.

4. Son reformas estructurales: Hasta ahora no se está tocando la raíz de los problemas, quizás por eso los quisquillosos mercados no terminan de creerse que habrá mejoría económica. La reforma financiera se ha quedado en la epidermis del asunto, la reforma laboral no ha estado a la altura de las expectativas, no se están formulando políticas activas de empleo, ni se han facilitado las cosas para los autónomos y pequeños inversores. ¿Tiene el gobierno español algún plan estratégico para incentivar la economía? ¿Cómo se está atrayendo directamente la inversión privada? Da la impresión de ser un conjunto agresivo de reformas, para que el estado de cosas se mantenga, básicamente, igual. Una cosa tengo clara, reformas para ahorrar dinero, no implican cambios estructurales.

5. Sirven para reactivar la economía y generar empleo: ¡Para nada! Están dirigidas exclusivamente a garantizar la reducción del déficit y blindar los intereses del capital, para que la tasa de ganancia sobre los dineros invertidos en España no se vea amenazada. Luego, pero muy, muy luego, en 2013, 2014, 2015, a lo mejor, ¡mira por dónde! mejora un poquito el empleo, y la economía, ¡Vaya cinismo! ¿Cómo tienen cara para decirle eso a la gente que lleva años y años en el paro o a las familias que carecen de ningún tipo de ingreso? ¿No le das vergüenza?  

6. Los que más tienen, se sacrifican más: El peso de los recortes está, fundamentalmente, en la clase media, (o en lo que va quedando de ella). Los grandes capitales, con todas sus prebendas, están súper protegidos. Seguramente tomarán algunas medidas maquillaje, para disimular esta flagrante injusticia, pero detrás de los personeros del gobierno existen los hilos del poder económico, y no van a dictar medidas que les afecten. Pagaremos este desaguisado, como siempre, los más vulnerables económicamente de la sociedad.

7. La oposición, si gobernara, tomaría otras medidas: Lo siento, pero no les creo, han gobernado los últimos ocho años en España, y, sinceramente, no supieron enfrentar con acierto la situación económica y social del país. Claro, tendrían un estilo más demagógico que el actual, pero igual habría que acatar los mandatos de Europa, pertenecemos al club del Euro, ¡no nos queda otra! Es de vergüenza escuchar a los líderes de la oposición rasgarse las vestiduras como si ellos no fueran responsables de las cuentas públicas. Otro tanto podríamos decir de los sindicatos, tan modositos y recatados en la época zapateril, y ahora tan exaltados y concienciados.

Al escribir esto, me doy cuenta: necesitamos volver a los principios de justicia y equidad de la doctrina social de la Iglesia, a la noción que debería ocupar el centro de toda la dinámica social: la dignidad de la persona humana.
 
Aquí dejo mi exposición, poniendo en manos del Señor Jesús la difícil situación económica que padecemos, especialmente el sufrimiento de tantas familias españolas, y europeas, que soportan los estragos tremendos de estas políticas tan opuestas a los valores del Evangelio.

Si alguno no está de acuerdo con mis afirmaciones, o quiere compartir alguna reflexión, estoy abierto a sus comentarios.

                                                                                                                                 @MarceloMartín

viernes, 4 de mayo de 2012

¡Retwittealo!: El Papa invita a la movilización pacífica contra la miseria


Este es el tipo de mensaje, social y profético, de la Santa Iglesia que los medios de comunicación, especialmente en España, casi siempre omiten. Nuestros pastores sólo aparecen en la TV cuando hacen declaraciones en relacián al aborto, las bodas gay y otros temas de moral de la persona, pero cuando hablan sobre justicia social e igualdad, nadie parece enterarse. Por eso digo: ¡Retwittealo ya!

Aquí la noticia:

"Que las leyes sociales no acrecienten las desigualdades"

Benedicto XVI advirtió hoy que cuando la miseria coexiste con grandes riquezas nace una impresión de injusticia que puede desembocar en revueltas, por lo que pidió a los Estados que "velen" para que las leyes sociales no acrecienten esas desigualdades y permitan a las personas vivir de manera digna.

El Pontífice hizo estas manifestaciones en el discurso común, en francés, que dirigió a los nuevos embajadores de Etiopía, Malasia, Irlanda, Fiyi y Armenia ante la Santa Sede, que hoy presentaron sus cartas credenciales.

El papa afirmó que los grandes sufrimientos causados en el mundo por la pobreza y la miseria, tanto en el aspecto material como el espiritual, invitan a una nueva movilización para afrontar, dentro de la justicia y la solidaridad, todas aquellas amenazas al hombre, la sociedad y el medio ambiente.

El Obispo de Roma agregó que las emigraciones desde el campo a la ciudad, los conflictos armados, el hambre y las pandemias, que afectan a tantas personas, muestran de manera dramática las nuevas formas de pobreza.

"La crisis económica mundial lleva cada vez más a las familias a una precariedad cada vez mayor y cuando la miseria coexiste con grandes riquezas nace una impresión de injusticia que puede desembocar en revueltas. Es necesario que los Estados velen para que las leyes sociales no acrecientes esas desigualdades y permitan a las personas vivir de manera digna", manifestó el papa.

Benedicto XVI exhortó a los estados a promover un desarrollo "que no sea solo de crecimiento económico" y abogó por los microcréditos y las iniciativas para crear asociaciones equitativas.

Afirmó que esos microcréditos y asociaciones muestran que es posible armonizar los objetivos económicos con los vínculos sociales, la gobernabilidad democrática y el respeto por la naturaleza.

Asimismo abogó por la promoción del trabajo manual y la agricultura y aseguró que la calidad de las relaciones humanas y la distribución de los recursos "son la base de la sociedad, permitiendo que cada uno tenga su lugar y viva con dignidad de acuerdo con sus aspiraciones".

El papa teólogo también advirtió de la pérdidas de valores espirituales en la sociedad actual y dijo que ese vacío hace que sea más difícil discernir entre el bien y el mal y la superación de los intereses personales en aras del bien común.

Benedicto XVI condenó los "paraísos artificiales" que acaban destruyendo a los jóvenes, la adición a las drogas, el consumismo y el materialismo.

Aseguró que la mayor pobreza para el hombre es la falta de amor y se mostró convencido de que incluso sin grandes recursos materiales es posible ser feliz.

Dijo también que los Estados tienen el deber de promover su patrimonio cultural y religioso y permitir a cualquier persona la oportunidad de conocer a Dios en plena libertad.

El papa agregó que la religión permite reconocer en el otro a un hermano.

"La apertura a Dios conduce a la apertura a los hermanos y una comprensión de la vida como una misión de solidaridad y de alegría. Así se podrá edificar una sociedad donde la sobriedad y la unidad permitan reducir la pobreza, acabar con la indiferencia y el egoísmo".

martes, 1 de mayo de 2012

Recortar a los débiles


Youssef, que es diabético, a partir de agosto no sabe cómo conseguirá su tratamiento de insulina. Y Mercy tampoco podrá seguir con sus medicinas para el sida, a pesar de que se encuentra mucho mejor desde que las toma. Y claro, al no tener papeles no pueden trabajar ni ganar dinero para comprar sus tratamientos. Dicen que al dejar fuera a los que no "contribuyen" del sistema público de salud vamos a ahorrar muchos millones, pero ¿quién les explica a Youssef y a Mercy que así ahorramos, reducimos el déficit y podremos salir de la crisis? Hay que hacer recortes, por supuesto...pero ¿quitándole al que no tiene ni siquiera posibilidad para defenderse?
Y es que hay recortes que son especialmente dolorosos, sobre todo cuando afectan a los más vulnerables. Se disminuye el gasto en salud y se ha reducido más de la mitad la ayuda oficial al desarrollo, el dinero que destinábamos a proyectos en países en vías de desarrollo. Parece lógico recortar de algo que no nos ayuda a salir de la crisis. Será lógico, pero nos hace más egoístas y demuestra que sólo ayudamos con lo que nos sobra. Y como no tengamos cuidado la tijera de los recortes puede dejarnos sin dignidad, humanidad y solidaridad.

Aliosha en Pastoral SJ

domingo, 29 de abril de 2012

El testimonio de Beatriz: Mi primer encuentro con Él



Recuerdo, como si fuera ayer, sólo tenía 17 años, al sentir por primera vez la divina  presencia, me decía, ¡no puede ser! , ¡qué sensación tan especial!,  ¡deja paz y frescura a  la vez! El alba anunciaba que sería un día soleado y primaveral.  Estaba en mi habitación a solas,  orando, y en el momento de mi meditación, postrándome ante él, me repetía una y  otra vez: ¡debe ser mi imaginación!,…  Mi corazón empezó a latir distinto, sabía  y sentía que era él: el Amor de los Amores, nuestro Señor Jesús.

Mientras, a mi mente venía una imagen, mil  veces repetida,  era una mirada dulce y tierna, la mirada de un Padre. Una voz interior me decía: “Soy yo, hija mía”. Al principio  sentí miedo, y pensé: ¡no!,  ¡qué  locura!, ¡no lo merezco!, ¡no es él!, ¡soy yo misma!,  ¡qué invento!  Sin embargo, se hacía cada vez más  fuerte  la sensación de su presencia,  empecé a sentir un dulce olor como si de una flor  se tratase,  un olor que nunca logré reconocer,  y volví a escuchar en mi corazón: “Beatriz, hija mía,  soy yo”,… Al instante, sentí el deseo urgente de salir de mi habitación,  pues nuevamente el miedo me había invadido.

Recuerdo que  dije en voz alta, ¡pero monja no quiero ser!,…  “No, - volvía la voz interior- de monja no te  quiero,  más  necesito tus palabras, tus manos y tu corazón,  para así darme a conocer”.

Viví esta experiencia una sola vez en mi vida,  pero me dejó marcada el alma  para el resto de  mis días.  Al finalizar mi oración experimenté una gran paz,  y le pedí a la  Virgen que me guiara, que no se despegara de mí,  e invoqué la presencia pura e inmaculada de Nuestra Señora,  me aferré a ella, y la abracé desde mi corazón.

Este primer encuentro con el Señor no sólo dejó huella, sino que marcó el rumbo de mi vida. Fue un llamado, desde mi realidad concreta de mujer,  amiga, esposa, trabajadora, en definitiva,  ser humano,  para intentar,  en el camino de cada día, sembrar su alegría, su solidaridad, una palabra de consuelo, allí mismo, en los pequeños y grandes escenarios de mi historia personal.  Al fin y al cabo es él en mí, ¡no soy yo!,  sólo soy un instrumento que le permite a nuestro Señor Jesús darse a conocer. 

Por esos días, cuando la gente me preguntaba de dónde sacaba tanta fortaleza, por qué  siempre estaba tan contenta, siempre respondía: es  el Espíritu Santo, que hace de las suyas, es su fortaleza,  la gracia de la fe que me ha dado, por pura misericordia de él,  más nada.

En los primeros años, luego de este encuentro, me incorporé a una parroquia, a distintas actividades sociales:   visitas a los albergues de menores, catequesis, en fin,…  Todo lo cual me ayudó a crecer como ser humano, a aprender a dar y a recibir,  a compartir mi testimonio con otros jóvenes, recordando siempre aquellas palabras suyas: “…no quiero que seas monja, pero necesito de tu voz, de tus manos, que la gente sepa en realidad cuánto les amo”.

Han pasado ya 30 años de aquel primer encuentro con Jesús, gracias a él, he podido vivir, con mis aciertos y errores,  con mis éxitos y fracasos, básicamente, feliz, serena y confiada. Él nunca me abandona. Por encima de las cruces del camino, de las crisis, de la soledad, de la oscuridad, del no ver nada, del desconcierto de verme alguna vez como perdida, e incluso de llegar a recriminarle el por qué ha permitido esto o aquello,… siempre viene a mi memoria aquel  primer encuentro, y me digo: ¡Él está conmigo!,  por lo que en el fondo sé que las cosas pasan por algo, y que al final del túnel está la luz.

En este momento de mi vida soy una más de la larga lista de parados de este país. Muchas veces miro al cielo y le pregunto por qué ha permitido que esté sin trabajo tanto tiempo, casi dos años, yo que siempre trabajé, y tuve buenos empleos, y éxito en mi desempeño profesional, ¿por qué esto?, ¿por qué?,… 

Aún así, también le doy gracias infinitamente, porque si no fuera por mí situación laboral actual, jamás hubiera descubierto, entre otras cosas, esta pasión de escribir. Mis trabajos siempre fueron muy estresantes de hasta 10 y 12 horas de dedicación, y, como es fácil imaginar, en esas condiciones, ¡imposible detenerme en escribir una letra! 

Más allá de los avatares de la vida, aquel encuentro fue determinante, y aunque nunca más volví a escuchar aquellas dulces palabras, todos los días cuando me detengo a ver el mar, las evoco,  y regreso a casa a plasmar lo que mi alma y mi piel me piden desde mi soledad,  aquí mismo, en mi balcón,  el balcón de Bea.

Beatriz Martín,
Tenerife, España
29/Abril/12